Arrancó la cuenta regresiva que nos lleva a votar y a lo peor de la crisis

Cristina adelantó los tiempos y la dirigencia local tendrá que cambiar rápidamente de discurso. Hasta hace días, era "el momento de la gestión" y había que "archivar" candidaturas. Pero a tres meses de los anticipados comicios del 28 de junio, la gestión quedará sepultada por las ambiciones.
Tampoco hay tiempo para modificar nada, por lo cual el sistema electoral será el mismo. Por eso, el oficialismo -fragmentado- va camino a quedarse, otra vez, con todo. Y después de votar, impacta la crisis.

La sorpresiva decisión presidencial de adelantar los comicios puede explicarse desde el punto de vista económico, aunque se sustente sobre razonamientos políticos de supervivencia. La situación de la economía -y de lo peor de la crisis que se espera impacte con toda su fuerza hacia la segunda mitad del año- influyó; y en eso coinciden distintos economistas y políticos nacionales y locales consultados.

Esta determinación revela que el gobierno nacional piensa que la situación va a empeorar, con lo que se puede suponer que, con la decisión de adelantar las elecciones, busca bajar el costo político de la creciente incertidumbre económica.

Está claro entonces que el kirchnerismo busca evitar que la economía, que fue su mejor aliada hasta aquí, se le convierta en su peor enemiga de cara a los electores.

Los especialistas en economía se animan a pronosticar para los próximos meses una fuerte caída en el ingreso de dólares vía exportaciones, que tendrá consecuencias directas en el consumo y en la inversión y también en los ingresos fiscales que se distribuyen con las provincias. Esto es lo que buscarían eludir.

En la primera parte de 2009, aún se percibe cierta inercia en los centros urbanos, pese a la dureza de la crisis mundial y los efectos sobre la actividad, mermada también por la sequía. Pero en la segunda mitad, el desempleo va a subir y a cambiar el clima en el país.

Está claro que la tendencia del escenario económico hace menos riesgosa para el oficialismo la elección en junio que en octubre.

El pico de la crisis social y de empleo, que todavía es poco perceptible, puede ocurrir en julio o en agosto, predicen.

Para los economistas, la urgencia del gobierno nacional reconoce, en cierta forma, la imposibilidad de frenar el avance de la crisis y las limitaciones de los planes de reactivación diseñados para distintos sectores de la economía nacional.

La Rioja y 11 provincias también adelantan por "obediencia y conveniencia"

La decisión del gobernador riojano Luis Beder Herrera y de varios pares suyos que también abrevan en el kirchnerismo, es casi obvia. A todos les conviene "atarse" a la campaña electoral nacional, mas allá que, por ejemplo en La Rioja, Cristina y Néstor generen mas odios e indiferencia que amor político.

Además, decirle que "no" al matrimonio patagónico es, para una provincia como ésta, un riesgo enorme. Desafiar a los Kirchner puede ser igual al cierre de las canillas de recursos para financiar obras, sueldos y todo el enorme gasto que tiene el aparato estatal.

En consecuencia, todos a votar el 28 de junio para elegir a dos diputados nacionales (las bancas de Griselda Herrera y Mario Santander) y a varios diputados provinciales y concejales municipales, dentro de un sistema electoral aún incierto.

El gobernador dijo el viernes que, si la Legislatura no vota el proyecto de ley llamando a internas abiertas y simultáneas, las elecciones se regirán por el sistema actual. Con el adelanto de los tiempos -ahora queda poco mas de 3 meses para la elección- no parece posible que los partidos convoquen a internas. Por lo tanto, el oficialismo justicialista riojano estará en su salsa.

¿Por qué?. Muy sencillo. Dejará que libremente los partidos departamentales -satélites- lancen candidatos por doquier y compitan por las bancas en juego, abran frentes, cierren acuerdos, sostengan contubernios y todo lo que habitualmente ocurre en estos casos.

¿Quién saldrá seriamente perjudicada?. Otra vez la oposición no peronista y, mas precisamente todo lo que no conjugue con el vocablo de moda: "kirchnerismo". Es que la fragmentación del PJ arrasará, una vez mas, con todo. Y especialmente, por la aplicación del controvertido 3 por ciento que aniquila las esperanzas de los candidatos departamentales que no logren o no acepten alianzas con el oficialismo.

Y el gobierno tiene a sus escribanos de lujo, el alineado bloque oficialista de la Legislatura, para "refrendar todo lo actuado".

Todos a la carrera

Hasta hace menos de una semana, todos los dirigentes del oficialismo (Beder Herrera, Quintela, los diputados, los otros intendentes, los concejales, los funcionarios) llenaban sus bocas reclamando menos política y mas eficiencia en la gestión.

Pues bien, la novedad es que "estamos en el horno". Con la decisión de Cristina Kirchner, durante los próximos tres meses se acabó la gestión y lo peor de cada político "en celo" por una banca saldrá a la superficie.

Señores y señoras, arranca la campaña electoral. Y aunque el gobierno local pretenda que no tendrá influencia sobre el poder, en realidad sí la tiene.

Si el 28 de junio, el oficialismo local logra retener la mayor parte de las bancas legislativas y municipales en juego, habrá de mostrarlo como una ratificación popular a la gestión bederista. Si por el contrario, la oposición logra una elección decorosa, el oficialismo intentará despegarse diciendo que no estaba en juego la conducción política. Pero afrontará consecuencias mas allá de las palabras.

Así las cosas, en esta Rioja "generosa", el sol sale para todos (los políticos y aficionados a tan noble actividad), Arranca la carrera por las diputaciones nacionales y provinciales y las concejalías municipales. Dios y San Nicolás los ilumine y a los "mortales", no nos desampare.

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