El HCD archivó convenio con Ametap y reformó la contribución por mejoras

El HCD archivó convenio con Ametap y reformó la contribución por mejoras
Duro golpe a la política de renovación de alumbrado y pavimentos sufrió el oficialismo. El Concejo aceptó una reforma propuesta por la UCR al régimen de contribución por mejoras * Además, quedó sin efecto la implementación del "50% y 50%" entre tarjetas y monederas. Tampoco regirá el compromiso de las empresas a no reclamar aumentos de boleto hasta terminar de instalar las nuevas máquinas.
Al modificar el régimen de contribución por mejoras para el cobro a los vecinos, el intendente estará obligado a pedir autorización al Concejo para cada una de las obras de pavimentación y alumbrado.

En el marco de una maratónica sesión del Concejo Deliberante -la última con la actual composición-, la oposición votó en contra del acta acuerdo que habían suscripto el Ejecutivo y los empresarios concesionarios del servicio de colectivos nucleados en Ametap, para renovar el sistema de cobro de boletos.

Esa propuesta, ahora archivada, abría un período de transición de hasta un año como máximo para que las empresas instalaran el nuevo sistema de tarjetas por aproximación, lapso en el cual iban a coexistir el sistema de tarjetas con las máquinas monederas que reclamaba Ametap. Pero a la vez establecía que hasta tanto terminaran de instalarse las nuevas máquinas, las empresas se comprometían a no pedir aumentos del boleto. Nada de todo esto estará vigente ahora y hasta que vuelva a discutirse el tema.

Pero el golpe más duro que sufrieron el Ejecutivo municipal y su bloque, Acción Marplatense (AM), fue en las últimas horas de la sesión, en medio de la noche: el oficialismo quedó en minoría y no pudo impedir que se votara afirmativamente una reforma al régimen de contribución por mejoras que establece el cobro a los vecinos de las obras de pavimentación y alumbrado público que vienen ejecutándose y que forman parte neurálgica del plan de trabajos previsto para los próximos meses.

Finalmente se aprobaron las modificaciones propuestas por el concejal Nicolás Maiorano (UCR) a ese régimen, que básicamente introducen la obligatoriedad de que el Ejecutivo envíe al Concejo cada una de las obras para que sean aprobadas, obviamente previa revisión del monto y el sistema de cobro que deberán afrontar los vecinos.

Cabe recordar que este régimen de contribución por mejoras impulsado por el intendente Gustavo Pulti fue aprobado tiempo atrás por unanimidad en el HCD, aunque luego la oposición forzó modificaciones y se aprobaron. Ahora, esta segunda modificación, significa -a juicio de AM- que el plan de obras de pavimento e iluminación que ya está en marcha sufrirá demoras y cambios en el reintegro de las inversiones, lo que en la práctica podría transformarlo en inaplicable.

Esta fue la última sesión ordinaria antes del recambio de concejales previsto para el 10 de diciembre, cuando AM tendrá mayoría propia. También fue una de las más extensas desde la época previa a la interpelación del entonces intendente Mario Russak, en los años noventa.

Monederas, a fojas cero

El pase a archivo del acta acuerdo con Ametap marcó el final de una prolongada negociación por modernizar el sistema de pago anticipado del boleto de colectivos, que ahora seguirá como está.

Para frenar la entrada en vigencia de ese acuerdo la oposición logró cerrar filas en torno a la negativa. Sólo estuvieron a favor el oficialismo y los concejales Diego Garciarena y Juan Manuel Fernández (ambos del Frente Nacional Popular Marplatense), pero la votación les fue esquiva.

La oposición había quedado herida cuando aprobó el cambio inmediato del actual sistema por las tarjetas por aproximación pero el intendente vetó parcialmente esa ordenanza e impulsó el acuerdo con Ametap para una "transición" con un sistema mixto de monederas y tarjetas. Entre los que votaron contra este acuerdo, algunos como María Cristina Coria (UCR) consideraron que el actual sistema de cobro es inadecuado y que es necesario que el Ejecutivo presente propuestas superadoras. En tanto, el socialista Juan Carlos Cordeu -uno de los que se despidió ayer del Concejo- consideró que la tarjeta pre paga sirve para que el Estado lleve a cabo un control más eficiente de los ingresos que genera el transporte público de pasajeros. Carlos Katz, del unibloque Consenso Local, se opuso al convenio argumentando que "esta propuesta se archiva, pero si llega a proponerse un método más moderno y adecuado, garantizamos la posibilidad de dar debate en torno a ello. El actual sistema agoniza y con él, los usuarios", señaló.

