Arroyo y Pulti afilan su estrategia para ir en búsqueda de los votos

Arroyo y Pulti afilan su estrategia para ir en búsqueda de los votos

La campaña, a 68 días de las elecciones de octubre. Los resultados de las primarias marcan que la elección en General Pueyrredon se polarizará entre el actual intendente y el ganador de las primarias. Las restantes fuerzas buscarán tener representación en el Concejo Deliberante.

Los resultados de las elecciones primarias dejaron un panorama despejado sobre el futuro político de General Pueyrredon: el próximo intendente será Gustavo Pulti o Carlos Fernando Arroyo. Por eso, en las filas del Frente Marplatense y de Cambiemos afilan sus estrategias para ir en busca de los votos que permitan ganar la elección.

Arroyo obtuvo en las elecciones primarias 106.380 votos (32%), lo que lo convirtió en el claro ganador. Su competidora, la radical Vilma Baragiola, consiguió 65.371 sufragios, el 19,6%. En total, la interna de Cambiemos fue elegida por 51,75%. La intendencia se gana por sólo un voto de diferencia. Es decir: si Arroyo logra que todos los electores de Baragiola lo elijan se convertiría en el nuevo jefe comunal a partir del 10 de diciembre.

En principio, en el búnker del fundador de la Agrupación Atlántica buscarán consolidar ese voto radical. ¿Podrán hacerlo? La capacidad de negociación de los operadores arroyistas será determinante para resolver la postura que tomará el radicalismo, que por primera vez desde el regreso de la democracia no presentará un candidato puro a intendente en diciembre. El presidente de la UCR, Daniel Núñez, ya anticipó que se "bajará la línea" de "ponerle el cuerpo" a la campaña de Arroyo, pero aclaró que los afiliados tendrán la libertad de elegir "lo que les parezca mejor". En el camino a octubre se verá si las palabras de apoyo se convierten en hechos. Por lo bajo, ya hay dirigentes que hablan de preservar el partido y del poco entusiasmo que produce ser parte de un gobierno "arroyista".

En tanto, desde cercanías de Emiliano Giri, jefe de campaña de Arroyo, se hizo trascender que Vilma Baragiola se reunió con operadores del ganador de las PASO ofreciéndole camionetas y locales para la campaña a cambio de algunas secretarías de un hipotético futuro gobierno. En cercanías de Arroyo no están convencidos de aceptar. "La foto con Vilma no nos ayuda, por el contrario, es negativa para nosotros", aducen.

Pero desde el radicalismo y concretamente desde gente cercana a Vilma se desmintió categóricamente ese pedido. Es más, argumentan que desde el domingo 9 no hubo ninguna reunión.

Un hecho registrado ayer no dejó de llamar la atención. Todos los concejales del radicalismo estuvieron presentes en el acto por el aniversario de la muerte del general San Martín. Junto al monumento, en la costa, se pudo ver a Vilma Baragiola, Cristina Coria, Eduardo Abud, Mario Rodríguez y Nicolás Maiorano quienes departieron con sus pares del oficialismo.

Un comienzo polémico

¿Los radicales se despegan de Arroyo o suben la vara para negociar? Las respuestas quedarán plasmadas con los movimientos de los próximos días.

Si bien la política está lejos de ser una ciencia exacta es difícil que todos los votantes radicales elijan a Arroyo. La UCR tiene un origen revolucionario basado en los valores de Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen. Esos afiliados que crecieron con el mito de sus históricos líderes ahora deberán votar a Arroyo, "un hombre que no asiste a los actos del 24 de marzo para repudiar el terrorismo de Estado y que reivindica a figuras como Seineldín", analizan muchos en el comité radical.

Una porción de esos votos será buscada por el resto de las fuerzas políticas. Pero Arroyo sabe que no necesita seducir a todo el electorado radical. Con captar una buena parte de esos votantes cree que le alcanzará para ganar la intendencia. Es que en su búnker saben que en su mejor elección, Pulti ganó la intendencia con el 39% de los sufragios. Fue en 2011 cuando obtuvo la reelección con 138.968 votos. "Sólo podemos perder si nos equivocamos mucho", comentó una fuente de Cambiemos consultada por LA CAPITAL.

En el arroyismo también se ilusionan con que un viejo axioma político se convierta en realidad: "la gente vota a ganador". Por eso esperan que muchos de los marplatenses que no fueron a votar o que eligieron a otro candidato, en octubre se inclinen por el ex director de escuela.

