Apura ya el Gobierno más impuestos antes de perder control del Congreso

Esta semana, Cristina de Kirchner envía al parlamento paquete de emergencia, impuesto financiero y reforma política
No habrá descanso hasta el 10 de diciembre en el Congreso. El Gobierno, como se preveía, está dispuesto a votar todas las leyes que necesite este año y el que viene antes del recambio de las cámaras. En ese tren, Cristina de Kirchner definirá esta semana dos proyectos de ley que antes del viernes viajarán a Diputados y al Senado: la reforma política (ver pág. 5), y el ahora denominado «paquete financiero».

A su vuelta de la India, Cristina de Kirchner tenía listas las propuestas de reformas económicas para enviar al Congreso. Uno de esos borradores insiste en aplicar el Impuesto a las Ganancias a parte de la renta financiera, como bonos y acciones. El problema para el Gobierno, que no ve mal la medida pero teme, como es lógico, es el impacto que podrá tener en el sector financiero. En ese tren la interna oficial entre el Ministerio de Economía y el Banco Central por los nuevos impuestos aún no está cerrada.

La diferencia clave en los proyectos que le llevaron a Cristina de Kirchner sigue estando entre gravar bonos y acciones, por un lado, o depósitos a plazo fijo por el otro. Además, definir hasta dónde el Gobierno puede apropiarse de parte de la renta financiera sin caer en una doble imposición al gravar dividendos en la propia empresa y luego en cabeza del tenedor de las acciones, una puja de doctrina tributaria que lleva décadas en el país. Allí no hay acuerdo aún entre Amado Boudou, Martín Redrado y la AFIP, cada uno por su lado.

Con los depósitos, la situación es aún más complicada ya que gravar la renta actuaría como un incentivo directo a los ahorristas a fugarse al dólar, justo cuando el futuro del billete no alcanza hoy a competir con la tasa de interés.

Poca claridad

En el Congreso ya esperan el «paquete financiero» para esta semana aunque, sin demasiada claridad sobre los alcances que tendrá sobre todo en las reformas al control de entidades y las tasas de interés. Pero ya se han lanzado algunas advertencias: por ejemplo, se recordó que gravar la renta de los títulos públicos podría acarrear que el impuesto se traslade inmediatamente a la tasa que exigirá el mercado, con lo que el efecto recaudatorio sería neutro.

Para justificar ese nuevo impuesto se explicará que con la recaudación se financiará parte de un nuevo sistema de asistencia social que ya analiza el kirchnerismo para establecer una asignación especial por hijo menor de 18 años de $ 135 que alcanzaría a quienes no tiene hoy otra cobertura. Ese proyecto, que hace meses definió Alicia Kirchner en el Ministerio de Desarrollo Social ya existe en Diputados como borrador, al punto que lo reconoció la semana pasada el kirchnerista Mariano West: «A través de una ley queremos darle mayor trascendencia que un simple programa o la vigencia que pueda tener a partir del funcionario de turno. De esta manera, con la asignación por hijo, más la creación de nuevos puestos laborales, estaremos atacando la pobreza», dijo.

Decisión

Sobre el tema aún no existe acuerdo en el Gobierno, pero sí esta tomada la decisión de avanzar con un aumento de la carga impositiva al sector financiero antes que cambie la constitución de las cámaras en diciembre, tal como adelantó este diario.

Así Cristina de Kirchner debe definir esta semana todo el abanico de temas pendientes que le llevaron desde el Ministerio de Economía a pedido de Néstor Kirchner: una nueva prórroga de la ley de Emergencia Pública antes que venza a fin de diciembre, la decisión sobre el gravamen a la renta financiera y el futuro de la ley cerrojo para permitir el nuevo canje de deuda con los holdouts, los bonistas que quedaron afuera de la operación en 2005 (ver nota aparte), y las reformas al sistema financiero.

En varios de esos temas el Gobierno intentará seducir a parte de la oposición, no sólo a los aliados de siempre, que hoy le permiten llegar al quórum y aprobar las leyes sin problemas (como sucedió con la Ley de medios o el paquete que incluyó el Presupuesto 2010), sino también el radicalismo y el socialismo, sobre todo en los proyectos que impactan en el sector financiero.

Presupuesto

Mientras avanza esa discusión en Diputados, el Senado debe terminar de sancionar el Presupuesto 2010, la prórroga de impuestos y la modificación a la Ley de Responsabilidad Fiscal que liberará por dos años los límites de endeudamiento y déficit para las provincias.

Esa lista de impuestos a prorrogar, hasta 2019 según definió Diputados incluye más del 40% del sistema tributario argentino: Ganancias, el impuesto al cheque, el impuesto adicional sobre el precio de los cigarrillos, Ganancia Mínima Presunta, parte de Bienes Personales y una contribución sobre el capital de las cooperativas. Entre esos tributos hay al menos dos (Ganancias y cheque) que se volverán a complicar en el Senado: los gobernadores insistirán en aumentar la coparticipación aunque en Diputados hayan cedido, a cambio de una nueva refinanciación de sus deudas cuando la situación financiera de las provincias está tan complicada que algunas de ellas analizaron ya hace meses emitir cuasi monedas para llegar a pagar sueldos.

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