Apuestan a la mediación empresarial con el campo

Apuestan a la mediación empresarial con el campo
El Gobierno sondea a las entidades; también participan ministros
Un batallón sigiloso de empresarios, banqueros y funcionarios comenzó a actuar desde el jueves pasado como intermediario con las entidades agropecuarias por pedido del Gobierno.

La presidenta Cristina Kirchner ordenó que, antes de un encuentro con la Mesa de Enlace, se trabajara en consensuar un paquete de medidas para que la reunión que pretende encabezar la jefa del Estado no fracase antes de tiempo.

Según confirmó LA NACION, uno de los hombres que están detrás de las conversaciones con el agro es el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Ignacio de Mendiguren. Además, hay empresarios y banqueros, más bien allegados a la Casa Rosada, que están en contacto con las entidades agrarias.

Cristina Kirchner apostó a varios canales de comunicación para esta nueva etapa en el conflicto con el campo después de que la Mesa de Enlace decidió la semana pasada postergar el paro que tenía previsto convocar.

Si bien la Casa Rosada celebró la iniciativa, aún no puso fecha para el encuentro. Tienen una explicación: una reunión con la Presidenta, sin anuncios, provocaría una nueva ola de reclamos por parte del campo y un nuevo fracaso del Gobierno.

Por eso, la Presidenta ordenó a sus funcionarios trabajar en una agenda consensuada antes de la reunión que, sólo si hay acuerdo, podría encabezar ella misma.

La Casa Rosada estaba ayer a la espera del regreso de Cristina Kirchner de El Calafate, donde pasó el fin de semana, para concretar un paquete de medidas para el sector agropecuario que se podría presentar antes del encuentro con las entidades rurales.

El tiempo corre. Desde el sector agropecuario pusieron como plazo implícito el próximo viernes, día en que realizarán un acto en Leones, Córdoba. En boca de un ministro, el tema es el "más delicado" que debe sortear el Gobierno, y la orden presidencial fue clara: "No se puede arriesgar nada". La jefa del Estado no quiere exponerse a un nuevo fracaso en el conflicto si tras una reunión no hay acuerdo.

Cristina Kirchner pretende que las medidas dirigidas al sector tengan el mayor consenso posible dentro de las entidades. Además del grupo de empresarios, también trabajan el ministro de Planificación, Julio De Vido; su par de Producción, Débora Giorgi, y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi. La línea que manejan es de acercamiento: Giorgi, de hecho, llamó a un dirigente y le preguntó: "¿Qué medidas serían las más urgentes?". Así es el sondeo.

Según la versión de Balcarce 50, el mayor escollo para el acuerdo es el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, que sigue reclamando una rebaja de las retenciones a la soja. La propuesta tiene el no anticipado de Cristina Kirchner. El dirigente, de todos modos, dijo ayer que "hay que darle crédito a la reunión" con la mandataria.

Algunas de las fuentes empresariales reconocen como la mayor dificultad el encono del Gobierno con Buzzi. Creen que la Sociedad Rural, presidida por Hugo Biolcatti, y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que conduce Mario Llambías, se muestran más propensas a avanzar en otros temas. Coninagro, la entidad más cercana al Gobierno, descuenta que flexibilizará sus posturas.

La influencia de De Vido implica que está en estudio un plan de obras públicas destinadas al riego en superficie, herramienta con la que el campo podría paliar los efectos de las sequías. Además, hay consenso en flexibilizar la política de exportación de carnes y granos. De hecho, la semana pasada, existía un proyecto de reducción de encaje que todavía no cuenta con la aprobación del despacho presidencial.

Además, se evalúan nuevos acuerdos para la lechería y las economías regionales. En total, la Presidenta pretenderá mostrar una ayuda de 5000 millones de pesos en subsidios para el sector rural para este año.

Si Cristina Kirchner no recibe a las entidades, podría ser el jefe de Gabinete, Sergio Massa, Giorgi o el ministro del Interior, Florencio Randazzo, junto a los secretarios del sector, sobre quienes recaiga el peso de la difícil negociación.

Próximos pasos

* Empresarios y banqueros cercanos al Gobierno sondean a las entidades agropecuarias para acercar posiciones.

* Los ministros Julio De Vido y Débora Giorgi, además del secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, estudian alternativas.

* Sólo si hay un acuerdo previo Cristina Kirchner podría recibir al campo personalmente. Apuesta al consenso para que la negociación no se frustre.

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