Archivan la idea de eliminar el obispado castrense

El Gobierno parece haber escuchado los reclamos que le hizo el Papa al flamante embajador en el Vaticano, Juan Pablo Cafiero.
Apenas recibió las cartas credenciales como embajador ante El Vaticano, Juan Pablo Cafiero dio la primera señal de acercamiento hacia la Iglesia. El obispado castrense no será eliminado, sino reformado, confirmó el flamante funcionario.

"Creo que el obispado castrense es algo que debe reformarse a la luz de que hoy el respeto al profesional militar pasa por la integración del militar y su familia como profesionales de la vida civil, y no por el gueto", consideró Cafiero.

El diplomático evaluó que se va a "trabajar el tema" a partir de "estudiar la nueva realidad militar en la Argentina a la luz del proceso democrático iniciado en 1983".

El embajador reconoció que el tema del obispado castrense es un asunto "pendiente y dominante" de la relación bilateral con la Santa Sede.

Se crearán comisiones que estudien en profundidad el asunto, que se convirtió en una fuerte polémica en 2005, después de cuestionadas declaraciones de monseñor Antonio

Baseotto, entonces obispo castrense.

El propio Cafiero señaló que el problema con El Vaticano estalló a partir de una declaración de Baseotto, quien dijo que había que "tirar al mar atado a una piedra" al entonces ministro de Salud, Ginés González García, que se había manifestado en público en favor de la despenalización del aborto.

"Hasta ese momento, el obispado castrense era un tema ignorado: la mayoría de la gente no lo conocía y, es más, hasta dentro de la Iglesia hubo gente que preguntó y fue a buscar el tratado de 1957", dijo el flamante embajador.

Según dijo, "en esto el Ministerio de Defensa y la Secretaría de Culto tienen que intervenir, así como distintos organismos del Estado para brindar sus opiniones".

Ayer, el Papa Benedicto XVI instó a "robustecer" el diálogo entre el Gobierno nacional y el Episcopado argentino, al recibir las cartas credenciales de Juan Pablo Cafiero como nuevo

embajador ante la Santa Sede.

Por su parte, el flamante embajador argentino ante el Vaticano aseguró que tuvo "un diálogo absolutamente positivo y sincero" con el Papa le transmitió "el gran cariño que tiene por la Argentina".

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