ARBA persigue a directores por deuda impositiva de empresas

Los directores de sociedades de Buenos Aires responden con sus bienes por las deudas impositivas de la empresa y ARBA les embargará las cuentas bancarias
Carlos Perelmiter, titular de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA) sigue las huellas de su antecesor, Santiago Montoya y está enviando cartas a todos los directores de sociedades inscriptas en la provincias para informarles que ese organismo fiscal puede elegir entre la sociedad contribuyente o el director de la misma para exigir el cobro de las deudas fiscales.

Esta posibilidad fue introducida en la legislación bonaerense dentro del "Torniquete Fiscal" que diseñó Montoya como parte del Plan Anticrisis 2009–2010.

Por esta normativa, la condición de director de una sociedad anónima que tenga actuación comercial en la provincia de Buenos Aires eleva a esa persona física a la categoría jurídica tributaria de responsable solidario por deuda ajena, explicó Alejandro Altamirano, del estudio Altamirano & Asoc.

La cuestión discutible en la normativa de ARBA es que la solidaridad entre la sociedad y el director que plantea la provincia de Buenos Aires es objetiva –por el sólo hecho de ser director–, y no subjetiva, o sea, debida a su conducta.

Si bien es cierto que la figura del director garantiza el cumplimiento de las obligaciones fiscales por el hecho de que actúa en lugar de otro (el director actúa por la sociedad), la novedad es que el sistema creado por ARBA atenta sin filtros contra su cuenta bancaria.

Es que, en definitiva, el contribuyente principal –la empresa– desembolsará los fondos necesarios para neutralizar el embate sobre su ejecutivo. El problema radica en que antes ARBA embargará preventivamente las cuentas bancarias personales del director con todas las consecuencias que ello genera en una persona física, y el arduo camino procesal que deberá transitar para el levantamiento del embargo, explicó Altamirano.

En los últimos tiempos, ARBA –implementando la amenaza de aplicar el Torniquete Fiscal– a cursado numerosas notificaciones a los directores de sociedades comerciales indicándoles que serán ellos quienes responderán en forma solidaria e ilimitada, con sus bienes propios, por los incumplimientos que por el pago de impuestos, recargos e intereses a cargo del contribuyente principal que sean detectados por la Administración provincial, relató Altamirano.

La manera legal que tiene el director de evitar estos inconvenientes es acreditar que ha exigido a la empresa los importes para el pago de los impuestos en cuestión.

En tal sentido, el artículo 20 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires expresa que los directores "se eximirán de esta responsabilidad solidaria si acreditan haber exigido a los sujetos pasivos de los gravámenes los fondos necesarios para el pago y que éstos los colocaron en la imposibilidad de cumplimiento en forma correcta y tempestiva".

Pero al decir, "exigir" a la empresa los fondos necesarios para el pago del impuesto, la prueba sólo puede consistir en una intimación que el director curse a su empresa, opinó Altamirano, y añadió que "la intimación debería ser por acta de directorio, por carta documento o cualquier otro medio fehaciente".

Altamirano se preguntó: ¿Realmente esto es posible? ¿Alguien puede imaginar a un director enviando una carta documento a su empresa? Cuanto menos es de una complejidad que lo torna impracticable", respondió.

"ARBA, de esta manera, desconoce la consolidada doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el sentido de que esta responsabilidad solidaria no tiene carácter objetivo, es decir, no es una responsabilidad que nazca por el simple hecho de ser director, sino que esta responsabilidad es de naturaleza subjetiva", subrayó el especialista.

Por otra parte, controvierte a las disposiciones sobre responsabilidad que contiene la ley de sociedades comerciales", concluyó Altamirano.

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