Por su parte, al dejar asentada la postura a favor, Héctor Rosso (AM) manifestó que el Ejecutivo había vetado los plazos de implementación del nuevo sistema "porque no estaba claro el mecanismo para solventarlo". Entonces mencionó la recuperación del 3 por ciento del Fondo del Transporte y remarcó la necesidad de que no sean los usuarios y sí los empresarios, quienes se hagan cargo de los costos de implementación. Rosso "lamentó la oportunidad perdida", por cuanto "el convenio garantizaba el congelamiento del precio del boleto por 180 días más la prórroga de otros 180 días", mientras se cambiaba el sistema.

Otro asunto polémico

Por otra parte, durante la sesión también se trató un pedido de actualización del precio mensual provisorio del contrato correspondiente al servicio de higiene urbana y recolección domiciliaria de residuos que presta la concesionaria Transportes 9 de Julio. Según el proyecto, la empresa aspiraba a cobrar 6,3 millones de pesos mensuales con retroactividad al 1º de enero de 2009, y 6,8 millones a partir de septiembre.

Pero tras una serie de consideraciones se acordó volver el expediente a comisiones para seguir analizando los montos y condiciones del servicio.

Sin acuerdo por la antigüedad

La vigencia de la ley 13.924 que admite el cobro de un plus por antigüedad a los concejales, volvió a generar polémica ayer en el Concejo. El oficialismo siguió firme en su postura de que debe renunciarse a ese plus o -en caso de que esto no fuera legalmente posible- donar ese monto a instituciones de bien público de la ciudad.

Los demás bloques, con variantes y alternativas, plantearon desde cobrar el plus porque es legal hasta que cada concejal quedara en libertad para actuar según su conciencia. Para contrarrestar estas posiciones el presidente del cuerpo, Marcelo Artime (AM), propuso a sus pares renunciar al cobro o donarlo. El proyecto recibió el apoyo del concejal Diego Garciarena -Frente Nacional Popular Marplatense- en tanto que el radicalismo y el resto de los bloques finalmente lo rechazó y lo mandó al archivo.

Para fundamentar su planteo Artime bajó a una banca para introducir el asunto como "cuestión previa", abriendo un debate que consumió entre cinco y seis horas, hasta el anochecer. Consideró que "es absolutamente controvertido si corresponde percibir por parte de los legisladores, ya sean nacionales, provinciales o municipales, agregados o complementos a la remuneración que se cobra en concepto de dieta".

En este sentido el concejal oficialista advirtió que "tanto la doctrina como la jurisprudencia han sido renuentes a que se cobren complementos como asignaciones familiares, premios como presentismo y otro tipo de remuneraciones que afectarían la naturaleza jurídica de la dieta, que tiene su origen en una compensación por los servicios prestados y en una indemnización a lo que deja de percibir un legisladores por no poder realizar sus funciones en forma normal".

También consideró que la posibilidad de cobrar antigüedad por parte de los actuales concejales "sería violatoria del principio de igualdad entre los mismos" y "traería aparejado que a ningún concejal se le asigne una dieta igual a la de otro par, ya que en el futuro dependerá de su trayectoria anterior en el sector público en demérito de quienes han realizado su trayectoria en el sector privado".

La propuesta, en concreto, consistió en solicitarle al Ejecutivo que "realice todas las gestiones conducentes a no efectivizar el pago de la antigüedad a los concejales pertenecientes al cuerpo deliberativo de General Pueyrredon".

Quiénes se van y

quiénes se quedan

La de ayer fue la última sesión ordinaria para ocho de los actuales integrantes del Concejo Deliberante a los que se les termina el mandato, en tanto que otros cuatro reingresarán dado que fueron nuevamente elegidos en las elecciones del 28 de junio.

Quienes no volverán a participar de otro debate, al menos en los próximos dos años, serán los radicales Cristina Coria y Walter Malaguti, el batanense Juan Domingo Fernández, el socialista Juan Carlos Cordeu y Ricardo Alonso, del unibloque Unión Peronista. También se despidieron Verónica Hourquebié -UCR- y Carlos Filippini -Frente para la Victoria-.

Quienes reingresarán el 10 de diciembre serán los radicales Nicolás Maiorano y Eduardo Abud y los oficialistas Marcela Amenabar y Héctor Rosso.

Comentá la nota