Apuro kirchnerista para sancionar leyes

El oficialismo quiere aprobar antes de fin de mes el presupuesto 2010, la emergencia económica y el aumento del monotributo
Los buenos tiempos pronto tocarán su fin para el oficialismo: el próximo 10 de diciembre perderá la mayoría en ambas cámaras, que le en los últimos seis años le había permitido manejar el Congreso con mano de hierro.

Consciente de ello, los oficialistas se aprestan para la ofensiva final, que consiste en aprobar en tiempo récord y antes de fin de mes los proyectos que reclama el Gobierno, cuya celeridad cuestiona la oposición.

La lista abarca desde la reforma política, que impone las elecciones internas abiertas y obligatorias para los partidos y severas restricciones a los partidos minoritarios, hasta el presupuesto 2010, que mantiene los superpoderes y no incluye mejora alguna en la distribución de fondos para las provincias.

También polémicos son los proyectos de prórroga de emergencia económica -la octava consecutiva, a pesar de que el Gobierno exhibe con orgullo haber conducido una administración con tasas de crecimiento económico del 8% desde 2003 y haber superado con éxito los coletazos de la crisis financiera internacional- y el que impone la suba en el monotributo, con un aumento hasta el 80% para las categorías más bajas.

El oficialismo se apresta a sacarle el jugo a su mayoría hasta el último minuto del 30 de este mes, cuando finalice el período de sesiones ordinarias del Congreso. A partir de entonces, comienza el receso legislativo, salvo que la Presidenta convoque a sesiones extraordinarias (con una agenda determinada por el Poder Ejecutivo) o acepte prorrogar las ordinarias. Ninguna de las dos opciones figura en las intenciones oficialistas, que pretende retrasar hasta el 1° de marzo del año próximo el debut del nuevo Congreso con mayoría opositora.

Resignados, los bloques de la oposición saben que difícilmente puedan, con su actual minoría, frenar la última ofensiva kirchnerista. Pero quieren evitar que este dominio persista el año que viene: para ello, los opositores articulan por estas horas una estrategia conjunta para imponer su mayoría en todas las comisiones, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, incluso las estratégicas. De lograrlo, podrán manejar el derrotero de los proyectos y ejercer un mayor control sobre el Gobierno.

Batalla por las comisiones

El oficialismo dará batalla. Exigirá el control, al menos, de las comisiones estratégicas. "Ganamos en 2007 y en la última elección obtuvimos más del 30% en todo el país, más que ningún partido opositor", esgrimen en el kirchnerismo.

Esta batalla por los principales espacios de poder del Congreso se dirimirá en los primeros días de diciembre, cuando asuman los legisladores electos y se definan las nuevas autoridades. En la Cámara baja es casi un hecho que el oficialismo, como primera minoría, retendrá la presidencia -así lo entienden los principales bloques opositores, salvo algunos peronistas disidentes-, pero las comisiones serán motivo de una batalla campal.

"Comenzaremos a negociar a partir del 18 (de este mes), cuando aprobemos las leyes que nos interesan", anticiparon en la conducción de la bancada oficialista, que preside Agustín Rossi.

En efecto, el santafecino está obsesionado con cumplir primero con el mandato del Poder Ejecutivo de aprobar los proyectos oficiales pendientes antes de fin de mes. Para ello confía en el aporte de los aliados de siempre. Miguel Pichetto, en el Senado, hará lo propio.

Entre los proyectos prioritarios figuran el presupuesto 2010 y la prórroga de los impuestos que vencen a fin de año, que el Senado procurará convertir en ley este miércoles. Ese mismo día, en la Cámara baja, el oficialismo procurará avanzar en la media sanción del aumento del monotributo y en la prórroga de la emergencia económica, esta última, sugestivamente, por dos años más: es evidente que el Gobierno busca con esto evitar que la mayoría opositora se la trunque el año próximo.

Todos estos proyectos, al que se suma la suspensión de la llamada "ley cerrojo" (para reabrir el canje de deuda con los bonistas) le aseguran al oficialismo preservar el manejo de la recaudación, lo que explica el apuro del oficialismo por aprobarlas.

En el plano político, el interés mayor radica en la reforma electoral que hace apenas una semana presentó el Gobierno. El oficialismo quiere aprobarlo en Diputados el 18 de este mes, mientras que la sanción definitiva le corresponderá al Senado en su nueva conformación.

Exposición del jefe de Gabinete,

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, brindará su exposición sobre la gestión del Gobierno antes de la sesión maratónica de pasado mañana en la Cámara de Diputados. Será la última del año y la oposición preguntará por la estatización del fútbol, el déficit de Aerolíneas y el seguro para la niñez.

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