Apuran un plan para evitar la recesión

Se aprobarán créditos para la industria y el agro, más un programa de obras; se usará en parte el dinero del fondo jubilatorio. Por Mariano Obarrio
El gobierno de Cristina Kirchner esperaba la media sanción en la Cámara de Diputados de la ley de estatización de los fondos de jubilación privada para acelerar medidas de reactivación de la economía que incluirán créditos del Banco Nación por 4600 millones de pesos para el agro, la industria y el consumo y un plan obras públicas por 36.000 millones.

El plan de inyectar recursos para evitar la recesión y el desempleo está atado al traspaso de los fondos de la jubilación privada al Estado y a la Anses. Son $ 100.000 millones de inversiones de las AFJP y $ 15.000 millones de flujo anual de los aportantes.

El director ejecutivo de la Anses, Amado Boudou, admitió que "los excedentes se van a orientar al crédito para la inversión productiva y la infraestructura para que se mantenga el nivel de empleo".

El primer paso era político. Según confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales, el ex presidente Néstor Kirchner pretendía que la estatización obtuviera una aprobación holgada para legitimar el manejo financiero de la Anses. Con 162 votos a favor y 75 en contra, quedó satisfecho.

El segundo paso es económico: un plan para mitigar la posible recesión derivada de la crisis financiera global y de la desconfianza local por la expropiación de los fondos de las AFJP, que serán eliminadas si el Senado sanciona la ley el 20 del actual.

En Olivos, Kirchner considera imperioso disipar la amenaza a la paz social y a la gobernabilidad que significa el fantasma de los despidos masivos. Ese dato podría poner en riesgo su suerte en las elecciones de 2009.

Por eso, los recursos para el nuevo plan podrían significar el puntapié inicial de su campaña electoral, de la cual dependerá su eventual candidatura presidencial para 2011.

¿Qué llegará antes: la recesión o Kirchner con su plan de reactivación? Es la pregunta clave.

Tal como es el estilo de Kirchner, las futuras medidas no serían anunciadas como un gran paquete, pero se aplicarán en forma sucesiva, según los tiempos del ex presidente y jefe del PJ. Consisten en:

Tres líneas de crédito del Banco Nación por 4600 millones de pesos para agro, industria, y consumo. No habrá rebaja de retenciones al agro.

Los fondos saldrán de los plazos fijos (de $ 29.000 millones) que tienen en el Banco Nación diversos organismos públicos: AFIP, Anses, PAMI y los fideicomisos para obras energéticas de Planificación Federal.

Parte de los nuevos fondos que la Anses recibirá de la actual jubilación privada podrían canalizarse hacia nuevos plazos fijos en el Nación y hacia nuevo financiamiento al sector público: bonos, títulos y préstamos.

En el caso del agro y la industria, los créditos serán para prefinanciación de exportaciones, producción y renovación de capital.

Según los primeros cálculos, para lo que resta de 2008 se destinarán $ 800 millones para industria y $ 650 millones para el agro. En 2009, en cambio, habría un paquete único con los 3150 millones restantes.

Otras medidas

En cuanto al consumo, el Banco Central podría aumentar redescuentos a los bancos para sostener el valor de sus títulos e incrementar la capacidad prestable a través de fideicomisos de consumo. Por ahora, Kirchner no considera necesario aplicar medidas para sostener el mercado de capitales mediante incentivos a empresarios a recomprar acciones de sus propias compañías. Y la recompra de bonos de deuda pública por parte del Estado continuará sólo en la medida que los vaivenes del mercado lo hagan necesario.

Se apurará también el megaplán de obras públicas por $ 36.000 millones. Con ello se procura un alto impacto en creación de empleo en obras de corto plazo. Además, Kirchner considera que servirá para reactivar otros sectores vinculados a la construcción en forma directa, que hoy sufren la parálisis de esa actividad. Empero, en Olivos no hay anuncios previstos, de gran impacto mediático. El Gobierno lo desdoblaría en sucesivos anuncios en el interior y en el conurbano de la propia presidenta.

No serían esta semana, porque Cristina Kirchner viajará el jueves a Washington, para la cumbre del G-20.

Los futuros fondos de la Anses serán la clave. El stock de inversiones que hoy tienen las AFJP pasará a la Anses y servirá para que los títulos públicos financien el pago a los jubilados que se vayan incorporando al sistema. En los hechos, el efecto será una rebaja de la deuda pública.

Con el flujo anual que incorporará la Anses se engrosará el superávit fiscal primario. Ambos factores permitirán cumplir con el presupuesto 2009, gastar sin restricciones de caja, y afrontar el año electoral.

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