Argentina en la cumbre de FAO

Argentina en la cumbre de FAO
Durante tres días se debatirá sobre cómo alimentar al mundo hasta 2050. Nuestro país lleva una idea de red global contra el hambre.
Sabina Ayala dirige el comedor Nueva Esperanza, en el bario Trujui de San Miguel, un distrito altamente sensible a las oscilaciones económicas. Cada día, junto a otras 25 madres, cocina para 320 personas, entre ellas 235 chicos. "Desde hace 3 meses se ha multiplicado la cantidad de gente que viene a pedir ayuda", cuenta Sabina. "Volvió gente que había dejado de venir, como los padres y los abuelos", explica ante la sorpresa del cronista. El incremento de la pobreza, según sus testigos más directos, es notable, principalmente en los cordones populosos del gran Buenos Aires y el interior del país. Y esto sucede a pesar de que el INDEC afirmó en su última medición que éste flagelo se encuentra en retroceso.

Con este desgarrador marco, Argentina participará en la próxima reunión de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que se desarrollará en Italia, a partir del próximo domingo y durante tres días. El cónclave fue organizado para debatir sobre "¿Cómo alimentar al mundo hasta el año 2050?".

Nuestro país será representado en la reunión de la FAO por Juan Carr, titular de la Red Solidaria, como miembro de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires.

"El objetivo es llevar una mirada sobre cómo producir alimentos para los que no los pueden comprar", dice Carr, quien explica además que 6 de cada 10 personas están en esa situación en todo el mundo.

–¿Qué respuesta lleva usted?

–Yo llevó como ejemplo las particularidades que tiene la Argentina, un país al cual varias generaciones vinieron a buscar alimentos y lo encontraron, y que hoy tiene capacidad para producir comida para 130 millones de personas.

–¿Como describiría ese modelo?

–Vamos a llevar una propuesta de red global en la lucha contra el hambre, que está basada en las margaritas (por Margarita Barrientos), en la participación comunitaria y en los medios de comunicación. Por supuesto que también está el Estado, pero la decisión profunda de la sociedad para terminar con el hambre es fundamental. Se necesita una verdadera decisión, como la que toma una empresa cuando decide vender más gaseosas, por ejemplo.

–¿Cuál es la magnitud del drama a nivel local, según su punto de vista?

–La Argentina tiene una proporción de hambrientos baja en relación con la de otros países. Acá hay una persona con hambre cada 17 habitantes, lo que equivale a 2.300.000 personas. Pero ese promedio es de 1 cada 11 en el resto de América Latina. Esto nos lleva a pensar que, con un buen plan, la podemos erradicar en unos 10 años.

De acuerdo a las cifras de Naciones Unidas, la catástrofe económica que se inició a fines del año pasado en Estados Unidos repercutió en el resto de los países indiscriminadamente y dejó como consecuencia un récord histórico de personas con hambre: 1.020 millones de individuos están hoy en esa situación, un 10 por ciento más que antes de la debacle.

En los fríos números de las estadísticas, la cantidad de nuevas personas con hambre que la crisis financiera provocó equivale a dos veces y media la población de nuestro país. Es un drama sin precedentes, según los expertos en el tema. Y un tema que se va a discutir, con participación argentina, a partir del domingo que viene en Roma.

¿Hambre cero en la Argentina?

Según Juan Carr, la Argentina puede alcanzar el objetivo de "Hambre cero" para 2020. "La Argentina tiene una sensibilidad diferente a la de otros países de la región frente a este drama", asegura. "Este tema genera mucha indignación en nuestras clases media y media-alta, en relación con las de otras naciones. El problema es que, frente a una eventual campaña, eso se manifiesta sólo durante dos o tres días".

El titular de Red Solidaria arroja cifras conmovedoras, que llevan a reflexionar sobre la falta de articulación de las políticas sociales más allá del asistencialismo.

–La Argentina puede producir alimentos para 130 millones de personas.

–La producción de maíz argentino de sólo un día alcanza para darles dos platos de polenta a todos los hambrientos del mundo.

–Esa misma producción alcanza para darles un plato de polenta a todos los hambrientos de la Argentina durante dos años.

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