La Argentina se convirtió en exportador industrial, que requiere un dólar más alto

Es por la caída de precios de los cereales. Pero los analistas estiman que esta situación se mantendrá todo 2009. La industria requiere un dólar más alto para exportar
Paradojas de la crisis. En plena debacle económica mundial la Argentina logró por las malas lo que nunca alcanzó por las buenas: convertirse en exportar de manufacturas con mayor valor agregado. El dato que difundirá en dos semanas el Indec confirma que en noviembre las manufacturas de origen industrial (MOI) superaron a las de origen agropecuario (MOA).

“Noviembre será el mes en que la Argentina volvió a ser un exportador industrial”, se ufanan el Gobierno sin ocultar reminiscencias de la disputa con el campo.

Habría que remontarse a la anterior crisis que sufrió el país, en 2001, para hallar varios meses consecutivos en donde se observe este fenómeno. En octubre pasado, último dato oficial, las MOI terminaron apenas u$s 38 millones por debajo de las MOA, al totalizar ventas al exterior por u$s 2.183 millones. Pero el dato clave es que crecen a un ritmo cuatro veces superior: 35% interanual frente a sólo 8% de las MOA. Ahora, para noviembre, se prevé que las MOI hayan pasado a liderar las ventas foráneas.

Lejos de experimentar un boom exportador de bienes industriales, el dominio de las MOI se debe al desplome en las ventas de las MOA por la caída en los precios de los principales commodities agropecuarios que comercializa la Argentina en el mundo (mayoritariamente soja) y también a una caída en las cantidades vendidas, producto de los conflictos por los que transitó el campo este año. Según datos que publicó la AFIP al dar a conocer la recaudación del mes pasado, en noviembre “los granos, aceites y pellets de soja presentaron caídas en las cantidades exportadas del 70%; 60,4% y 48,5%; respectivamente”.

En este contexto, el deterioro en el superávit comercial del año próximo sería significativo. Las proyecciones privadas de exportaciones para 2009 promedian los u$s 64.000 millones, muy por debajo de los u$s 72.000 de este año. El saldo comercial se reduciría de u$s 13.000 millones, a sólo u$s 5.000 millones dando un duro golpe a la cantidad de divisas disponible en la plaza local. El propio BCRA divulgará la semana próxima su Programa Monetario en el cual estima un superávit externo de u$s 6.000 millones para 2009.

La menor disponibilidad de divisas y el hecho de que el sector industrial históricamente necesitó de un tipo de cambio más competitivo que el agro para exportar, son dos factores que deberían presionar al dólar hacia arriba el año próximo. Con la inflación desacelerándose y los depósitos del sistema bancario estabilizados, el Gobierno se animó en las últimas semanas a propiciar un aumento del tipo de cambio, que escaló casi 10 centavos hasta el máximo de $ 3,47 por dólar que tocó el viernes. Ayer cedió un centavo, hasta $ 3,46.

Hoy las exportaciones industriales representan 35% del total de las ventas al exterior. A comienzos de año (en enero) equivalían a apenas 24%. Claro que la pregunta del millón es si ante la caída en las exportaciones de bienes agropecuarios las ventas de manufacturas se podrán mantener.

Marina Dal Poggetto, directora del Estudio Bein & Asociados, cree que si bien el descenso de las MOA es evidente, nada hace prever que las MOI se mantengan al margen de este proceso. “La industria automotriz también comenzó a sentir el parate ante el nuevo contexto económico mundial, por lo que la industria en general debería mostrar un proceso similar en los próximos meses”, señaló la especialista.

En los primeros diez meses del año, hasta donde hay datos oficiales, las exportaciones de origen agropecuario suman u$s 20.719 millones, mientras que las de origen industrial llegan a u$s 18.412 millones. En tanto, las ventas de productos primarios son de u$s 15.085 millones y las exportaciones de combustibles y energía totalizan u$s 6.953 millones.

Asimismo, en lo que va del año las MOI crecieron 22% por mayores cantidades vendidas y 10% por mejores precios. En cambio, la ecuación se invierte en el caso de las MOA: aumentaron 45% por mejoras en los precios (que en los últimos cuatro meses se desplomaron) mientras que las cantidades vendidas afuera cayeron 6%.

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