Arias mediará en la crisis de Honduras

El mandatario de Costa Rica mantendrá en su país diálogos con las partes enfrentadas; Zelaya fue recibido ayer por Hillary Clinton
WASHINGTON.- El grave conflicto institucional que se vive en Honduras tuvo ayer un giro crucial en Washington, al informarse la apertura de un proceso de mediación a cargo del presidente costarricense y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias. El anuncio ocurrió poco después del encuentro que mantuvieron ayer en esta capital el derrocado presidente Manuel Zelaya y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.

"Yo no soy parte del conflicto. Lo único que haré es intentar facilitar el diálogo entre las partes´´, dijo Arias desde Costa Rica, al confirmar la aceptación del proceso. La mediación comenzará mañana en San José y entre los temas que se tocarán figura una "amnistía", según admitió Arias. Si bien en principio se habló de una medida política en beneficio de Zelaya, fuentes diplomáticas locales dijeron a LA NACION que esa medida podría abarcar a quienes participaron en los dos bloques en conflicto.

Honduras se ha vuelto un hervidero, con marchas, enfrentamientos y creciente incertidumbre, desde que el 28 de junio un golpe terminó con el gobierno de Zelaya, que asumió como liberal y, una vez en el poder, se alió con el presidente venezolano, Hugo Chávez. La justificación esgrimida por los golpistas fue el rechazo de la consulta popular convocada por el mandatario para reformar la Constitución y abrir paso a su reelección, lo cual, sostuvieron, contraviene la Carta Magna e iba dar lugar a un fraude electoral masivo.

Como consecuencia de esto, con el apoyo militar, asumió el gobierno Roberto Micheletti. Y, a partir de entonces, comenzó el aislamiento internacional de Honduras, separada de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

En busca de apoyo, Zelaya se entrevistó ayer con Hillary Clinton, que consideró que la mediación de Arias era la mejor opción. "Los que buscan una solución en Honduras necesitan un mediador, y nosotros apoyamos al presidente Arias, de Costa Rica", dijo Clinton, tras recibir a Zelaya. "Hay muchos temas que tendrán que ser discutidos y acordados", agregó.

Horas antes, desde Moscú, donde se encuentra de gira, el presidente Barack Obama había expresado su apoyo al restablecimiento de Zelaya como mandatario de Honduras.

"Estados Unidos apoya el retorno del democráticamente elegido presidente de Honduras, aunque se haya opuesto con fuerza a políticas estadounidenses", dijo Obama.

Paralelamente al encuentro de Zelaya con Hillary Clinton, una delegación de políticos y empresarios partidarios de Micheletti visitó ayer la capital norteamericana para señalar que el desplazamiento de Zelaya había sido "una solución constitucional, no un golpe de Estado".

Se estima que la mediación abrirá la puerta al retorno al poder de Zelaya, que fracasó en su intento de volver a su país porque el gobierno de facto le impidió la entrada. La solución pasaría por que se le permitiera al mandatario terminar los seis meses que le quedan a su gobierno a cambio de que renuncie a sus aspiraciones de modificar la Constitución.

"Mi vuelta al poder no es objeto de negociación. No pienso estar en la presidencia ni un segundo menos" de lo que corresponde, declaró Zelaya a varios medios de prensa, entre los cuales se encontraba LA NACION, al salir del Departamento de Estado.

"He aceptado la propuesta de mediación. Pero la presidencia no se negocia", dijo Zelaya, que mañana estará en Costa Rica para una "primera reunión" con Arias, antes de que Micheletti llegue a San José. "Lo que está claro es que hay un apoyo muy grande de la comunidad internacional y de los pueblos de América a la democracia en Honduras´´, dijo el derrocado presidente.

El contacto con Arias para que acepte la mediación partió de parte del propio Micheletti, según había confesado él mismo en Tegucigalpa.

"Nos hemos contactado con él [Arias] ya que, días antes, hizo una oferta de ser mediador en esta situación problemática para la nación", admitió el presidente de facto.

También el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, se mostró comprometido con la mediación. Insulza participó del operativo organizado por Cristina Kirchner, que intentó acompañar a Zelaya en su fallido intento de retorno al país. También participaron de la misión el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y de Paraguay, Fernando Lugo.

Sin embargo, no fue sino hasta la intervención del gobierno norteamericano que la situación pareció comenzar a destrabarse, al abrirse la puerta de la negociación queintentará poner punto final a la crisis.

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