Arranca la carrera electoral y cada cual atiende su juego

La fórmula oficialista de Jorge Yoma y Griselda Herrera no deberá confiarse en que las ‘colectoras’ a cargos provinciales le traccionen votos. Es que los ‘caciques’ del peronismo, aunque hayan ‘firmado’ acuerdos de campaña, no harán demasiados esfuerzos por ‘los de arriba’ y buscarán posicionarse en cada distrito. La disputa del poder en la Capital.
Formalizadas las candidaturas ante la justicia, quedan menos de 50 días para las elecciones del 28 de junio. Serán jornadas intensas y extensas, en las que los candidatos buscarán hacer su propio juego para ganar bancas legislativas en el Congreso, la Legislatura y los Concejos Deliberante.

El oficialismo peronista, unido con ‘alambre’ a través de las expresiones que ‘obedecen’ al kirchnerismo, intentará retener las dos bancas de diputados nacionales en juego. Pero todos los esfuerzos hechos por el gobernador Luis Beder Herrera para transitar un proceso electoral tranquilo, no le dieron resultados.

Es que el mandamás peronista quería competir con dos listas de similar peso para asegurarse que entrarían ‘uno y uno’ y lograr así el objetivo de ‘ofrendarle’ a Néstor y Cristina Kirchner las dos diputaciones.

El matrimonio presidencial necesita de un Congreso adicto para que su proyecto de gobierno no comience a naufragar y, por eso, le ha pedido a gobernadores e intendentes que trabajen como si los comicios de junio fueran determinantes para el país.

El problema para el PJ ‘K’ riojano es que no pudo armar dos listas. No hubo ‘peones’ suficientemente masoquistas como para sacrificarse como los ´números dos’ en cada fórmula que Beder pretendía; una por el PJ ‘puro’, con Griselda Herrera a la cabeza; y la otra por el bederismo y el yomismo con Jorge Yoma encabezando.

La estrategia bederista no funcionó, además, porque ambos dirigentes no son digeridos por gran parte de sus pares, punteros y militantes. En el caso de Yoma, genera resistencias en el PJ porque se fue y despotricó contra el partido desde afuera. En el caso de Griselda, porque ya cumple ocho años en el Congreso y no logró captar la adhesión de los dos sectores internos mas fuertes del peronismo capitalino: ni el lunismo ni el quintelismo.

Así las cosas, Beder Herrera se vio obligado a armar una lista pegada en forma desprolija y, encima, con dos candidatos que tampoco se quieren entre sí. De hecho, la legisladora no ocultó nunca su desacuerdo a ir como número dos del diplomático y el diplomático llegó a pedirle al PJ, hace pocos días, que busque una mujer de mayor predicamento en la interna de su propio partido.

Ni una cosa ni la otra fue posible y, entonces, surgió esto, lo que hay: Yoma-Griselda Herrera.

El kirchnerismo, especialmente Cristina, quiere al embajador en el Congreso porque sabe de su capacidad para defender a un gobierno y sus iniciativas. Lo hizo con inusual éxito mientras fue menemista y promete hacerlo ahora. Por eso, Beder Herrera nunca pensó en ponerlo en otro lugar que no fuera primero en la lista, mas allá de los desplantes que debió aguantar de la ‘ofendida’ chileciteña.

Ahora bien, lanzada la fórmula, empieza el problema de asegurarse los votos suficientes para retener las dos bancas. Y eso es tan difícil como el armado de la lista o aún peor. Es que, para lograrlo, el oficialismo deberá ‘doblar’ en votos al segundo. Por ejemplo, si un partido de la oposición es segundo con el 21 por ciento de los votos emitidos, el PJ deberá obtener mas del 42 por ciento para ganar los dos escanios en juego.

La tradición peronista de La Rioja y el enorme aparato que suele mover el oficialismo en campañas, pueden hacer absolutamente predecible y hasta lógico y natural que el PJ gane. El problema es ¿por cuanto?.

