Argentina se lleva u$s 2.500 millones por reforma del FMI

Argentina se lleva u$s 2.500 millones por reforma del FMI
La nueva emisión de los DEG, la unidad de cuenta que utiliza el Fondo, implica para el país una inyección adicional de dinero. Podría utilizarse para contener la suba del dólar, reforzar la caja del Gobierno o afrontar los próximos vencimientos de deuda
La cumbre del G-20 dejó una buena noticia para la Argentina. Sin necesidad de regresar formalmente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hará una desembolso de dinero al país por el equivalente a 2.500 millones de dólares, productos de la nueva emisión de Derechos Especiales de Giro (DEG), que pasarán a integrar las reservas de libre disponibilidad que se atesoran en el Banco Central.

Por ahora, esa parece ser la única relación que mantendrá la administración de Cristina Fernández con el organismo, pese a las reformas que se aprobaron en la cumbre y que incluyen otorgar mayor poder de voz y voto a los países en vías de desarrollo.

Ningún funcionario de la delegación argentina aceptó especular con la posibilidad de recurrir a un crédito del organismo, como el que anunció México, que pedirá por 40.000 millones de dólares aprovechando una nueva línea del Fondo que flexibiliza las condiciones de acceso.

"Son los diarios los que especulan, acá nunca se manejó esa posibilidad", dijo un diplomático que participó de las negociaciones.

La Argentina planteó hace varios años la conveniencia de una nueva emisión de DEG, pero recién la idea tomó fuerza cuando esta semana fue presentada por el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner.

Los DEG (la moneda del FMI que surge de una canasta de dólares, euros y yenes) se integran directamente a las reservas y su destino lo definen los países. El ex ministro Domingo Cavallo dispuso en una oportunidad la venta de esos derechos, para lograr financiamiento que no accedía en los mercados. En manos del BCRA pueden servir para acotar las subas del dólar o el Palacio de Hacienda puede utilizarlos para hacer frente a vencimientos de la deuda.

Los beneficios de las decisiones tomadas en la cumbre del G-20 pueden ser más importantes que el ingreso de los dólares del FMI si finalmente la política de inyección de fondos que acordaron los países por u$s 1,1 billón extra que acumulará 5 billones hasta el 2010 tiene éxito en recuperar la economía mundial.

Con el dólar fortaleciéndose en el mundo y precios de los commodities en alza por una mayor demanda global, bajará la presión para devaluar en el país. Y si la economía mundial se expande, Brasil recuperará el crecimiento y permitirá morigerar las actuales disputas comerciales.

Al término de la cumbre presidencial, cuando los jefes de Estado se quedaron unos minutos para los saludos de rigor, el presidente Barack Obama cruzó una palabras con Cristina Fernández de Kirchner, acercados por el embajador Héctor Timerman. "Esté contenta, es un buen acuerdo", le dijo el mandatario estadounidense.

En un posterior contacto con la prensa, Cristina manifestó la conformidad con los resultados de la cumbre, pero aclaró "las perspectivas van a cambiar si logramos aplicar lo resuelto por el G-20, que significa un salto cualitativo".

"En el documento se dice que el FMI debe evaluar a todos por igual, cuando hasta ahora existió un doble estándar", subrayó Fernández de Kirchner.

La delegación argentina, en cambio, evitó destacar otros puntos del acuerdo como el rechazo al proteccionismo y el llamado a "abstenerse de las devaluaciones competitivas", que colisionan con medidas impulsadas desde el gobierno.

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