Arranca el año con recaudación fiscal sin reacción y la AFIP más activa

La recaudación bordeó los $ 23.800 millones el mes pasado. Confirma la desaceleración en los ingresos y dudas de cara a 2009. Con Echegaray, la AFIP se alinea más al Gobierno
El celo de los Kirchner por cuidar la caja fiscal no es una novedad. Por eso tampoco extraña el avance del Gobierno sobre la AFIP en momentos en que por primera vez en cinco años de gestión conjunta la recaudación tributaria comienza a dar evidentes señales de saturación.

El desembarco de Ricardo Echegaray en el organismo recaudador es un reflejo de este nuevo escenario. Aunque no hará a tiempo para torcer el rumbo de los ingresos fiscales sobre el epílogo de 2008. La apuesta es 2009.

El martes –ni bien llegue de unas minivacaciones en El Calafate– Cristina Fernández se reunirá con el flamante jefe de la AFIP para divulgar la recaudación de diciembre. Será mejor que la de noviembre, pero está lejos de los valores con los que arrancó el año pasado y confirma que 2009 arranca con ingresos fiscal en franco enfriamiento.

Este es el horizonte que en la Rosada intentarán evitar por todos los medios, dado que en su concepción más caja en sinónimo de mayores grados de libertad en el manejo de la política vernácula. Más aun en un año electoral.

Según trascendió, la recaudación fiscal de diciembre se ubicó en torno a $ 23.800 millones, lo que representa un aumento de 21% respecto al mismo periodo de 2007. La cifra en sí no es mala, pero refleja una marcada desaceleración respecto al 45% que mostraba a comienzos del año pasado.

Los datos de diciembre confirmarán que los ingresos fiscales por retenciones se pincharon del todo. Sufrieron otra fuerte baja golpeados por las caídas en el precio de los commodities agropecuarios que exporta el país y el mayor proteccionismo comercial que empieza a imperar en el mundo. En tanto, los impuestos que reflejan el comportamiento del mercado interno tuvieron un desempeño modesto. Tan sólo cierto repute por las Fiestas de fin de año salvó a tributos como el IVA del papelón. Es que con menores ventas e inflación planchada, también se caen los aportes de estos impuestos. Tan sólo jugó a favor en diciembre el hecho de que por el pago del aguinaldo subieron los aportes por el traspaso a la seguridad social en casi 50%.

En ese contexto, el desembarco de Echegaray, en reemplazo de Claudio Moroni, en la AFIP es interpretado como un mayor alineamiento del organismo recaudador a las políticas oficiales. Prueba de ello es que a sólo 48 horas de asumir se conoció que el Tesoro le emitió una letra por $ 100 millones al ente tributario para financiarse. Se trata de un papel a 90 días, según la resolución conjunta de las secretarías de Hacienda y Finanzas del Ministerio de Economía publicada el miércoles en el Boletín Oficial.

Con los denominados superávit gemelos (fiscal y comercial) en franco deterioro, la incógnita de 2009 pasa por saber si el Gobierno estará dispuesto a contener el gasto a fin compensar la erosión de ingresos. Por lo pronto, será clave la disponibilidad de fondos que tenga la Rosada de fuentes intra sector público. En particular, la ANSeS, Banco Nación, Banco Central, Lotería Nacional y PAMI. El resto de la historia dependerá en gran medida del desarrollo de la crisis financiera internacional y la posibilidad de que una eventual recuperación global durante este año arrastre con ella al nivel de actividad local.

Para intentar apuntalar la confianza de consumidores e inversores, Cristina también anunciará en los próximos días el cierre del Programa Financiero 2009. Dirá que el Gobierno ya tiene cubiertas todas las necesidades de caja para cerrar el año. Claro que eso supone, entre otros aspectos, un desempeño de la recaudación fiscal que aún está por verse.

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