Arranca un plan de seguridad entre la Municipalidad y la provincia

En el marco de un seminario sobre políticas de seguridad ciudadana, el secretario de gobierno municipal, Horario Ghirardi, anunció a LaCapital que la provincia y la Intendencia lanzarán un plan de trabajo conjunto con el fin de bajar la cantidad de incidentes delictivos en la ciudad.
Hasta ahora la policía y la Guardia Urbana Municipal (GUM) vigilaban los boliches, la venta de alcohol a menores y hacían recorridos a pie por el centro. Pero la nueva estrategia pondrá énfasis en los accesos a los bancos, el robo de motos y los desarmaderos truchos. Ya empezaron a probar los operativos en las calles.

La materia seguridad es un tema pendiente del gobierno socialista. "La derecha se siente más cómoda para definir políticas de seguridad, pero para los gobiernos de centro izquierda es más difícil abordarlas", reconoció Ghirardi en el seminario organizado por la Municipalidad y la Fundación Eber.

Sin embargo, el temor está presente en el centro y en los barrios, y apremia la necesidad de tomar cartas en el asunto e instrumentar políticas de seguridad pública. Para los operativos, la Municipalidad cuenta con 200 agentes de la GUM, personal de Tránsito, de Control Urbano y de Inspección General. Por su parte la provincia contribuirá con 4.500 policías para recorrer las calles. "Vamos a cerrar los quioscos donde vende droga, a los desarmaderos ilegales y a controlar mucho las salidas de los bancos, donde se produce la mayor cantidad de robos en el centro", remarcó el funcionario.

Otras de las líneas de trabajo apunta a avanzar en una policía comunitaria, "de cercanía con la gente, en la problemática del pequeño vecino, que camine por los barrios más que patrullar en motos o en autos, y que no sólo persiga los delitos más graves", puso de manifiesto el secretario de Gobierno. "También habrá que trabajar en la prevención a través de la inclusión social", agregó como otra línea más de trabajo.

Exclusión. "En Rosario hay mucha gente viviendo en asentamientos irregulares y chicos en la calle; la situación de exclusión hace que la vida humana no tenga valor", explicó Ghirardi al referirse a una de las causas más graves del delito.

Según el secretario político, "las estrategias policiales clásicas no alcanzan. En los países que usaron el esquema de mano dura, por ejemplo Estados Unidos, hay un promedio de 800 presos cada 100 mil habitantes y en Argentina el promedio es de 90 cada 100 mil habitantes, lo que demuestra que no es la mejor solución".

"Hay una necesidad de trabajar en forma más coordinada con la provincia, la Justicia y el Ministerio de Seguridad; y enfocarnos más en el fenómeno", reconoció. Actualmente se realizan tareas de planificación y cierto patrullaje para pocos casos. La idea es ampliar el radio de acción y terminar con los desarmaderos que reciben autos robados, la venta de droga en los barrios y el circuito de quienes expenden celulares truchos.

Como ejemplo, el secretario de Gobierno manifestó que mientras la GUM realice los operativos de motos para controlar la patente, la documentación y el uso del casco, la policía observará sus actitudes sospechosas.

Economías delictivas. "Queremos llegar al origen del delito", subrayó Ghirardi. El robo de cobre, de bronce y de cables se produce porque alguien compra esto. "La Municipalidad verá desde las áreas de Habilitación y de Inspección si detectamos el origen de ese mecanismo y lo mismo con los desarmaderos y la venta de los repuestos", continuó. La GUM puede cerrar un comercio si no está habilitado o si está vendiendo productos falsificados.

De esta manera Ghirardi, desde el gobierno municipal, y el ministro de Seguridad de la provincia, Daniel Cuenca, preparan un ambicioso proyecto de seguridad ciudadana.

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