Argibay en Paraná: "El Estado no puede ser religioso"

La Ministro de la CSJN explicó ante INFORME DIGITAL su autodefinición de "atea militante". La CN sostiene en su art. 2º la religión católica; para Argibay "El Estado no tiene religión". El cupo femenino.
La jueza de la Corte Suprema, Carmen Argibay, disertó en Paraná el Congreso de Derecho Laboral, organizado por la Sala del Trabajo del STJ de Entre Ríos.

Las cámaras de INFORME TEVE se acercaron hasta el Centro de Convenciones del Hotel Maran Suites & Towers para entrevistar a la ministro de la CSJN, en una mesa en la que también estuvo la presidenta de la Sala Laboral del STJ entrerriano, Susana Medina de Rizzo, y la viceministra de la Corte de Panamá Estela Milagros Ferreiros.

Argibay ha tenido fuertes cuestionamientos desde la Iglesia por sus declaraciones a favor del aborto y por su autodefinición de "atea militante". El tema fue planteado en la mesa y la Jueza amplió explicaciones sobre ambas acepciones: "Soy atea porque no creo en Dios, militante porque lo digo. Hay mucha gente que no cree en Dios y que es atea en este país y no se atreve a decirlo, y yo si", aseguró.

Pero el término "militante" le da un carácter aún más fuerte su definición. Argibay dijo que no está tratando de convencer a nadie de que sea ateo, "respeto mucho al gente creyente, la fe cristina es un don de Dios, bueno a mi no me lo dio, se los dio a otros, feliz de ellos; en muchos casos hasta les tendría envidia", definió. Argibay reveló además que asistió a un colegio secundario de monjas.

La repregunta fue cómo un juez de la nación hace para no caer en contradicción al definirse como "ateo militante", cuando en el artículo segundo la carta magna dice: "El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano". Argibay dijo entonces: "No me niego a que el Estado sostenga la religión", pero el Estado en si mismo "no tiene religión" y "no puede ser religioso". "En eso estoy absolutamente convencida, no podemos hacer diferencias nosotros que hemos jurado defender la igualdad de la Constitución entre una persona que profesa una religión, otra que profesa otra religión y otra que no profesa ninguna, porque eso es también la libertad de culto de la constitución, no tener ninguno", interpretó.

El cupo femenino

La vicepresidente de la Corte Suprema de Panamá, Dra. Estela Milagros Ferreiros, comparó Argentina y la Panamá sobre el "reciente" voto femenino en términos históricos. "Argentina conmemora 62 años de voto femenino", inició la panameña, e inmediatamente Argibay agregó: "en términos de historia es nada". Ferreiros anexó que "quiere decir que todo lo que tienes para atrás (de historia) le ha sido negado el derecho de ser ciudadanos del país; es la mitad de la población del mundo".

¿Igualdad o discriminación?

La nueva legislación electoral asigna a las mujeres en Argentina en 50 % como mínimo de participación en las listas de candidatos. Para responder si esta no era una forma de "discriminación" o de "conformismo" femenino, que no podía llegar por ejemplo al 70% de candidatos en una lista, tomó la posta para responder nuevamente Argibay: "Exigir un porcentual es el primer paso que fue necesario porque no había nada, en algún momento vamos a llegar a que estos porcentuales no sean ni siquiera necesarios mencionarlos porque se actuará de acuerdo a las capacidades", cerró la jueza argentina.

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