La Argentina al borde del ataque de nervios

Por Martín Dinatale

La semana de las definiciones políticas empezó anoche. Redrado no logró ingresar al Banco Central por impedimento policial y de inmediato denunció penalmente al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. La semana ya comenzó con una profundización mayúscula de la crisis institucional.

La decisión del Gobierno de impedir el ingreso de Redrado al BCRA deja en el camino varias lecturas: que el Gobierno desprecia cualquier definición que venga del Congreso y que ahora justifica la independencia del nuevo presidente del Central para decidir quién entra y quien no de esa entidad monetaria.

Ayer, Redrado no pudo ingresar al BCRA. Esto dejará casi sin efecto cualquier debate del Congreso por redefinir su futuro. Para ser más precisos: el Congreso deja de tener razón de ser en la práctica del mundo kirchnerista. Si antes existía una posibilidad de que la Comisión Bicameral que se reunirá mañana escuche los argumentos de Redrado, de los síndicos del Central y de los abogados de ambas partes en función de rechazar o avalar el decreto de uso de reservas, ahora ya nada tendrá sentido. Es cierto que esa comisión emite un dictamen no vinculante y que la Presidenta luego puede definir lo que quiera. Pero ahora quedó en evidencia que ni siquiera ese debate parlamentario le interesa a los Kirchner a pesar de que ellos mismos lo exigieron.

Anoche, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguraba que él no había impartido la orden de prohibir el ingreso de Redrado al BCRA. Cuesta cree que el mismo hombre que hace menos de 24 horas dijo que daría la orden policial para que Redrado quede afuera del Central, ahora no tenga nada que ver con las puertas cerradas del BCRA con que ayer se topó el economista. La explicación del jefe de Gabinete fue más naif aun. Sostuvo que sólo el actual presidente del BCRA, Miguel Pesce, impuesto por la Casa Rosada, tiene facultades para impedir el ingreso de la gente en el banco. Ahora la independencia de poderes e instituciones tiene valor.

La semana no dejará por cierto de ser de las menos calientes de enero. Hay varios aspectos a tener en cuenta en esta Argentina que está al borde del ataque de nervios:

1- El Congreso tratará de citar igualmente a Redrado para dar sus explicaciones. Así lo deslizó ayer el vicepresidente Julio Cobos que estará a cargo de la Comisión Bicameral. No habrá votación a libro cerrado como pretende el diputado kirchnerista Gustavo Marconato.

2- Hay que ver cuál será la reacción de los mercados ni bien comience a rodar la Bolsa. No parece ser casual la decisión de Redrado de ejecutar su movida el domingo por la noche. Está claro que el economista sabe más de movimientos bancarios que cualquier kirchnerista improvisado.

3- Se deberá evaluar el impacto en la oposición del desplante oficial a Redrado teniendo en cuenta que varias voces del radicalismo y el Pro se pronunciaron a favor de que Redrado abandone su tesitura y ello generó un fuerte debate en la oposición.

4- Los Kirchner insistirán con su teoría conspirativa y no se descarta que alguno de los involucrados se presente en la Justicia para pedir explicaciones al matrimonio presidencial ante tamaña denuncia.

5- El canciller Jorge Taiana comienza hoy la gira por China en la que la Presidenta será la gran ausente. Habrá que observar los resultados concretos de ese viaje en materia económica y política.

6- La Justicia deberá definir qué hace con la denuncia de Redrado contra el Jefe de Gabinete.

En definitiva, nuevas incógnitas para esta Argentina al borde de un ataque de nervios en pleno enero estival.

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