“Aquí hay un intendente bien plantado”

En una charla con LA GACETA, Amaya realizó un balance de 2008, habló de su relación con el gobernador y se definió como peronista. El jefe municipal aseveró que la capital es fuerte desde lo institucional, pero remarcó que carece de independencia económica.
Afirmó que San Miguel de Tucumán es una de las ciudades mejor iluminadas del país. Dijo que es la cuarta o quinta en la Nación con una central inteligente de semáforos. Resaltó que se pavimentaron calles en barrios que eran impenetrables, y que se recuperó institucionalmente el municipio. Frente a la consulta de LA GACETA, antes que como alperovichista o como kirchnerista prefirió identificarse como peronista. Al hacer un balance de 2008, el intendente de la capital, Domingo Amaya, dijo que no le preocupa que aparezcan precandidatos a la intendencia y destacó que no encarga encuestas para saber cómo está su imagen.

-2008 comenzó con el frustrado cobro del tributo por el pavimento. ¿Se dio un cortocircuito con la Provincia?

-Fue una decisión del gobernador para que no se cobre y somos respetuosos. Sólo queríamos hacer cumplir las ordenanzas.

-¿Fue o no un cortocircuito?

-No. Para mí no fue un cortocircuito. Hubo una charla con él y bueno... él tiene otra visión; podemos compartirla o no; pero creo que la política de la provincia la conduce él; en base a eso, los intendentes trabajamos.

-¿El homenaje a ex intendentes fue un gesto para diferenciarse del Gobierno provincial?

-No lo hicimos para diferenciarnos. Al cumplirse 25 años de democracia, aquellos que hemos vivido épocas no democráticas simplemente hemos dado un mensaje a la sociedad: el mejor estilo de vida se da bajo la democracia.

-Pero hubo algunos que se sintieron excluidos como Marta de Ezcurra y Antonio Alvarez...

-Porque no fueron elegidos por el pueblo.

-Usted no llegó por el voto de la gente en la primera gestión...

-Pero no era un reconocimiento para mí sino para los que habían pasado antes por el municipio.

-En política los gestos valen más que las palabras...

- Ese gesto fue un mensaje a la comunidad. A ellos (De Ezcurra y Alvarez) no los voy a juzgar; es el pueblo el único que dice si uno gobernó bien o mal. Sólo quisimos dar un mensaje a las nuevas generaciones, que nacieron en democracia y no tienen idea lo que fue la dictadura, y entregamos una placa (a los ex intendentes).

-El poder político avasalla al Poder Judicial... ¿qué piensa?

-No lo veo así. Alperovich tiene su forma de gobernar, pero no veo ningún avasallamiento por parte del Ejecutivo.

-Volviendo al tema del tributo por el pavimento, el municipio quiso cobrarlo y Alperovich dijo que no; y no se cobró. Rápidamente los concejales derogaron la ordenanza...

-No. Aquí hay un intendente bien plantado. Hay un municipio institucionalmente fuerte. Eso sí, no tenemos independencia económica para subsistir. Si el gobernador dice “mirá Domingo, no cobrés (el tributo)”, no lo hacemos. La Provincia financia el funcionamiento del municipio. Entonces él marca la política económica; nosotros tenemos que acatar esa política, pero no es que haya sobrepasado mi autoridad, para nada.

-El Gobierno no parece cuidar las formas...

-Bueno... eso lo tienen que hablar con Alperovich; él es así y lo acepto como es. Lo conozco desde siempre; es su forma de gobernar.

-¿Cómo cree que está su imagen ante los vecinos?

-No me preocupa mi imagen. Me preocupan las necesidades de la gente. Si trabajo pensando en mi imagen voy a perder tiempo.

-¿No encargó encuestas?

-Nunca hicimos encuestas sobre nosotros. Las hicimos para saber cuál es la problemática del vecino. Hicimos muchas para conocer el comportamiento del tránsito. Por ejemplo, trabajamos seis meses para resolver el movimiento en la rotonda del parque y en la de la plazoleta Mitre. Hablamos con comerciantes y con vecinos para tomar la determinación.

-En la Federación Argentina de Municipios (FAM) tuvo un fuerte protagonismo que generó celos en otros dirigentes...

-Si el celo es sano, es bueno. Si es enfermizo, es problema del que lo siente. Nosotros trabajamos de lunes a sábado, vamos a los barrios y damos soluciones, aunque sean mínimas. Creo que los que sienten celos deben hacer lo mismo y se les pasará; es mi consejo: que copien y se curen trabajando.

-¿Le preocupa que aparezcan precandidatos a intendente?

-Es bueno; nos ayudará a ser mejores y a no dormirnos en los laureles. Cualquiera puede ser candidato, pero el que elige es el pueblo; y si uno cree que tiene todo resuelto cae en el error.

-¿Se siente más alperovichista o más kirchnerista?

-No, no. Yo soy peronista, con mucho orgullo y creo que (Néstor) Kirchner, como presidente del PJ, enarbola las banderas del Justicialismo que todos hemos soñado alguna vez. Me refiero al justicialismo de la ayuda social, de la inclusión social, de la igualdad, del respeto por los derechos humanos y por aquellos que piensan distinto. Me enrolo en el peronismo y creo que José Alperovich es peronista de corazón, porque hizo cosas para la gente que no podía alzar su voz o expresarse y que hoy tiene una solución: vivienda, escuelas, hospitales.

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