La Argentina cuestiona a Brasil y enfatiza su posición proteccionista

La Argentina cuestiona a Brasil y enfatiza su posición proteccionista
El Ministerio de Producción precisó que medidas como las licencias no automáticas son legales. El socio del Mercosur propone cupos de exportación
La reacción fue inmediata. Ante la amenaza de Brasil de que denunciaría a la Argentina ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por proteccionismo, el gobierno de Cristina Fernández y diversos sectores empresarios cuestionaron duramente la posición del mayor socio del Mercosur y enfatizaron la necesidad de continuar protegiendo la industria nacional.

El gobierno de Lula da Silva, por su parte, intentó bajar los decibeles con las acusaciones y envió a su ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge, a anunciar que Brasil “analiza la posibilidad de fijar un sistema de cupos para limitar las exportaciones a la Argentina”. “Eso está en debate interno en el gobierno y, eventualmente, podría ser adoptado”, enfatizó Jorge, intentando ablandar la tensión reavivada entre los países por las duras declaraciones del secretario de Comercio Exterior, Welber Barral.

El funcionario había advertido que “todo proteccionismo será castigado” en los foros internacionales y que “el 10% de las ventas brasileñas a la Argentina están afectadas por los controles a la importación” impuestos por la administración de Cristina Fernández.

Estas declaraciones recrudecieron el malestar entre los industriales y el Gobierno, que cuestionó fuertemente a Brasil e incitó a representantes de otros sectores empresarios y de los trabajadores (CGT) para que salgan a respaldar la posición argentina.

El subsecretario de Política y Gestión Comercial del Ministerio de Producción, Eduardo Bianchi, cuestionó los argumentos esgrimidos por el gobierno de Lula al mencionar que en 2008, Brasil aumentó 13% las exportaciones en los productos sujetos a licencias no automáticas y que la caída de las ventas brasileñas a la Argentina en enero de este año se explicó por la “fuerte disminución del comercio automotriz de ambas naciones”. Bianchi aclaró además que “las medidas antidumping se aplican a situaciones de competencia desleal” y “no configuran una barrera al comercio”.

El comunicado de Producción añadió que en el caso de las licencias no automáticas, la Argentina monitorea con este instrumento a poco más de 200 productos, mientras que Brasil las aplica para más de 4.500.

Los empresarios se sumaron a las críticas oficiales. Hasta los bancos objetaron la posición del mayor socio del Mercosur. Según un comunicado de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), que preside Jorge Brito, “si las exportaciones brasileñas a la Argentina han caído, es básicamente por la disminución de la demanda interna del país” y “es legítimo que, preservando el interés nacional y sin infringir la normativa de la OMC, se adopten medidas que traten de mantener el nivel de actividad del mercado interno”. También instó a Brasil a “no olvidar su larga trayectoria en la aplicación inilateral de medidas arancelarias y paraarancelarias”.

Por su parte, la UIA enfatizó que “Brasil trae a cuestas una historia de más de 30 años de protección de la producción, junto con el financiamiento a tasas subsidiadas por parte del BNDES, que incluso han sido otorgadas para la compra de empresas argentinas”. La entidad que preside Juan Carlos Lascurain añadió que “llama la atención que una economía de la dimensión de Brasil esté orientando sus esfuerzos de política comercial hacia un socio cuyo resultado bilateral le es favorable, cuando más del 90% de sus exportaciones son colocadas en el resto del mundo y se constituyen en el problema comercial real del vecino país”. Durante 2008, el déficit comercial ascendió a u$s 4.347 millones y a u$s 7.714 millones para las manufacturas de origen industrial (MOI).

Comentá la nota