Arriba de una tribuna nuevamente

Su aparición permitió apreciar los avances que va teniendo en su recuperación. En el encuentro reasumió la conducción del socialismo bonaerense, aunque ese partido desconoce su autoridad. Llamó a "profundizar los cambios" en marcha.
A dos años de sufrir el intento de robo que lo dejó parapléjico, Jorge Rivas volvió a encabezar un encuentro político. En una silla ruedas y valiéndose de una computadora para comunicarse, el diputado socialista estuvo en un acto que lo reunió otra vez con la militancia de su espacio político, acto que cerró con un discurso escrito por él y grabado por Eduardo Aliverti. Allí se vieron los avances que Rivas va teniendo en su recuperación y cómo va ganando lentamente capacidad de movimiento y tonicidad muscular. Sus amigos dicen que para 2010 se propuso volver a hablar.

El de ayer fue el primer cónclave partidario en el que Rivas participó tras el ataque del que fue víctima en noviembre de 2007. Con una impresionante voluntad de salir adelante, Rivas hace ejercicios todos los días en un gimnasio que el INTI le armó especialmente, con tecnología diseñada por médicos cubanos y argentinos, y ya logra, por lapsos cortos, sostenerse parado una vez que lo ponen de pie. Por otra parte, consiguió volver a tragar (lo que durante dos años no había podido hacer) y está comiendo alimentos semisólidos como flanes y yogur.

Rivas se comunica mediante un programa de computación que maneja con movimientos de la cabeza y una mano. Así, escribe textos que la computadora lee con una voz robótica.

Para el acto de ayer, sin embargo, prefirió que su discurso fuera grabado por Aliverti porque su computadora tiene cargada la voz de un español que habla en tono muy castizo.

El acto fue convocado para que reasumiera la conducción del socialismo bonaerense, dividido desde que su sector decidió apoyar al kirchnerismo y quedó enfrentado a la conducción del Partido Socialista que encabezan el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y el senador Rubén Giustiniani.

Ayer, el PS desconoció la validez de la reasunción de Rivas, y recordó que el socialismo bonaerense tiene desde septiembre nuevas autoridades. Por su parte, en el sector Rivas se definieron como los legítimos conductores de la seccional bonaerense. "No nos pudieron expulsar, y ahora vamos a disputar también la dirección del partido a nivel nacional", aseguró en el acto su compañero de bloque Ariel Basteiro, quien lo acompañó arriba del escenario.

En el salón Bolívar del Hotel Bauen, adornado con gigantografías de Alfredo Palacios, Juan B. Justo y Alfredo Bravo, hablaron ocho oradores antes de Rivas: Lía Méndez (humanista), Gustavo Cardesa (intransigente), María José Lubertino, Adriana Puigross y Carlos Heller (Frente para la Victoria), Gustavo López (Partido de la Concertación) y los socialistas Oscar González y Ariel Basteiro. Los temas en común fueron el respaldo a la gestión de Cristina Kirchner y el reconocimiento a Rivas por su ejemplo de vida.

Ricardo Forster, junto a un grupo de Carta Abierta, participó del encuentro, que recibió adhesiones de figuras del oficialismo como Daniel Filmus, Gabriel Mariotto y Agustín Rossi. También enviaron sus saludos Estela Carlotto y Nora Cortiñas.

El último acto político en el que había participado Rivas había sido junto a la entonces candidata a presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a la escritora chilena Isabel Allende el 13 de octubre de 2007, un mes antes de que fuera robado y atacado. Pero como antecedente de su aparición pública de ayer estaba, en mayo de este año, la asunción de su banca de diputado nacional, cuando desde las bandejas una ovación acompañó su jura. Ya entonces Rivas había sorprendido a todos con su voluntad de recuperarse.

En su discurso, el diputado defendió la decisión de apoyar como socialista al proceso impulsado por el kirchnerismo. "Lo que queremos es no seguir siendo comentaristas de la etapa, sino embarrarnos en la realidad en busca de una nueva identidad política que sirva como herramienta de cambio en la dirección que proponemos", planteó.

Rivas advirtió también: "Hay que profundizar los cambios cuidando lo que se ha avanzado, ya que somos conscientes de que el proceso de cambios molesta al bloque depredador, que va a tratar de detenerlo de variadas maneras. Además de ser poderosos, los enemigos del proceso social están bien organizados, lo que le da un sabor especial a cada paso que se avanza con su oposición".

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