Areas protegidas 1 guardia cada 65.693 ha

Insuficiente. En total hay 1.708.032 ha de tierras sanjuaninas administradas por las autoridades y sólo 26 personas que se encargan de su conservación.
En San Juan hay 1.708.032 ha de áreas protegidas por el Gobierno de la provincia. Y para cuidar su flora, su fauna, sus condiciones geográficas y las reliquias indígenas y paleontológicas que contienen, hay sólo 26 personas. Es decir, hay 1 guardia por 65.693 ha. En la Dirección de Areas Protegidas admiten que la cantidad de guardias no es suficiente, pero afirman que han conseguido mucho en poco tiempo, ya que el control en esas áreas comenzó hace sólo 3 años. Es decir que hacia atrás en el tiempo, no había ningún cuidador para toda esa extensión protegida por ley.

San Juan tiene 11 áreas protegidas de dominio provincial. Entre ellas figura también el Parque Ischigualasto, pero éste es un Parque Autárquico, por lo que posee sus propios guardaparques. La ley que prevé la designación y conservación de esas áreas fue sancionada en 1998 (ver aparte). El ente que regula su cumplimiento es la Dirección de Conservación y Areas Protegidas. Este organismo depende de la Subsecretaría de Medio Ambiente y no tiene presupuesto propio. Según Marcelo Jordán, titular de la Dirección, esa situación complica el accionar del organismo. "Nos cuesta conseguir el dinero porque no lo administramos nosotros. Entonces trabajamos como podemos", comentó.

Contó que "por ejemplo, hemos colocado dos carteles en Lomas de Las Tapias que indican que es un Parque Natural. La gente actúa mejor desde que están, porque le da más valor al lugar. Pero, para hacerlos, tuvimos que pedir las maderas a una empresa que las donó y recibir ayuda de la Universidad Nacional de San Juan para escribirlos y colocarlos". Y agregó que "la iniciativa tuvo éxito, por eso ahora hemos conseguido el dinero para hacer más carteles".

La falta de dinero es el motivo por el que se complica también el control de las áreas. Porque, para que haya cuidadores, necesitan crear refugios, además de pagar los sueldos. "Las personas que trabajan en las áreas protegidas ganan entre 1.500 y 2.000 pesos por mes. Y algunos pasan 15 días seguidos en la montaña. Sabemos que el sueldo está un poco defasado, pero es lo que podemos pagar por ahora", dijo Jordán. Y explicó que estas personas no son oficialmente guardaparques, ya que no hay personas con ese título universitario cuidando las áreas protegidas en San Juan. Se llaman agentes de conservación y cumplen las mismas funciones que un guardaparques: controlan el cumplimiento de la ley de preservación de las áreas, el ingreso de la gente, la caza, la pesca y cualquier actividad que perjudique el lugar. Además deben controlar y extinguir incendios y actuar cuando hay problemas climáticos.

La primera vez que hubo agentes de conservación fue recién hace tres años, cuando se creó el primer refugio en San Guillermo. Sobre el tema, Jordán comentó que "en 3 años pasamos de no tener ningún agente a tener 26. Es un número importante, aunque somos concientes de que falta. Es un comienzo, tenemos que seguir". Y aseguró que "se notan mucho los cambios de las áreas desde que están controladas. Hay menos incendios y los controlamos más rápido. La gente que vive cerca de los lugares nos agradece. Y hay más aves, el número de animales creció". Aunque, como aún no tienen diagramado un plan de investigación en las áreas que protegen, no pueden determinar con exactitud qué cantidad de animales nuevos hay.

Cada área

Según comentaron las autoridades, es difícil determinar qué cantidad de agentes de control sería suficiente para proteger las áreas que tiene la provincia. Es que esto no depende exclusivamente de la superficie a cubrir, sino además de qué es lo que hay que cuidar y de la cantidad de entradas que tienen.

Por ejemplo, según comentó Jordán, en el Parque Natural y Paisaje Protegido Loma de Las Tapias, que está en Ullum y Albardón y ocupa 5.000 ha, se necesitaría más gente que en la Reserva San Guillermo, que tiene 1.000.000 ha. "Ahora hay dos personas controlando Las Tapias, pero se necesitaría muchas más, porque es un lugar complicado. Tiene muchas entradas. La gente se mete por todos lados y andan en moto y en cuatriciclo. Es muy difícil cuidarlo", explicó.

Por su parte, de la Reserva de Biósfera San Guillermo (Iglesia), 166.000 ha pertenecen a Parques Nacionales y las otras 815.460 son de competencia provincial. En este espacio, en el que los guardias tienen que la función primordial de evitar la caza de guanacos y vicuñas, la Dirección de Conservación tiene 2 refugios con 6 guardias cada uno. Es decir, la mitad de todos los que tiene la repartición en la provincia. "Con esa cantidad de gente y los refugios que están en dos de los tres ingresos, estamos trabajando bien. Tiene un tercer ingreso en el que hay control de Gendarmería pero no nuestro. Ya tenemos un convenio con Parques Nacionales y creemos que en unos dos años vamos a crear ahí un tercer refugio", comentó el director de Areas Protegidas.

El Parque Natural Valle Fértil, integrado por tierras de Valle Fértil, Jáchal, Caucete y Angaco, cuenta con el control de 4 agentes de conservación y 1 persona de planta permanente de la Dirección. Sobre este parque, Jordán comentó que "allí necesitamos más personal. Porque hay mucho para controlar: por un lado, está la caza ilegal de aves. Y por otro, la cantidad de árboles, que tenemos que proteger de los incendios y de que los corten para leña".

Por su parte, el Area Natural Protegida La Ciénaga, que está en Jáchal, tiene 1 agente de conservación. El sector fue considerado Santuario de Aves, por la cantidad de especies que hay y los guardias deben protegerlas.

En Zonda está el Parque Provincial Presidente Sarmiento. Allí hay 4 guardias que tienen que luchar contra los incendios provocados, la cacería de aves y de cuises. Y en el Paisaje Protegido Pedernal, de Sarmiento, hay 2 agentes que protegen, sobre todo, a los guanacos y las aves.

Contrariamente, las áreas que aún no tienen agentes de conservación son el Parque Natural y Paisaje Protegido Afloramiento Limarcilloso, que está en el Dique de Ullum. Este es un parque que sólo tiene 24 ha, en las que hay que lograr el mantenimiento del paisaje.

Tampoco tiene control permanente la Reserva Privada de Usos Múltiples Don Carmelo. Aunque, según Jordán, "ésta es una reserva que tiene un solo ingreso fuerte, por eso es fácil de controlar. Además ahí está el dueño que cuida el lugar y nosotros vamos a verlo por lo menos una vez al mes".

Por otro lado, en Calingasta está el Monumento Natural Cerro Alkázar. Según el funcionario, allí tampoco hay agentes. Pero no necesita tanto control porque es pequeño y no tiene tanta flora ni fauna para cuidar.

El Refugio Vida Silvestre Los Morrillos, que es una reserva privada de Calingasta, tampoco tiene guardias, pero Jordán comentó que "es un lugar que tiene yacimientos arqueológicos, por lo que están controlados también por la Secretaría de Cultura. De todos modos, nosotros vamos seguido a recorrer el lugar, para cuidar, sobre todo, la flora".

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