Otro de los interrogantes que aún no es develado por las filas de Cambiemos es cómo será la campaña de acá a las elecciones generales. Después de ganar en las urnas, Arroyo protagonizó un raid mediático y dejó algunas definiciones sobre lo que haría en el caso de que fuera elegido intendente. Fiel a su estilo, no le escapó a la polémica: dijo que pese a que las obras están en marcha no mudará la Municipalidad al barrio Libertad, dejó entrever que haría cambios con la Policía Local y pidió que no lo jodan más con la dictadura. Su entorno no lo ayudó: "apretaron" a la periodista de canal 10, Clara Barrenechea, por haberle preguntado por sus funciones en el gobierno militar. Fue un pésimo comienzo de la campaña. Las declaraciones quedaron en el centro de la escena en vez de su triunfo. Y ya salieron a criticarlo los vecinos del barrio Libertad, los arquitectos defendieron el Plan Estratégico y muchos se sorprendieron ante el tenor de sus opiniones en lo que era un distendido diálogo radial.

Luego de la fallida exposición, Arroyó faltó el jueves pasado a la sesión del Concejo Deliberante. Desde ese día no volvió a mostrarse en público. La versión oficial asegura que Arroyo sufre anginas y debe guardar reposo. Pero por lo bajo sus operadores dicen que llegó el momento de "parar la pelota". Es decir: el líder de la Agrupación Atlántica bajará sus exposiciones públicas y afinará su discurso para evitar que los marplatenses que lo eligieron se desencanten con sus palabras. No será una tarea fácil para los que lo aconsejan. Más de una vez el actual concejal repitió en público que si llegó hasta acá de esta manera, no tendría por qué cambiar.

De todos modos, los operadores están convencidos de que tanto él como su hijo Guillermo, primer candidato a concejal, deben evitar pronunciarse sobre los temas más importantes de la ciudad. En definitiva, guardar silencio. Mientras, ya hay entidades y organizaciones que quieren saber más del pensamiento y de los planes de Arroyo. Uno que saldrá a la cancha a resaltar las virtudes del ganador de las PASO, por los indicios que se vieron en estos días, será José Reynaldo Cano, ex secretario de Economía de Angel Roig y de Gustavo Pulti, y ahora concejal de la Agrupación Atlántica.

En su búnker, mientras su jefe de campaña Emiliano Giri admite que el triunfo los sorprendió, comienzan a preocuparse por lo que se registra en las redes sociales donde sectores progresistas, de la izquierda e incluso organizaciones juveniles comienzan a definir aspectos del pasado del candidato, especialmente su relación con los "carapintadas" con Luis Patti y hasta viejas denuncias de la DAIA y el SUIM sobre "utilización de simbología nazi", entre otros delicados temas.

La búsqueda de votos

En el laboratorio electoral del Frente Marplatense todavía le buscan explicaciones a la derrota. Es que todas las encuestas que había recibido Gustavo Pulti en sus manos lo daban como el precandidato más votado de las primarias. La diferencia oscilaba entre los dos y seis puntos sobre Arroyo. Ninguna le adelantaba una derrota. Pero la realidad lo terminó sorprendiendo.

Obsesivo de los números, el intendente hasta encargó "bocas de urna" para conocer el termómetro electoral el día de la votación. Ahí también lo dieron como ganador. Pulti recién comprobó que muchas veces la realidad no puede medirse en encuestas cuando después del cierre de los comicios los resultados de las primeras mesas testigo del Frente Marplatense llegaron al búnker del Hotel República: estaba perdiendo por al menos dos puntos. De ahí en más, la diferencia de Arroyo se fue estirando hasta llegar a más de 4%.

Con la derrota, el Frente Marplatense empezó a pensar en cómo revertir el golpe en las urnas que pone en riesgo su continuidad en el gobierno después del 10 de diciembre. El oficialismo saldrá con todo en la búsqueda del voto para dar vuelta una elección que se convirtió en pesadilla.

Uno de los factores que jugó fuerte en el resultado final de las primarias fue la lluvia que cayó en la ciudad el domingo. El clima tuvo una clara repercusión en la cantidad de votantes. En un padrón de 556.811 personas sólo el 67% sufragó. Por lo general esa cifra llegó hasta el 74% en las últimas elecciones. Ese 7% de diferencia representa aproximadamente 39.000 votantes. Pulti buscará seducir a esos marplatenses y batanenses que no fueron a las urnas. Sabe que no será fácil: muchos de ellos no votaron porque la lluvia convirtió en barro las calles de su barrio.

Scioli y Mar del Plata

Otro de los lugares que miran en el oficialismo para conseguir votos son los sufragios en blanco. El domingo de las PASO 29.259 habitantes de General Pueyrredon no eligieron a ningún candidato y pusieron su sobre vacío dentro de la urna. Esa cifra representó el 7,99% de los votos.

Algo similar ocurre con las fuerzas políticas que no alcanzaron el 1,5% de los votos que la habilitaban para competir en octubre. En total, 11.313 marplatenses y batanenses tendrá que elegir un nuevo candidato. Pulti espera poder captar a la mayoría de ellos.

