“La Argentina debe admitir la recesión”

El flamante presidente de la Unión Industrial de Tucumán, afirmó que no sólo las empresas deben ceder para morigerar el impacto del crac económico, sino también el Estado y la fuerza laboral. Aseveró que el principal problema de la industria es la falta de financiación
A Felipe Salas le tocó asumir al frente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT) en un contexto de crisis económica internacional sin excepciones, indeseable para cualquier empresario. Así las cosas, su gestión adquirirá una relevancia especial en la defensa de las 30 industrias que operan en la provincia y que integran la institución.

El jueves Salas fue proclamado formalmente como presidente de la entidad gremial empresaria, junto con la nueva mesa directiva:

• Vicepresidente primero, Fernando Allena (el saliente presidente de la UIT), por BGH.

• Vice segundo, Fernando Silvestri, Tecotex.

• Secretario, Néstor Ibarra, por Santista Textil.

• Prosecretario, Lucas Fornaciari, por Citromax.

• Tesorero, José Vallvé, por Plásticos La Rioja.

• Protesorero, Juan Carlos González, por Citrusvil.

Acompañado por el ex presidente de la institución Alejandro Martí -designado por la asamblea general ordinaria de la UIT socio honorario, junto con José Manuel García González y Pedro Baumgartner-, Salas visitó LA GACETA para explicar su visión sobre la situación de las industrias tucumanas frente a la crisis y sus propuestas para la gestión gremial.

“Es imperante buscar cuáles son las soluciones a los problemas de la industria. Pero a eso no lo vamos a lograr si no tenemos una relación muy fluida y muy abierta con las distintas instituciones económicas, para plantearle alternativas al Gobierno”, aseveró el directivo.

- ¿Cuáles son los problemas que representan un mayor riesgo para la actividad industria?

Salas: no es fácil generalizar, porque dentro de la UIT hay empresas de distintos tipos con problemáticas diferentes. Por ejemplo, textiles, que abastecen a un mercado internacional y nacional; una minera; citrícolas y Scania, que se dedica a abastecer una cadena internacional de insumos.

¿El problema principal es, tal vez, la escasez de financiamiento, como se menciona generalmente en los ámbitos empresariales?

Martí: la falta de financiamiento es real. Es un problema de índole nacional. Y no tenemos financiación en parte debido a la crisis política del Gobierno nacional. La tasa dentro del país es altísima. Es un gran problema.

Salas: el principal problema, sin dudas, es el de la financiación. Pero hay otro problema, que es fundamental: que de una vez por todas se conceptualice qué es la producción y qué es la industria en la Argentina. Hay que darle valor agregado a los productos. Eso es la industria. Sería bueno descifrar cómo un país que está condenado al éxito no encuentra el camino para consolidarlo.

Martí: alrededor de eso está el papel del Estado como complementador de las actividad productivas; con planes, con acciones, con presupuestos, con políticas de desarrollo. El Estado debe apoyar el accionar de esta actividad. Cuando eso falta, como en esta coyuntura, cuando te encontras con rutas en mal estado, con impuestos distorsivos, con presión fiscal, con burocracia, ahí empieza el desbalance. Este es el diagnóstico de la Argentina de los últimos años.

- ¿Es necesario alivianar las cargas fiscales en este contexto?

Martí: aquí hay un tema que creo que debe ser tomado con gran honestidad, y es que esta crisis debe ser afrontada entre todos los actores. Y los actores deben tener consenso para encontrar caminos adecuados para defenderse de la crisis. Esto quiere decir Estado, entidades privadas y fuerza de trabajo. Deben armonizarse. No puede ser que las fuerzas del trabajo hayan dicho: “no; defendamos el trabajo poniendo triple indemnización para que no despidan gente”. Eso es como echarle querosén al fuego. El inconveniente no es que la gente del trabajo tiene el problema. ¡No! Al problema lo tiene el país, cuya actividad ha decrecido. Están afectadas las empresas, el Gobierno, las fuerzas de trabajo. Todos. Entonces, si no se encuentra un camino común, por medio del consenso, no hay solución. Va a ser un pato rengo.

- Da la sensación de que en este contexto la institución debe necesariamente asociarse con las uniones industriales de las otras provincias de la región...

Salas: lo que pasa es que la problemática es general. Nosotros no salimos a buscar asociados para ejercer una suerte de presión. Para nada. Esta situación general es como una epidemia: quedamos todos contaminados. Y, si no tomamos medidas paliativas a esta enfermedad, esa epidemia se convierte en pandemia. Acá no hay un límite. La crisis no distingue pequeñas, medianas, grandes ni tallercitos. No. Esto golpea a todo el mundo. Y es muy fuerte. Uno de los puntos vitales que sirve para paliar esto es la prevención y vos no podés hacer ningún tipo de profilaxis económica si no tenés parámetros muy claros de lo que va a venir. Y a los parámetros te lo dan los índices. Hay Indec y direcciones de Estadística en las provincias. Ahora, si vos vas por un camino, en el cual entrás en una niebla que no te deja ver más allá, tenés que bajar la velocidad. Y eso es lo que está pasando. Hay una inercia en producción, y se plancha la venta porque entrás en recesión. La Argentina debe admitir que estamos en recesión.

Martí: no puede hacerlo porque la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner), en Estados Unidos, se mató de risa de la crisis internacional, dijo que se trataba del efecto Jazz y que la Argentina estaba totalmente inmune. Y 15 días después sale a anunciar un plan de salvamento, discutible, para atender la crisis que había negado.

- ¿El Gobierno, entonces, improvisa un poco o relativiza los alcances de este crac?

Salas: creo que hay que tomar muy en serio el tema económico y el productivo.

- ¿Cuál sería un reclamo o una advertencia o un pedido al Gobierno nacional?

Salas: en primer lugar le pedimos contacto permanente y un sinceramiento en la información, porque de ese sinceramiento va a surgir la posibilidad que tiene el industrial o el empresario en general de buscar la solución con tiempo. Acá el problema es que se improvisa. Y generar una industria cuesta mucho. Un comercio se genera muy rápido: se usa un galpón, se lo llena de mercadería, se ponen ofertas y se publicita en el diario el domingo y ya tienes el comercio. Pero una industria significa capacitación de mano de obra, instalación de maquinarias, ubicación estratégica, transformación productiva, el know how de la producción, la logística de distribución... hay un riesgo empresario mayor. Y en este país no se está protegiendo a las industrias ya radicadas.

Martí: hay un problema de fondo en la Argentina y es que aquí no hay políticas de Estado. Ese es el problema de fondo de la Argentina en los últimos 50 años.

- ¿De qué manera ha afectado la crisis al sector industrial de Tucumán?

Salas: en este momento se está hablando de una caída de ventas del orden del 35% al 50% comparando lo que va del año con el mismo período del año pasado. Sin embargo, esto se acentúa en el último tramo de este año. En el primer semestre, cuando comienza la crisis del campo, empieza el problema general en la economía. El disparador fue la Resolución 125 que elaboró el Gobierno nacional. Superado este problema, luego impactó la crisis económica internacional. Y ahora, en este contexto, es importante remarcar que las PyME industriales absorben el 70% de la mano de obra del sector en la Argentina. Entonces, el punto es que las PyME necesitan urgentemente un aliento financiero y que se flexibilicen los planes de pagos.

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