Arranca hoy el ATP de Buenos Aires.

Arranca hoy el ATP de Buenos Aires.
Con la herida aún fresca del título de la Copa Davis que no fue, los fanáticos del tenis buscarán consuelo en el torneo de Buenos Aires, que como sucede desde 2001 concentrará durante una semana a varios jugadores de renombre del circuito de la ATP.
Con el local David Nalbandian -defensor del título- a la cabeza del cuadro, pero sin la presencia de la primera raqueta del país Juan Martín del Potro, el torneo de Buenos Aires cumplirá su novena edición consecutiva sobre la arcilla del Buenos Aires Lawn Tennis Club y contará con la novedad de un incremento en el monto de los premios a repartir, ahora de 600.000 dólares.

Entre los animadores del certamen que se extenderá hasta el domingo 22 se cuenta un grupo de españoles, casi todos viejas caras conocidas: desde el segundo favorito Nicolás Almagro, hasta el más querido por los hinchas argentinos, Carlos Moyá -campeón en 2003 y 2006-, pasando por el ex número uno del mundo Juan Carlos Ferrero. Habrá además unos cuantos embajadores de países vecinos, como el chileno Nicolás Massú -ganador en 2002- y el ecuatoriano Nicolás Lapentti.

Como es habitual, la representación local será numerosa: además de Nalbandian jugarán otros ex campeones del torneo, como Juan Mónaco y Gastón Gaudio. El campeón de Roland Garros 2004 vive horas bajas -el último año casi no jugó y desde septiembre no figura en el ranking de la ATP-, pero recibió una invitación de los organizadores y será una de las atracciones -y de las incógnitas- de la semana.

A los responsables del torneo argentino les quedó sin embargo una espina clavada. "¿Qué jugador nos faltó traer? Y, la verdad, yo hubiera querido tener al top ten Del Potro, pero son las reglas del juego. Este año él optó por la temporada europea bajo techo. Espero que vuelva en 2010", se resignó Martín Jaite, director del certamen.

Jaite reconoció además que su sueño es volver a contar con el español Rafael Nadal, quien en 2005 jugó en Buenos Aires, antes de pegar el envión definitivo en su carrera que lo terminó depositando en el primer puesto del escalafón mundial.

Para los organizadores, sin embargo, la edición de este año representa desafíos más perentorios que el eventual regreso de un par de estrellas, fundamentalmente en el tema económico, crisis mediante.

"Con los sponsors hemos tenido una aceptación muy buena, como siempre. Pero es cierto que esta vez la venta de entradas comenzó más lenta de lo habitual. Si logramos juntar a 58.000 ó 62.000 personas en total como en otros años sería increíble", admitió el director del torneo.

Con la idea de seducir a los indecisos, para las jornadas diurnas de lunes y miércoles -tradicionalmente los días más flojos en afluencia de público- se ofrece el "2x1", es decir que el comprador recibe dos entradas al precio de una. En general, las entradas aumentaron entre un 5 y un 10 por ciento con respecto a 2008.

Jaite no cree que el duro golpe que significó que Argentina perdiera la final de la Copa Davis ante España como local en noviembre influya negativamente en la concurrencia al certamen ATP. "Es cierto que habría más entusiasmo si se hubiera ganado, pero la gente del tenis espera todo el año por la Copa Telmex -nombre del auspiciante principal del torneo- y esta vez no es la excepción".

Así, con la incógnita por saber si la fiebre del tenis prenderá con todo como cada mes de febrero más allá de frustraciones y ausencias, y en un 2009 signado por las consecuencias de la crisis global, Buenos Aires vuelve a abrir sus puertas al tenis del mundo.

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