En el PJ, apuntan a una conducción "colegiada"

En el PJ, apuntan a una conducción "colegiada"
El PJ está en ebullición y va a seguir así durante unos meses vaticinan veteranos políticos del justicialismo con muchas batallas encima.
Clarín dialogó con gobernadores, ministros, intendentes, senadores y diputados, y todos apuestan a que un cuerpo "colegiado" - la Comisión de Acción Política- conduzca a un partido en el que conviven, escudados en las banderas de Perón y Evita, corrientes políticas e ideológicas diversas y contradictorias.

La mayoría de los dirigentes consultados se inclina a favor de esa mesa ejecutiva del justicialismo, con la suficiente operatividad y representatividad como para que haga un llamado a la unidad, y que después se dirima la pelea por las candidaturas en una interna abierta en marzo de 2011.

Si se impusiera este criterio amplio, podrían competir todos: Carlos Reutemann, Mario Das Neves, los hermanos Rodríguez Saá, Juan Carlos Romero, Felipe Solá, Carlos Menem y Cristina o Néstor Kirchner.

Desestiman, en cambio, una intervención o internas partidarias porque adelantaría una pelea "inconducente" que podría dañar la gestión de Cristina.

Es cuestión de dar con el mecanismo para agilizar una toma de decisiones compartida, aseguran las fuentes este diario. Y aclaran que el Consejo del PJ tiene mandato hasta 2012.

Los que así piensan tienen responsabilidades de gestión y lo que reclaman al matrimonio presidenciales es cambios en la forma autoritaria de relación del gobierno nacional con las provincias. Pero ninguno de ellos parece dispuesto a sacar los pies del plato y desestabilizar la administración de Cristina. En el éxito, o por lo menos en un papel decoroso del Gobierno en estos más de 2 años, les va la vida a las provincias y municipios administradas por el peronismo.

En cambio, ya desde el último lunes, los dirigentes del PJ disidente compitieron por ver quién le pegaba más fuerte el kirchnerismo y al propio Scioli, el bombero de emergencia al que acudió Kirchner para que se hiciera cargo de la jefatura del PJ.

Nadie esperaba rosas por parte de Francisco de Narváez, ni de Felipe Solá, pero sorprendió Carlos Reutemann, quien de la moderación que lo caracteriza mudó a una dura embestida contra Scioli para que diera un paso al costado.

Al contrario de lo que opinaron en la disidencia del PJ y la oposición, en el kirchnerismo no faltaron los que se animaron a considerar un error la apresurada renuncia de Kirchner del partido. Estimaron que el ex presidente debió haber ganado tiempo haciendo catarsis con los gobernadores, para que no se descargara la bronca acumulada contra Scioli.

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