Arqueología: excavan en busca de pulpería del siglo XIX y realizan charla educativa en el lugar

Será el sábado venidero, a partir de las 16.30, junto a la Cruz de Palo y el río Luján. Se lleva adelante un trabajo de excavación a cargo del Museo “Carlos Ameghino”. Harán un relevamiento histórico y lo publicarán.
En un nuevo capítulo de las búsquedas arqueológicas encaradas por integrantes del Museo de Ciencias Naturales “Carlos Ameghino”, se llevan adelante trabajos de excavaciones en lo que se supone restos de una vieja pulpería del siglo XIX, en las cercanías de la cruz de palo, hito histórico ubicado en calle 26 y la ribera del río Luján. Los trabajos se han iniciado y ya hubo en el lugar un acto el sábado que pasó y se prevé realizar una charla informativa el próximo.

Se planea descubrir los cimientos de la antigua edificación y rescatar todo elemento de valor patrimonial que se encuentre en el lugar. Además, hacer un relevamiento histórico para beneficio cultural de las generaciones futuras de nuestra ciudad, y publicar el resultado del trabajo en forma minuciosa.

El sábado 25 pasado, un grupo de vecinos y voluntarios scout de San Vicente de Paul, se encontraron para dar el puntapié inicial al proyecto “La historia bajo nuestros pies: una pulpería del siglo XIX”, de la arqueóloga Laura Migale, el técnico paleontológico Héctor Arzani y el profesor y escritor Fernando Viloria, consistente en un relevamiento histórico - arqueológico del lugar.

Tal cual lo informado, en la primera etapa buscarán los cimientos de la antigua Pulpería de Villar y rescatarán todo elemento de valor patrimonial que se encuentre. Por eso realizaron la limpieza de la maleza del sector a explorar con machete y pala.

A escasos metros del sitio se encuentra la Cruz de Palo y como el lunes 27 de octubre fue el aniversario de la batalla librada en 1823 entre los blandengues y los indios pampas, tobas y ranqueles, en la historia del nacimiento de la ciudad de Mercedes, en inmediaciones de la calle 26 y el puente Tres de Marzo. En este aniversario, al cumplirse 185 años del enfrentamiento en ese solar, los promotores le dieron un sentido humano y de hermandad al homenaje, incluyendo a todos los caídos en la contienda. Partiendo de la base de que todas las batallas son injustas, ya que no puede haber batalla justa porque nada puede justificar la pérdida de vidas humanas. “La vida es un valor imposible de cuantificar. Si la sangre de ambos bandos corre por las venas de los argentinos, por qué no recordar a todos los caídos en las guerras de la república”, se preguntó en este sentido el profesor Viloria.

Como esta esquina de Mercedes tiene mucha historia, el profesor Sergio Carini preparó una clase abierta que se dictará allí el sábado 1 de noviembre, para los voluntarios que se quieran sumar al proyecto y los asistentes en general, a partir de las 16.30 horas, con material de lectura y actividades educativas que rescatan los acontecimientos y las costumbres de las personas que vivieron en la zona. Ellos fueron los propulsores del arraigo en esta ciudad. Para tal fin repartirán entre los presentes textos de los escritores mercedinos Raúl Ortelli y Ana Sampol de Herrero, para analizar y reflexionar.

“Nuestra sociedad, en gran parte, se caracteriza por poseer un sentimiento de desarraigo, de no pertenencia. Este sentimiento desemboca en la práctica en un descuido, destrucción e incluso saqueo del pasado prehistórico e histórico. Esto se debe tanto a cuestiones históricas, como al desconocimiento del medio y su historia. Nadie puede hacerse cargo de lo que no conoce, sin embargo, es posible revertir esta situación y la vía de acción más efectiva radica en la tarea de concientización de la población”, tal cual sostuvo Laura Migale.

Antecedentes históricos

El lugar en cuestión está ubicado a la vera del puente Tres de Marzo, sobre el río Luján. Según Raúl Ortelli, allí se ejerció el derecho de pontazgo.

El mismo autor refiere la existencia de una construcción que funciono como pulpería y que dataría de aproximadamente 1860, y permaneció en pie hasta la década de 1960, en que fue demolida por los antiguos propietarios.

Anteriormente, el lugar fue ocupado por una Ranchada, de la familia Barrera.

Se encuentra junto al monumento de la “Cruz de Palo”, que se erige en homenaje a los caídos en una batalla que se desarrolló hasta la Cañada del Moyano, el 27 de octubre de 1823.

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