Argentina no pudo ante España que demostró ser superior

En Madrid, el local se quedó con el triunfo por 2-1 con un doblete de Xabi Alonso (el segundo de penal por una mano infantil de Demichelis). La Selección llegó al empate parcial a través de una definición de Messi, también desde los doce pasos. El equipo de Del Bosque fue claro dominador en el primer tiempo y los de Maradona levantaron su nivel en el complemento.
España es superior a Argentina. Quedó demostrado en el Vicente Calderón de Madrid. El quipo de Vicente Del Bosque se llevó el triunfo por 2-1 como local con dos goles de Xabi Alonso, uno en cada tiempo. Lionel Messi había marcado la igualdad parcial, de penal. En el primer tiempo La Furia por momentos apabulló a la Selección, que levantó su nivel en el complemento. Sin embargo, a cinco del cierre, Martín Demichelis cometió un penal infantil y los de Diego Maradona se fueron con las manos vacías.

El primer tiempo fue un baile. El local se fue arriba por 1-0 en el marcador, pero se vio una diferencia mayor en el juego. El equipo de Diego Maradona estuvo desconcertado en el campo de juego, y La Furia dejó en claro su superioridad y tiró la chapa sobre el césped: el campeón de la Eurocopa es un serio candidato a quedarse con el Mundial de Sudáfrica.

El equipo de Vicente Del Bosque fue práctico y pragmático en la etapa inicial. Xabi Alonso y Xavi como dueños del medio campo, todo el fútbol desde sus pies hasta el arco de Romero. Rápido, preciso; simple. España dominaba la pelota y el campo. Presionaba la salida de Argentina con seis jugadores. Recuperaba con velocidad la pelota y volvía a empezar. Busquets por la derecha, y David Silva bien abierto sobre la izquierda. Más Andrés Iniesta casi como enganche y David Villa en la delantera. El gol local no tardó en llegar.

Villa desbordó por izquierda a los 16 y tocó al área para Silva. El volante le dio de zurda, cruzado. Romero tapó, pero dio rebote. Ansaldi llegó tarde al cruce y Xabi Alonso se anticipó para tocar a la red. Impecable. Argentina era desorden e impotencia. Sin una voz de mando, sin respuestas en la cancha y ausentes sus figuras.

El 4-4-2 de Maradona no engranó casi en ningún pasaje del primer tiempo. La defensa con Coloccini como lateral derecho, Demichelis, Heinze y Ansaldi fue un desorden. En el medio, Gago se mostró como el líder futbolístico, el que agarraba la pelota y marcaba el camino. Maxi y Di María por las bandas, más Mascherano para la contención. Messi e Higuaín, la dupla española para atacar.

La pelota la tuvo casi siempre España, pero Argentina pudo generar peligro ante un equipo que tiene una convicción ofensiva intachable y a veces deja huecos atrás. A los 23, Messi tocó para Di María, llegó el centro desde la izquierda a ras del piso e Higuaín definió por encima del travesaño. Sin embargo, las dos jugadas más claras de gol llegaron minutos más tarde. Primero Iniesta ensayó una buena pared con Silva, pero Romero se anticipó aunque no contuvo. El rebote le quedó a Villa que remató sin dudar. Coloccini, en la línea y con la mano, salvó a Argentina.

Después Di María tuvo el empate. Gran pase de Gago para dejar mano a mano al zurdo con Casillas. Pero el volante del Benfica quiso definir con un toque sutil y le erró al arco. El globo del ex Central se fue por encima del travesaño.

Para el complemento, Del Bosque empezó a mover el banco. Para cuidar a sus jugadores y para darle rodaje a otros. Albiol fue a la cancha por Puyol y el defensor iba a ser protagonista. Maradona tuvo que hablar mucho en el vestuario y fue evidente que logró un golpe de efecto, porque Argentina salió con otra actitud a jugar el segundo tiempo.

La Selección decidió presionar a España bien arriba, incluso sobre el arquero Casillas. A los 11, Maxi Rodríguez recibió en el área y tocó para Di María que definió débil. Uno más tarde, Higuaín la bajó de pecho en el área y el derechazo cruzado se fue apenas desviado. Después Maradona dispuso el ingreso de Tevez en lugar del Pipita, que había tenido un partido correcto. Y ante tanta presión e insistencia, aunque con poco juego asociado, Argentina llegó al empate. Maxi Rodríguez otra vez recuperó una pelota sobre la salida de España, se metió en el área y recibió la falta de Albiol. El árbitro irlandés Allan Kelly no dudó y cobró penal. Messi no falló desde los doce pasos y puso el 1-1. El 10 de Barcelona vencía a Casillas, el arquero del Real Madrid que cumplía 100 partidos con su selección.

Ahora todo parecía posible para el equipo de Maradona. Había levantado mucho su nivel, contaba con la tranquilidad del empate y parecía que con el gol Messi despertaría de su aletargada siesta. Pero no fue así. Poco a poco, España creció y la Selección se metió cada vez más atrás para defender el punto. Error.

A la cancha Fábregas y Negredo. Más tarde Mata y Navas (afuera Xavi, Silva, Iniesta y Villa). Otra vez Argentina había perdido la pelota y a su mejor hombre para manejaral: Gago le había dejado su lugar a Cambiasso, que volvió a vestir la camiseta de la Selección. A los 24, Sergio Ramos se lo pierde de cabeza. Dos más tarde, Negredo exige a Romero con un zurdazo. Y a los 40, después de mil rebotes, Demichelis rechazó con la mano en el centro del área. Un gesto insólito e infantil. Penal y nuevo gol de Xabi Alonso para sentenciar el 2-1. Nuevo error por defender casi adentro del área chica. Argentina perdió y perdió bien. Maradona necesita mantener lo hecho en el inicio del complemento, borrar el primer tiempo completo y ajustar las tuercas en los conceptos de juego. Atacar para ganar y no defender para empatar. Si era el Mundial, Argentina hubiera quedado eliminada por no tener ambición y por sus inseguridades. Por suerte todavía falta mucho.

Comentá la nota