Argentina pide que el FMI otorgue créditos sin poner condiciones

Serían para países con fuga de capitales. Se lo planteó Redrado al jefe del Fondo.Por: Eleonora Gosman
La crisis mundial no espera y los países en desarrollo, como la Argentina, Brasil o México, no pueden aguardar a las decisiones tomará el G-20 financiero para el largo plazo. Es preciso disponer de fondos inmediatos que permitan compensar la ausencia de crédito privado internacional. Por eso, Martín Redrado pidió ayer en la cumbre del G-20 una medida rápida: que el Fondo otorgue "créditos sin condiciones" por un período corto de tiempo, no más de tres meses, renovable por una única vez. Y sin necesidad de que los países sean auditados por el FMI. "Son Swaps que tendrían como contrapartida los bonos del Tesoro" subrayó. Estos préstamos sirven para frenar la salida de capitales y estabilizar la economía. El pasado octubre el ministro de Economía, Carlos Fernández hizo un reclamo similar en la asamblea anual del FMI en Washington.

El jefe del Banco Central señaló ante sus colegas del G-20 que "los emergentes tenemos hoy un espacio menor para desarrollar políticas anticíclicas: somos el eslabón más débil de la globalización financiera". Consultado sobre la receptividad de la propuesta, Redrado comentó que había conversado el tema con el director gerente del Fondo Strauss Kahn y había encontrado en él una señal positiva. "Entiende que es urgente ampliar las fuentes de liquidez internacional y una forma de hacerlo es a través del FMI, con nuevos instrumentos y con fondos adicionales". En una conversación, indicó a este diario que la institución puede ofrecer otros medios. "Por ejemplo, el Fondo puede dar garantías para emisiones de bonos en los países emergentes que tienen problemas de liquidez".

Dijo que esos problemas se originan en "la terrible ola de aversión al riesgo" que llevó a los capitales a salir de los emergentes en busca de refugio en los bonos del Tesoro de EE.UU. Esa postura tuvo eco dentro de la cumbre de ministros de finanzas y titulares de bancos centrales del G-20, donde se admitió en un comunicado con la firma de las grandes potencias mundiales (incluida la de EE.UU.) que "uno de los efectos más nefastos de esta crisis actual es el congelamiento del crédito privado y la tendencia del capital a volar hacia donde originó la crisis (sic)". O sea, a EE.UU.

Las demandas de Argentina de facilitar una salida rápida para los países que como el nuestro requieren superar cuellos de botella de financiación no cayeron en saco roto. "Deberíamos explorar como restaurar el acceso al crédito a los países emergentes y recomenzar el flujo de capitales privados, un asunto crítico para poder crecer".Según Redrado, es urgente consolidar la situación del propio Fondo. "Una forma es que la institución emita bonos para obtener recursos. Sería el medio más rápido y más eficiente". ¿Por qué no capitalizar al FMI con aportes de cada país?. Porque implica una discusión de más largo plazo que es cómo se redistribuye el poder dentro del organismo.

"Y las respuestas son precisas ya". Redrado relató que hubo proposiciones más radicales que las de Argentina. La India, por ejemplo, sostuvo que EE.UU. debería utilizar parte de los US$ 700.000 millones votados por el Congreso norteamericano para estabilizar su propia situación, en consolidar financieramente al FMI para que pueda prestar a los emergentes. La iniciativa no habría prosperado. Como el resto de su colegas, Redrado sintió que la mejor noticia viene de China. "La decisión tomada por este país de ampliar el gasto público para favorecer un crecimiento más robusto que el previsto originalmente para 2009 (de sólo 5%) es un acontecimiento muy positivo".

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