En Argentina, General Motors resiste la crisis mejor que en su casa matriz

La automotriz asegura que no existe riesgo en el país porque, jurídicamente, es "independiente" de su matriz, tanto en lo económico como en lo financiero
El gobierno de Estados Unidos quiere que General Motors (GM) reestructure su deuda, contemple un plan productivo y recorte personal. Los tres ítems son condición prioritaria para acceder a la ayuda oficial que permita salvaguardar a la empresa de la bancarrota. La empresa dio una muestra de que está deseosa de cambiar el rumbo: despidió a su presidente Ejecutivo, Rick Wagoner.

Sin embargo, la filial local de la principal automotriz estadounidense, si bien no es ajena a la crisis (se calcula que este año se venderán en el mundo entre 15 y 20 millones menos de autos), parece estar lejos de la turbulenta situación internacional y de su propia casa matriz.

De hecho, frente a la posibilidad de que GM se acoja al paso previo a la bancarrota, es decir ampararse en el "Chapter 11", desde la compañía en la Argentina aseguraron que no existe ningún riesgo para la operación en el país.

Fuentes de la automotriz que produce el modelo Corsa, el auto más vendido del país, aseguraron a El Cronista que la reestructuración corporativa que está llevando adelante la empresa "no afectará a la compañía localmente porque somos una entidad legal distinta e independiente, tanto en lo económico como en lo financiero".

De esta manera, desde la fábrica local aseguran que, de presentarse un concurso de acreedores GM Argentina no debería tener que responder.

Sin embargo, y a pesar de estar mejor parada que su casa matriz, GM Argentina se prepara para enfrentar un mercado que, estiman, tendrá un techo de 450.000 unidades. Es decir, menor que el de 2008.

"El 2009 arrancó con una reducción de 16% en las ventas, pero la producción continúa estable, manteniendo los dos turnos y la estimación de empezar a fabricar el nuevo modelo –el denominado proyecto VIVA– a finales de 2009 no cambió", afirmaron desde la compañía.

La estrategia de la marca en el país es lograr la renovación de su oferta para 2012 y, en el corto plazo, apuesta a fortalecer el servicio post venta. "Vamos a ampliar nuestros servicios post venta ampliando las bocas de nuestros concesionarios", dijo GM Argentina.

A fines del año pasado y principios de 2009 la empresa dejó de fabricar en el país la línea Grand Vitara de Suzuki para concentrarse sólo en la marca Corsa.

En 2008 cerró con una producción de 111.875 unidades, 4% más que en 2007 y alcanzó un récord en ventas, llegando a las 95.000 unidades. A todo esto sumó que el Corsa Classic se coronó como el auto más vendido y exportado de producción nacional.

La situación regional

Pese a la crisis que sufre el fabricante, América latina parece ser un bálsamo para los directivo de la marca.

La automotriz tiene su negocio dividido en cuatro regiones: Norteamérica, Europa, Asia y LAAM (Latinoamérica, África y Medio Oriente). Y en lo que a ventas se refiere, el 36% le corresponde al Norteamérica y el 64% se divide en las otras secciones. Fuentes de la compañía en la Argentina aseguraron que, aunque el plan de viabilidad propone el cierre de plantas, "ninguna será en la región". "El ajuste se concentra en EE.UU., Canadá, Alemania, Suecia, Bélgica y Tailandia". En 2008, GM LAAM culminó con cifras récord, vendiendo 1.276.332 unidades, y un crecimiento de 3,2 por ciento.

Comentá la nota