"Los argentinos votaron para equilibrar el poder en el país"

"Los argentinos votaron para equilibrar el poder en el país"
El director de la División América del Grupo Santander, Francisco Luzón, consideró que el resultado de los comicios legislativos abrió las puertas a un pacto público–privado y advirtió que políticas populistas generan rechazo
Para Francisco Luzón, la economía argentina todavía arrastra un déficit básico: credibilidad. En ese sentido, su opinión no difiere mucho de la de otros empresarios locales. Sin embargo, el responsable de la operación del Banco Santander en todo el continente americano quiere demostrar que su visión no quedará en palabras. "La Argentina necesita un gran pacto público–privado que incluya a la dirigencia empresaria, ya que creo que es la única forma de romper con las lacras de los últimos 25 años. Queremos que las autoridades y la oposición sepan que cuentan con nosotros para ello", apuntó. "Y si hace falta hasta inyectaremos más capital" al banco, agregó.

Luzón dialogó con los periodistas argentinos que asistieron al Encuentro Santander–América Latina, realizado en la ciudad en la que nació el banco, capital de la provincia de Cantabria. En su visión, la elección legislativa del pasado 28 de junio también dio un resultado que no debe ser pasado por alto. "El pueblo decidió compartir el poder. Está claro. Han situado nuevamente en la política decisiones importantes".

Para el banquero, tanto la política como la economía se alimentan de consenso, y en el caso argentino, ese sendero debe traducir de alguna forma el resultado de las urnas, en las que el oficialismo perdió en los principales distritos del país y resignó la mayoría en el Congreso.

El pacto público–privado que imagina Luzón debe contar con el protagonismo de los empresarios, sin exclusiones, para que no se repitan antinomias del pasado como industria versus campo o bancos versus industria. "Este acuerdo debe transformarse en una ventaja comparativa, ya que es la única forma de acompañar un crecimiento constante del PBI durante el largo plazo". El director para América de Santander remarcó incluso que estará en Buenos Aires el 19 o el 20 de julio próximos, fecha en la que aprovechará para medir el pulso del sector privado para avanzar en este camino. "Creo que esta vez hay agua en la pileta", remarcó.

"Tenemos una gran experiencia para ofrecer por nuestra actividad en América latina. Somos conscientes –añadió– de que todavía nos esperan momentos duros pero hemos aprendido mucho. En 2002 decidimos quedarnos y tenemos claro que nuestra apuesta es al mediano y largo plazo".

"El sistema financiero necesita elevar el nivel de bancarización. Y no termina de despegar porque la política económica no es creíble, ya que siempre se llega a un punto en el que los ciudadanos arrugan y desahorran. Hay una hípersensibildad, como quedó demostrado por la reacción ante la crisis del campo o la estatización de las AFJP", subrayó.

A la hora de repasar las relaciones con el Gobierno, todo vuelve a pasar sobre el mismo punto. En referencia a los pedidos oficiales de que los bancos reduzcan el nivel de las tasas de interés y aumenten el nivel de crédito, reiteró que eso no sucederá mientras el nivel de ahorro no sea mayor. El titular del Santander Río, Enrique Cristofani, precisó incluso que la entidad presta el equivalente al 84% de sus depósitos. "¿Cómo daremos crédito si no sabemos si en la próxima curva desaparecerá el ahorro? Tampoco es razonable para incentivar esto que la mitad de los fondos esté en cuentas a la vista".

El Indec no faltó en su repaso de asignaturas a resolver. "La confianza de los agentes económicos descansa en la transparencia. Si no se sabe a ciencia cierta cómo se mueve la economía, si la inflación es una o es otra, no habrá inversión hacia delante".

Su mirada sobre el horizonte económico de la región no es menos optimista que la de sus economistas. "Estamos confiados en que la Argentina va a volver a crecer en 2010, aunque a una tasa menor", manifestó Cristofani, quien aprovechó para indicar que el banco apuesta a mantener el rumbo ejecutado hasta el momento, que les permitió duplicar la cantidad de clientes individuos, elevar $ 10.000 millones su cartera de créditos y ampliar casi 50% su cuota de negocios, pasando de 7% a 10% del mercado local. "Nuestro optimismo es racional", reforzó Luzón.

El banquero español pudo poner punto final esta semana al pleito que surgió en Venezuela luego de que Hugo Chávez decidiera nacionalizar el Banco de Venezuela, filial del Santander. El mandatario venezolano finalmente acordó un valor expropiatorio por la entidad: u$s 1.050 millones. Y desde su punto de vista, el modelo heterodoxo que representa Chávez no tiene muchas chances de expandirse más en la región. "No vemos que haya generado ventajas competitivas". A su juicio, la clase media de América latina no quiere inflación alta ni un déficit excesivo del Estado. Y premia con mayor popularidad a los mandatarios que respaldan políticas en ese sentido".

"En la crisis nos ponemos más ortodoxos, y no nos hemos gastado el viento a favor. Y podemos ver que los gobiernos de Brasil, México, Chile, Colombia, Perú, Uruguay, han elegido una dirección clara. Ellos representan 85% del PIB de América latina". Para Luzón, la reciente elección de junio dejó bien identificada la senda elegida para el país. Reflejó "un voto que permita reparar el ingreso de la población y equilibrar el poder en el país. Creo que por ahí va a ir la Argentina".

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