Apura el Gobierno la definición legislativa del caso Redrado

Quiere que mañana se emita el dictamen; la oposición rechazó acortar los tiempos
En medio de la creciente tensión por el conflicto con Martín Redrado, el oficialismo le puso ayer un condimento más a la complicada y agónica crisis: presionó públicamente para que mañana, en la primera sesión de la comisión bicameral que deberá evaluar el desempeño del removido presidente de la entidad monetaria, se emita dictamen en tiempo récord y sin investigación alguna.

Ayer, el diputado kirchnerista Gustavo Marconato, uno de los tres integrantes de ese cuerpo parlamentario que deben emitir su dictamen (no vinculante) sobre la remoción del economista, decidida por decreto de necesidad y urgencia por la presidenta Cristina Kirchner, reclamó adelantar los tiempos. "Yo voy a proponer sacar el dictamen el martes", sostuvo, y reclamó un "trámite rápido".

La comisión comenzará a funcionar mañana, luego de que la semana pasada así la convocara el vicepresidente Julio Cobos, después de un especial pedido de la jefa del Estado. Pero la oposición ya había adelantado que, pese a la premura que quería darle el oficialismo al trámite, no estaba dispuesta a emitir ningún dictamen exprés.

Frente a la presión que ayer le imprimió el Gobierno, el otro integrante de la comisión, el diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat-Gay, sostuvo ayer que no alcanzará con una sola sesión. "Ni la ley ni su propio reglamento le exigen a la comisión un plazo para que emita su consejo", planteó el legislador, presidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja, en su blog, en una respuesta al apuro que planteó Marconato.

"Es lógico que la gravedad institucional de la decisión en cuestión exige que dicho consejo sea suficientemente informado y fundado", amplió, en línea con la postura opositora de no rendirse a las urgencias del oficialismo.

Tal como adelantó La Nacion anteayer, la Coalición Cívica planea investigar "a fondo" todo lo actuado en los seis años en los que Redrado estuvo al frente del Central e, incluso, sobre el mandato del resto de los directores de la entidad, con especial énfasis en aquellos que responden al kirchnerismo, como el vicepresidente Miguel Pesce.

El no de Cobos

Desde el entorno de Cobos, otro de los protagonistas de la famosa comisión parlamentaria, insistieron ante La Nacion en que el vicepresidente no dilatará los tiempos, pero aclararon que tampoco está dispuesto a avalar que se emita dictamen en apenas una única reunión.

"Nuestra idea es escuchar a los síndicos del Banco Central, a los abogados de Redrado e incluso a Redrado", plantearon sus allegados. "No vamos de dejar de escuchar a ninguna de las partes", advirtieron, aunque recordaron que actuarían con "premura".

Sucede que Cobos, en un delicado equilibrio de fuerzas, deberá afilar la estrategia en medio de una andanada de críticas tanto desde el Gobierno como desde algunos sectores de la oposición, como Elisa Carrió o el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, que le reclamaron públicamente por su doble rol de virtual candidato del radicalismo e integrante del Poder Ejecutivo.

Frente a la paridad que podría generarse en la comisión, Cobos podría tener un lugar central para definir la pulseada. El consejo que emita el cuerpo no es vinculante, pero es el paso previo que debía haber tomado la Presidenta antes de firmar el DNU con el que echó al presidente del Banco Central.

El viernes pasado, la Cámara en lo Contencioso Administrativo, con la firma de las juezas Clara Do Pico y Marta Herrera, determinó que será el Congreso el que deberá definir la situación del economista, que se resistió a dejar su cargo.

A pesar de que la decisión oficial ya está tomada y Redrado, a los ojos de la Casa Rosada, está fuera del Banco Central, en el propio Gobierno esperan con ansiedad la resolución de la comisión bicameral. Y sobre todo tienen puesta la mira en la postura que asumirá el vicepresidente. Por eso insistirán en la presión pública para que, si demora el trabajo del cuerpo legislativo, quede en evidencia.

Rapidez

"Si uno ve las opiniones de los distintos bloques de la oposición, indudablemente creo que todos consideran que la situación está agotada y que debe resolverse rápidamente", presionó ayer el diputado Marconato, en declaraciones a Radio 10. "Para la buena salud de la economía, del sistema financiero y hasta desde el punto de vista político, sería importante no dilatarlo", agregó, en referencia al consejo que deberá emitir la comisión, que debía ser el paso previo al decreto que hace dos semanas firmó la Presidenta para echar a Redrado.

"Si tenemos que trabajar todos los días de la semana, lo haremos, para que el dictamen esté lo antes posible", insistió Marconato, y planteó, a contramano de lo que propone la CC, que el tratamiento parlamentario no es igual a un proceso judicial. "Esto no es un proceso judicial, no hay una defensa en sí de Redrado, entonces lo único que puede hacer es ir a volcar alguna información", explicó.

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