Si los ‘caciques’ del PJ ‘puro’ (léase el lunismo, el quintelismo, los ‘terratenientes’ del interior y hasta los dirigentes barriales de la Capital) cumplen promesas hechas, deberían alentar que la gente en general y la militancia en particular vote por algún candidato de la alianza para cargos locales y ponga en el sobre la boleta ‘Yoma-Herrera’.

Excepto claro, que no logren afrontar el sacrificio de mandar a votar a quienes no apoyan y sugieran el tan famoso y temido ‘corte de boletas’.

En las últimas semanas, varios dirigentes de casi todos los sectores, barajaron esa posibilidad como cierta, posible y hasta reivindicativa.

Incluso no faltan los traviesos que especulan y dicen que, si Beder no logra darle a los ‘K’ las dos diputaciones, el ex presidente y su esposa le soltarán la mano y el famatinense quedará en desventaja para la carrera por el gobierno en el 2011. Tentaciones, les llaman.

En cualquier caso, si Yoma y Herrera quieren entrar juntos y de la mano sonriendo al Congreso, aunque no se banquen demasiado entre ellos, deberán ‘bajar al barro’ y asegurarse sus propios votos. Por las dudas.

La Capital disputa su poder

Aunque el quintelismo, en la actualidad el sector político mas fuerte de la ciudad, no haya armado lista propia y se haya limitado a ‘acompañar’ al lunismo en una alianza que pocos entienden, el 28 de junio también estará en juego parte del poder político capitalino.

Las tres listas mas fuertes que competirán (Pocho Brizuela y Teresita Madera; Cacho Luna y Silvia Machicote; Jorge Basso y Jorge Menem), representan a distintos sectores internos del oficialismo y mezclan, sobre todo en las listas ‘colectoras’ de candidatos a concejales, a expresiones diversas.

Pero está claro que las listas de Pocho y Basso refrendan en el bederismo puro aunque desde vertientes distintas y que el lunismo, con respaldo quintelista, pondrá toda la carne en el asador para ganar y mostrarse ‘dueño’ a medias, del principal distrito.

Ricardo Quintela, en este proceso, pareció no querer arriesgar demasiado. Incluso llegó a ‘bajar’ a toda costa al precandidato que mejor ‘pintaba’, el secretario de Servicios Públicos Hugo Vera, para mandarlo al ‘freezer’ como suplente de Yoma, algo así como ser arquero suplente del ‘loco’ Gatti en la época de oro del popular guardametas xeneixe, que nunca descansaba ni se lesionaba.

En ese marco, Quintela le dio la derecha a uno de sus actuales diputados, Ramón Vera y a un ‘pichón’ que promete, Ernesto ‘Harry’ Pérez. Pero desde un tercer y cuarto lugar expectantes en la lista de Cacho Luna. También incluyó allí a la líder de la rama femenina, Nancy Nardillo, pero aún mas lejos.

Del poder total, al ostracismo

El cierre de listas dejó a la vista también el enorme deterioro que sufren hoy los dos sectores políticos mas fuertes que tuvo el oficialismo en la década del 90 y comienzos del nuevo siglo. El mazismo no participa y está en pleno proceso de extinción y el menemismo armó una alianza ‘de barrio’ con una línea interna débil y sin sustento electoral, el partido Acción Riojana del comerciante Néstor Bosetti, un bederista arrepentido y despreciado por los demás sectores, que no sabe como recobrar protagonismo.

La oposición, desunida, intentará la hazaña

Mientras tanto, la oposición intentará lograr arrebatarle una banca al desunido y confundido PJ. Pero lejos de formar una coalición fuerte, también se diluyó. Mas allá de las expresiones de izquierda que tienen un histórico techo difícil de perforar y repiten figuritas en candidaturas varias, el radicalismo con Julio Martínez y el PRO con el ex intendente menemista Luis Agost Carreño parecen anotarse en la contienda con mejor perfil.

El radicalismo, por mayor y mejor estructura y por la excelente imagen que transmite su candidato, corre con ventaja. El reto, para el principal partido opositor, es que -esta vez- haga un papel decoroso y convenza a los electores de que puede ser una opción política válida en una provincia demasiado peronizada.

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