"Aquí el ejercicio del poder sólo ha fabricado pobres"

Rubén Nicosia, candidato a senador nacional por el Partido Federal. El dirigente destaca la honradez del ex gobernador Riera como un ejemplo por seguir. La falta de estrategias.
PERFIL

NOMBRE: Rubén Nicosia.

EDAD: 62 años.

ESTADO CIVIL: casado con Cristina Cappetta. Tiene tres hijos y cuatro nietos.

PROFESION: empresario constructor. También tiene campos en Salta.

Rubén Nicosia se enorgullece por lo que denomina sentimiento nacional. Quizá esa sea la explicación de por qué, pese a no haber nacido en una familia peronista, le haya impresionado tanto -desde muy chico- el movimiento nacido el 17 de octubre de 1945. "Cuando era adolescente leía mucho sobre Juan Manuel de Rosas y sobre la denominada línea nacional, que también componen Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi", explica. Tal vez en esta referencia también esté la clave de por qué ahora, pese a su larga militancia en el justicialismo, se postula como candidato a primer senador por el Partido Federal, que en su nombre sintetiza los objetivos que movilizan a Nicosia.

Más allá de la devoción que siente por Perón, la alusión a Frondizi tiene una especial significación para este dirigente que en los años 70 ya militaba en la CGT y en las 62 Organizaciones Peronistas. Lo conoció en 1983, cuando Alejandro Iaccarino, de la Conferencia Empresaria Argentina, le pidió que lo acompañara a la casa del ex presidente, que encabezaba el Centro de Estudios Nacionales. "Fuimos a su casa ubicada en Beruti y Pueyrredón, en la Capital Federal. Era un sabio y, precisamente por eso, tenía una gran humildad. Disponía de una biblioteca inmensa, de alrededor de 80.000 volúmenes. Nosotros buscábamos bibliografía sobre algunos temas internacionales y él decía: ‘está en aquel libro’. Ibamos y encontrábamos la reseña, con la respectiva marca", relata.

Otro personaje por el que siente respeto, amén de haber militado en líneas diferentes del peronismo, es el ex gobernador Fernando Riera. "Charlé con Frondizi acerca de él y me dijo que los hombres valen por lo que son capaces de hacer. A la distancia, pese a que fui su adversario, lo reconozco a don Fernando como una figura gigantesca por su honestidad. El era conductor porque se confiaba en él. Cuando convocaba a la plaza, la gente asistía porque generaba respeto, no por otros incentivos", esgrime.

¿El ejemplo de San Luis?

Nicosia lamenta que, pese a su identificación con el peronismo, las circunstancias, como su oposición al gobierno de José Alperovich, lo obliguen a ser candidato por otro partido, al que agradece que le abra las puertas. La misma gratitud siente por "Es posible", que postula al gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, como precandidato a presidente para el 2011.

Cuando se le pregunta si conoce San Luis, no duda en asentir y en mostrar su beneplácito por lo que sucede en esa provincia, pese a que, recientemente, el constitucionalista Alberto Sabsay la ha calificado como ejemplo de estructura feudal. "Es espectacular. Ninguna envidia es sana, pero allá concretaron la justicia social. No hay villas miserias gracias a la construcción de 56.000 viviendas sociales. Y a la educación le dan la importancia que tiene hasta el punto de que no hay escuelas rancho", destaca.

Como buen admirador de Frondizi, Nicosia habla mucho de desarrollo. "El último censo data de 1980. Entonces, en la provincia había 100.000 pobres. Actualmente, con 26 años de democracia, esa suma asciende a 1 millón. Esa es la síntesis de la falta de resultados del ejercicio del poder en Tucumán y es algo que, por cierto, no se le puede imputar sólo a Alperovich. No concibo una concepción de la riqueza basada en el aumento monumental de la pobreza. Eso es una tragedia", esgrime.

A Nicosia le molesta que el afán por construir candidatos publicitarios haya desplazado en la política a la discusión. "Tenemos que diseñar una estrategia. Es un pecado que no se dé participación a la universidad en las políticas de Estado. Les pedimos a los jóvenes que estudien, pero resulta que, después, las multinacionales captan esa materia gris que no podemos retener para nuestro propio desarrollo", expresa.

Amante de la caza, promete que cuando se retire de la política aprenderá a pescar. "Pero la asimetría es tal que habrá que luchar durante muchos años más. No se puede construir una democracia sólida sobre políticas erráticas que sólo han servido para fabricar pobres", advierte.

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