Los argentinos consumen el 50% de las frutas y verduras recomendadas por la OMS

Este será uno de los temas del XVII Congreso Argentino de Nutrición que se realizará en Mar del Plata del 24 al 27 de setiembre.
A pesar de que en la Argentina abundan las frutas y las hortalizas, su consumo es bajo y no cubre las recomendaciones diarias emitidas por los organismos internacionales del ámbito de la salud. Los vegetales no tienen una fuerte presencia en nuestra cultura.Tendencias de consumo de la población argentina y su impacto sobre la salud en general.

En el marco del XVII Congreso Argentino de Nutrición la organización "5 al día Argentina", abocada a promover el consumo de frutas y hortalizas, realizará una mesa redonda para difundir acciones y beneficios de una dieta que incluya cinco porciones diarias de estos alimentos en el habito de los argentinos, especialmente entre los más chicos. Cuanto antes se inicien en una buena nutrición, mejor.

Mientras que las políticas de desarrollo social y salud pública de gran parte de América latina, plantean como prioridad en materia de seguridad alimentaria el alcanzar suministros calóricos básicos para su población, Argentina debe agregar a esa preocupación genérica una paradoja que nos caracteriza.

La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS) y la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) evidencian un bajo consumo de frutas y hortalizas y una concentración de la dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas, que hoy nuevamente en orden de un consumo anual de 70 kilogramos de carne vacuna por habitante, presentan su condición más extrema.

Establecido el consenso de Kobe, entre la FAO y la OMS, en 2005 se acordó la recomendación a todos los países miembros del sistema de las Naciones Unidas que deben promover el consumo de 400 gramos diarios de frutas y hortalizas como estrategia clave para la prevención y reducción en la incidencia de enfermedades no transmisibles.

Frutas y hortalizas están prácticamente ausentes del consumo popular en la Argentina y su presencia se restringe a los tres o cuatro deciles de mayor ingreso (el decil más pobre no llega al 40 % de la recomendación OMS). Si en pan, carne y lácteos el decil más pobre consume 3 veces menos que el promedio, en verduras y legumbres lo hace de 4 a 7 veces menos.

Resulta necesario sustituir 20 kilos de carne vacuna por habitante año, por 60 kilos de frutas y hortalizas. La ecuación económica es posible porque los valores de ambos conjuntos no son muy distintos. El desafío es cultural y para llevarlo adelante será necesario establecer una coalición variada e interprofesional, pública y privada.

El Congreso de la Sociedad Argentina de Nutrición, constituye un inmejorable ámbito para instalar y debatir la consigna, pues reúne a los profesionales que en diversos ámbitos públicos, institucionales y privados, trabajan para la salud nutricional de toda la población.

Consumir muchas más frutas y hortalizas, y modificar el sesgo hipercalórico que hoy caracteriza a la dieta argentina, es un desafío urgente a encarar. La acción conjunta de la academia, el sector público y el involucramiento del sector privado, la única forma de lograrlo.

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