Arenas del Mapocho.

Economías como las de Corea del Sur o Taiwán sólo conocieron la democracia después de prosperar en décadas de violento autoritarismo de derecha.
Otro aclamado milagro similar es el de Chile, donde una Concertación ordenada se repartió el país después de los años del pinochetismo. Si el poder cambió de manos, no ocurrió lo mismo con una renta nacional cuya distribución se encuentra entre las menos justas del hemisferio. Esta semana, la situación se puso literalmente incendiaria, cuando una huelga de 40 días de deudores hipotecarios acabó con el fuego de sus casas precarias a orillas del Mapocho (foto), en la capital, Santiago.

EL RÍO. Un valle de lágrimas era la imagen católica que Ralf Dahrendorf, el sociólogo alemán que por sus méritos se convirtió en miembro de la británica Cámara de los Lores, usaba para describir los cambios que la irrupción de la democracia trae en las sociedades desacostumbradas a ella, pero que la buscaron como camino para otros cambios. "La libertad coronará el edificio", decía el déspota ilustrado Napoleón III de su reino. Este año se cumplen veinte de la represión en la china Plaza de Tiananmen y de la caída del Muro de Berlín. En el caso de la Europa Oriental y ex soviética, las lágrimas no faltaron. Los países bálticos estuvieron entre los más castigados por la crisis de este año, y estos días demostraron que su recuperación es limitada.

ESTO NO ES EL PARAÍSO. Si, como creen los pensadores liberales, en la acción se demuestra la validez del pensamiento político, en otro país cuya revolución cumple un aniversario de tres décadas, la multitud se lanzó a las calles en procura de una revolución de terciopelo a su medida. Los iraníes que decidieron desobedecer al líder supremo de la autoridad religiosa chiita nacional, y protestar por lo que consideran, con razón o sin ella, un fraude electoral en gran escala, están probando los límites de una democracia sui géneris. Una democracia, como la de la transición del Chile de Pinochet, vigilada.

FRENTE A UN HOMBRE ARMADO. A los periodistas extranjeros se les ha dado una fecha de vencimiento para sus acreditaciones, y oficiales de seguridad han intervenido las agencias. Se cree que más de cien líderes de la oposición han sido arrestados. Entretanto, el presidente Ahmadineyad viajó a Rusia a una reunión de seguridad regional, donde fue recibido con los dobles honores de presidente actual y de presidente electo. Ahmadineyad no habló de la situación interna. Es ejemplar en su realismo, y reaganiano en sus advertencias: "Quienes usan un lenguaje duro contra nosotros revelan que nos necesitan diez veces más de lo que nosotros los necesitamos". Irán es el cuarto exportador de crudo en el mundo y gracias a eso ejerce un control estratégico sobre el mercado petrolífero. Que se traduce en control político, todavía más cuando dio a conocer su capacidad nuclear –que impone de modo inevitable una restauración de cierto equilibrio de fuerzas–.

EL SOCIO. Una caricatura publicada en los diarios mostraba al premier derechista israelí sudando la gota gorda mientras componía con esfuerzo un discurso "de apertura" a los israelíes. Benjamin Netanyahu, con el lápiz en la boca como un colegial, le preguntaba a su esposa: "¿Se te ocurre alguna cita del Corán con la que yo pueda quedar bien?". Con su propio discurso, el jefe de gobierno quería emular el que Barack Obama pronunció en El Cairo, cuando propuso una nueva relación entre su país y el mundo islámico. Si el presidente norteamericano encontró dudas o rechazos en los sectores más duros, a Bibi Netanyahu no le faltaron ni en los sectores más moderados de los palestinos después de su discurso del lunes en la Universidad religiosa y sionista de Bar-Ilán en Tel Aviv. Es cierto que ofreció la solución de un Estado palestino junto al de Israel. Pero a condición de que esté desmilitarizado, de que renuncie a Jerusalén como capital, de que no tenga fronteras ni límites fijos, para admitir en su interior el crecimiento de colonias judías, de que reconozca a Israel como Estado hebreo. No se le puede negar realismo a Netanyahu: el Estado de Israel depende de un equilibrio demográfico favorable a los hebreos.

EPIFANÍA DE UNA SOMBRA. Lord Dahrendorf murió esta semana, el mismo día que otro liberal alemán, Jürgen Habermas, cumplía 80 años. En esta semana en la que el laborista Gordon Brown promete renunciar al cargo de premier de Gran Bretaña, estos nombres recuerdan que las sociedades post-socialdemocráticas no han encontrado aún ilusiones a la altura de las que se vieron obligadas a abandonar.

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