Argentina y Brasil llegan al choque con un fino equilibrio

Para el equipo de Maradona el partido es clave para lograr la clasificación. Brasil está más cómodo.
Diecinueve días separan la ansiedad del momento en que comenzará a rodar Argentina-Brasil, el clásico de los clásicos. Para muchos, el partido de mayor rivalidad en el mundo. Para todos, el enfrentamiento entre las selecciones más fuertes de América. A través de la historia, los dos equipos protagonizaron momentos de extrema tensión. La semifinal a dientes apretados en Rosario por el Mundial 78. La expulsión de Maradona en España 82. El espectacular gol de Caniggia en Italia 90. La mano de Tulio en la Copa América 95. Las últimas dos finales de las Copas, en Perú y Venezuela, que alzaron los brasileños. Ahora será el partido número 50 de Argentina como local en las Eliminatorias, donde perdió solamente una vez: aquel fatídico 5 de septiembre (¡la misma fecha!) del 93, cuando Colombia logró un imborrable 5-0. En Rosario, será su primera vez por Eliminatorias.

1.¿Cómo llegan?

El contraste es marcado. Brasil juega de memoria. Ganó la Copa Confederaciones caminando. De 45 partidos con Dunga como DT, perdió 4. Lleva un invicto de 17 encuentros desde junio de 2008: los últimos 9 fueron victorias. La Argentina de Diego transita a los tumbos: gana, pierde, gana... No tiene una identidad. Sufre la baja de Demichelis. Y por más que Diego certifique que su equipo es "Mascherano, Messi, Jonás y 8 más", todavía le falta para recitar a once de memoria. Sin embargo, apuesta todo a ganador. "Yo sé que el partido con Brasil nos va a dar la clasificación", dijo Diego.

2. Messi vs. Kaká.

Será el duelo dentro del duelo. Messi -más que nunca- es el as de espadas al que apuesta Maradona. Consensuó con el Barcelona no ponerlo contra Rusia a cambio de que no juegue en el inicio de la Liga, el 31 contra Sporting de Gijón, para viajar antes y prepararse con tiempo suficiente. Jugaría unos minutos mañana en la Gamper, frente al Manchester City de Tevez. "Messi es mi Maradona", dijo el DT. "Te necesitamos", le susurró en Moscú. "Me banco esa responsabilidad. Todo el tiempo me pide que juegue, que tenga la pelota, que no me pierda, que esté como en el Barcelona", respondió Messi (que nunca le ganó a Brasil en mayores) en Olé. Messi necesita estar "bien rodeado". En cambio, cuando Kaká despliega su gran desequilibrio individual, los rivales de Brasil tiemblan. "Sabemos que no están bien y una victoria nos clasificará para el Mundial", dijo el diez que ganó 3 de 4 partidos y le convirtió dos goles a la Selección.

3.¿Influye la localía?

Jugar en Rosario no garantiza la victoria. Maradona tiró la primera piedra y tres referentes (Mascherano, Heinze y Verón) dieron la cara frente al presidente de AFA para que Julio Grondona autorizara el traslado. "En River, los contrarios son locales", dijeron buscando que Brasil sea más visitante que nunca. "Maicon, mi compañero en el Inter, dice que van a ir al Gigante con todo. Pero ojalá se les desinfle el pecho", pidió Javier Zanetti.

4.¿Cómo van a jugar?

El módulo de Argentina ya está patentado: 4-4-2 buscando "atropellar" a Brasil con la presión de todos, la conducción de Verón y la habilidad escurridiza de Messi. El de los brasileños, también: 4-3-1-2, con tres mediocampistas de marca que a los brasileños poco les gusta pero les rinde, el tridente ofensivo que mete miedo y el buen juego aéreo en las dos áreas.

5. El goleador.

Brasil lo tiene. Luis Fabiano está en llamas: convirtió 6 goles en 8 partidos de Eliminatorias. Argentina no lo encuentra. Con Maradona al frente de la Selección, ninguno convirtió más de dos goles. La idea es "llegar por abajo porque no tenemos un referente de área", contó Alejandro Mancuso, ayudante de Diego. Más todavía: Adriano puede ser la novedad en la convocatoria de Dunga. Y en este lado, lejos está de llamarse a Crespo, quien todavía no entró en sintonía en el Genoa..

Comentá la nota