Las expectativas del Frente Marplatense no sólo están depositadas en seducir a esos votantes, también apuntan al corazón de los votos de Cambiemos. En el oficialismo están convencidos de que el radicalismo no se inclinará por un candidato de derecha como Arroyo. Y esperan captar al menos una parte de esos votos. Una dato confirma esa teoría: operadores de Baragiola se encargaron de difundir durante el fin de semana que Arroyo, lejos de estar haciendo reposo en su casa, mantenía reuniones para definir su estrategia electoral.

Además, las expectativas del pultismo también están depositadas en demostrarle a la población la diferencia de proyectos y capacidad que hay entre los dos candidatos. Por eso, rápido de reflejos, el intendente salió a pedir que se debatan las propuestas. Tiene un claro significado: quiere enfrentar frente a las cámaras de televisión a Arroyo.

En el Frente Marplatense buscan demostrar que el ganador de la interna de Cambiemos no está condiciones de gobernar la ciudad. Le apuntarán a la falta de capacidad y de equipos que le adjudican a Arroyo. "Hay que ver si los empresarios, los gremios de los trabajadores, los inversores y todo el que tiene vínculos con la ciudad cree que General Pueyrredon puede tener a Arroyo como intendente", deslizó una fuente consultada que apoya al oficialismo.

La lista de concejales de Cambiemos será otro de los lugares a donde apuntará su mira el oficialismo. Se concentrarán en el primer nombre de la grilla: Guillermo Arroyo, el hijo del ganador de las elecciones. Sin experiencia política, desde el Frente Marplatense buscarán dejar en claro que el joven Arroyo no está en condiciones de asumir la presidencia del Concejo Deliberante -como lo hace el primer candidato del partido que gana la elección- y mucho menos de gobernar la ciudad cuando su padre esté ausente.

En el pultismo también esperan que en octubre los marplatenses reconozcan la prioridad que el gobernador Daniel Scioli le dará a la ciudad en caso de llegar a la presidencia. Por eso creen que un éxito de Scioli traccionará más votos que los de las primarias.

Dicen que intentarán mostrar las obras realizadas -polideportivos barriales y centros de salud-, la resolución de viejos problemas -inundaciones y planta de efluentes- pero por sobre todas las cosas, debatir sobre los grandes temas.

Los otros partidos

De los otros cuatro candidatos que llegaron a octubre, Lucas Fiorini (UNA) fue el que mejor elección hizo en las primarias. El ganador de la interna del massismo obtuvo el 5% de los votos y su rival, Alvaro Fanproyen, poco más del 3%. De mantenerse los porcentajes, esta fuerza política podría llegar al 8,33% de los votos que se exigen en octubre para ingresar candidatos en el Concejo Deliberante.

En Progresistas, una de de las coaliciones que espera captar los votos de los desencantados radicales, aún las primarias siguen generando ruido. Es que todavía no está en claro quién fue el ganador: Pablo Farías y Alberto Rodríguez aseguran que vencieron en la interna. El recuento final de votos definirá quién será el candidato que llegue a octubre.

Lejos de la pelea por la intendencia, Progresistas es una de las fuerzas que espera poder tener representación en el Concejo Deliberante. Para ello deberá duplicar los votos que entre los tres precandidatos obtuvieron en las primarias.

Creen que muchos votos radicales irán para el progresismo. De hecho, dos operadores coincidieron en resaltar que también irán por el "voto vergüenza": ese que no apareció ni en las encuestas ni en los bocas de urna optando por Arroyo, y que ahora, cuando la elección es definitoria sí o sí, pueden cambiar de mano. Y claro, también irán a la caza del voto radical, de aquellos que "no van a votar a Arroyo ni a Pulti".

En tanto, el Frente de Izquierda de los Trabajadores, una vez más, demostró que es un espacio que se consolidó en la ciudad. Alejandro Martínez, el ganador de la interna, también trabajará para que su fuerza pueda ingresar al Concejo Deliberante. Como los restantes candidatos, quiere debatir, y seguramente estará presente en cada uno de esos actos que se organicen.

"No coincidimos con Pulti y menos con Arroyo, quien fue candidato a intendente acompañando la lista del torturador Luis Patti y fue representante en Mar del Plata del Partido de la Reconstrucción, el de los carapintadas Seineldín y Breide Obeid. La opción es la izquierda", sostienen desde la fuerza que impulsa a Martínez.

El último de los candidatos que peleará en octubre por la intendencia será Fernando Alí. El actual titular del PAMI local sorprendió y alcanzó el piso del 1,5% en las primarias. Alí, con una boleta de un solo cuerpo, pudo convertirse en una de las seis alternativas que tendrán los marplatenses para elegir quién gobierna la ciudad.

Algo unifica a Lucas Fiorini, Pablo Farías, Alejandro Martínez y Fernando Alí: los cuatro también quieren que haya debates para conocer propuestas y planes, en coincidencia con lo que está sucediendo a nivel nacional donde ya hay confirmados dos debates con las participaciones de Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa. "Que los ciudadanos nos conozcan a todos, así después no hay sorpresas", aducen.

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