Los argentinos saben gritar campeón en todo el mundo

Lionel Messi se convirtió en el mejor futbolista del año. Con Barcelona ganó la Triple Corona.
A esta altura, ya nadie duda: el mejor jugador del mundo en la última temporada es Lionel Messi. Y todos imaginan que así lo determinará la FIFA en su habitual Gala de fin de año. El crack rosarino consiguió con la magia de su juego y la prepotencia de sus goles acompañar al Barcelona a hacer historia grande en Europa. El gigante catalán consiguió lo que casi nadie: la Triple Corona, al ganar las tres competiciones más importantes (la Liga, la Copa del Rey y la Champions League). El fue la cara más notoria y visible de un fenómeno de este tiempo: la destacada presencia de futbolistas argentinos que se consagran con sus equipos en las ligas más importantes de Europa.

En la final del torneo de clubes más rico del mundo, la Liga de Campeones de Europa, hubo un duelo entre jugadores de Selección: Messi frente a Carlos Tevez, con la camiseta del Manchester United. Más allá de la amargura del Olímpico de Roma, el pibe que se crió entre las rudezas de Fuerte Apache festejó otros dos títulos: la Premier League y la Carling Cup. Sin embargo, a pesar de su valioso aporte, el técnico Alex Ferguson permitió su partida al otro equipo de la ciudad: el Manchester City.

Carlitos no fue el único argentino que se consagró en Inglaterra: en la F.A. Cup, la competición más antigua de la historia, el Chelsea contó con el delantero Franco Di Santo, quien se está ganando minutos y espacio a fuerza de su presencia física.

En Italia, el Inter --el equipo del calcio con más argentinos en el plantel-- consiguió su cuarto scudetto consecutivo con la fórmula que viene manteniendo en el último lustro: muchos argentinos, algunos brasileños, más extranjeros y poquísimos italianos. Il Capitano Javier Zanetti volvió a ser el futbolista con más presencias (37 encuentros) en el plantel. Y Esteban Cambiasso, otro de los preferidos del entrenador José Mourinho, fue el tercero (34 partidos). En este plantel, que también obtuvo la Supercopa de Italia, jugaron otros cuatro futbolistas nacidos en la tierra de Maradona: Nicolás Burdisso, Julio Cruz, Walter Samuel y Hernán Crespo.

En la Copa de Italia también hubo una importante influencia argentina en el campeón: Lazio tuvo como capitán a El Malo Christian Ledesma (ex Boca) y como figura a Mauro Zárate, con el número 10 en la espalda.

En Le Championnat, el Bordeaux se consagró tras una década de espera y la impresionante hegemonía del Lyon. Y lo hizo con un relevante aporte de Fernando Cavenaghi, quien resultó el máximo anotador del equipo con 13 goles en 29 partidos. Diego Placente (a pesar de lesiones) también aportó su granito, con seis presencias (todas como titular). Con ellos, tras golear 4-0 al Vannes en el Stade de France, el equipo violeta obtuvo además la Copa de la Liga.

En Portugal sucede algo parecido a Italia: el Porto domina la Liga con el argumento de armar una base de argentinos. Lucho González (ahora transferido al Olympique de Marsella) es uno de los grandes ídolos del Dragón en la última década; Lisandro López (vendido en cifra récord al Lyon) volvió a ser el goleador; y también estuvieron Nelson Benítez, Andrés Madrid, Tomás Costa, Ernesto Farías y Mariano González. Todos ellos también levantaron la Copa de Portugal. Y en el tercer título en importancia del fútbol lusitano, la Copa de la Liga, se impuso el Benfica de Pablo Aimar y Angel Di María. Es decir, toda la gloria en Portugal fue celeste y blanca. Una vez más...

En Holanda, con Sergio Romero en el arco (con récord de imbatibilidad incluido) el AZ Alkmaar de Louis Van Gaal hizo historia: destronó a los grandes (Ajax, PSV Eindhoven y Feyenoord) y ganó la Eredivisie después de 28 años, con una campaña colosal.

En Alemania, se dio un caso curioso: el Wolfsburg fue campeón cuando ya había cedido a sus dos argentinos en el plantel: Jonathan Santana, quien jugó a préstamo para San Lorenzo, y Facundo Quiroga, quien fue transferido a River. Y en el subcampeón, Bayern Munich, tuvieron participación frecuente Martín Demichelis y José Sosa.

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