Apuestan a la educación para vencer la pobreza y marginación .

"Quiero que mis hijos sepan leer y escribir para que sean alguien en el futuro. Yo no pude aprender porque trabajaba en el campo, pero ahora voy a empezar a estudiar, en el mismo lugar donde lo hace mi hijo, para poder orientarlo sobre las cosas buenas y malas". Estas fueron las primeras palabras de Cintia Liliana Pizarro, una joven de 25 años, que tiene cuatro hijos y un sueño: vencer la pobreza y la marginación en la que vive.

Y así como Cintia, son veinte las familias del barrio Sarmiento, de la ciudad de La Banda, las que encontraron en el jardín de infantes "Mis Huahuitas" el medio para mejorar el estilo de vida y dar fin a la postergación en la que están inmersos.

La posibilidad nace de un proyecto socio-cultural-comunitario ideado por el Ateneo Cultural, que depende de la parroquia Santiago Apóstol, que tiende a educar, formar y brindarles nuevas herramientas, no sólo a los niños sino al grupo familiar al que pertenecen, de la mano de profesionales de la educación, salud y miembros de la iglesia católica.

Responsabilidad

"Mis Huahuitas" surgió con el único fin de promocionar a la familia como institución. Para ello, los integrantes del Ateneo Cultural realizaron visitas casa por casa y descubrieron que existía un alto porcentaje de niños no escolarizados en el barrio Sarmiento. Decidieron entonces, construir un jardín de infantes.

La responsabilidad asumida fue que, además de educación formal, los niños recibirían material didáctico, aporte nutricional, vestimenta adecuada y apoyo de equipos especializados en salud en forma gratuita, a fin de que sus familias puedan enviarlos sin inconvenientes.

"Cada familia sabe que forma parte activa del proyecto, por lo tanto deben involucrarse y participar de cada una de las actividades que se les ofrece, por ejemplo charlas informativas, talleres laborales, trabajos comunitarios y clases de alfabetización", explicó Lidia, integrante del Ateneo Cultural. l

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