Argentina pidió el desmantelamiento de Botnia

Exigió ante la La Haya el "cese de las actividades" y "desmantelamiento" de Botnia, como medida de restitución ante la violación del Estatuto del Río Uruguay por parte del Estado uruguayo, al concluir la exposición oral de sus argumentos.
Argentina exigió ayer ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya el "cese de las actividades" y "desmantelamiento" de la pastera Botnia, como medida de restitución ante la violación del Estatuto del Río Uruguay por parte del Estado uruguayo, al concluir la exposición oral de sus argumentos en el juicio contra el país vecino.

"Todavía es posible desmantelar la planta o que las instalaciones de la pastera se utilicen para otra cosa", así como "trasladar la maquinaria a otro lugar", afirmó el experto en derecho internacional Alain Pellet, al defender ante la Corte una "restitución integral" por los "actos ilícitos" de Uruguay.

"El cese de actividades y desmantelamiento de Botnia no es ni imposible ni desproporcionado", subrayó Pellet, respecto a la pastera, que está en funcionamiento desde noviembre de 2007.

No obstante, el jurista afirmó que ya en la Memoria presentada al Tribunal "Argentina expresó que estaría satisfecha con un cambio en el uso de las instalaciones de Botnia para que sirva a otro propósito que no afecte el ecosistema del Río Uruguay y sus áreas de influencia".

En cuanto a la maquinaria, "no sería dificultoso ni costosos trasladarla a otra pastera en un emplazamiento", dijo Pellet.

En la última audiencia oral de la primera ronda de exposiciones, Argentina reiteró ayer que Uruguay violó tanto obligaciones "sustantivas" como de "procedimiento" previstas por el Estatuto de 1975 –base de la demanda–, al autorizar la instalación de Botnia y ENCE en el margen izquierdo del río compartido.

Pellet subrayó que Uruguay debía acudir a la Comisión Administradora de Río Uruguay (CARU) antes de autorizar la instalación de las pasteras, y tenía que tomar medidas para "prevenir la contaminación", pero no hizo ni lo uno ni lo otro.

"Uruguay niega haber cometido estas violaciones y dice que el daño causado a Argentina no es un hecho ilícito internacional", recordó Pellet.

Sin embargo, aclaró: "Hemos demostrado, con pruebas, que Uruguay violó varios aspectos del Estatuto", por lo que las medidas de reparación reclamadas por Argentina "son apropiadas", indicó.

"Las consecuencias legales de un hecho ilícito internacional, incluye que cese el acto injusto, que se den garantías de no repetición, una completa reparación de daño, restitución integral y compensación cuando la restitución no es practicable o es insuficiente", explicó el jurista.

En ese sentido, Pellet afirmó que Argentina pide una "restitución integra", es decir, "reestablecer la situación" al momento anterior a la comisión del "hecho ilícito internacional", esta es una medida de "proporcionalidad".

"Si Uruguay hubiese seguido el procedimiento establecido, se hubiera informado a la CARU, las cosas no hubiesen llegado tan lejos. Botnia no se hubiese construido en su actual emplazamiento", remarcó. "Cuando autorizó la construcción de las pasteras, Uruguay estaba advertido de que Argentina se oponía al proyecto, porque se pidió su suspensión", prosiguió. No obstante, "Uruguay deliberadamente asumió el riesgo de permitir y autorizar la construcción de Botnia", añadió.

El especialista invocó al tribunal, que al rechazar el pedido de suspensión de la construcción de Botnia solicitado por Argentina advirtió que "la instalación de las pasteras en los actuales emplazamientos no puede ser juzgado como un hecho consumado", ya que si se llega a dictaminar que se incumplió con la ley "no debe excluirse" la posibilidad de que se "desmantele".

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