La apuesta en Provincia domina la pulseada final de la campaña.

Según las encuestas, la pelea bonaerense se definirá voto a voto. Kirchner confrontará modelos. De Narváez apuntará a los indecisos. Y el Acuerdo Cívico denunciará un "pacto peronista". En la Capital, Michetti lidera y congelará la campaña. Y Solanas levantará una carpa en el Obelisco.
KIRCHNERISMO

"Peronizar" y confrontar con los 90

Néstor Kirchner está dispuesto a matar o morir con la suya. Por eso, en la última semana de campaña concentrará todas las horas posibles en el conurbano y agudizará su confrontación abierta con Francisco De Narváez, Mauricio Macri y el "modelo neoliberal".

"Vamos igual hasta el final. Ellos en la tele y comprando encuestas, y nosotros en la calle, con la gente. Si ellos se desperonizan, nosotros nos vamos a peronizar al máximo", resumió ante Clarín uno de los hombres que más horas pasa junto al ex presidente, que confía en recuperar algunos de los votantes que en principio se habían ido con De Narváez. Para eso, hubo un silencioso trabajo de "ambulancia" para acercar a los punteros peronistas que quedaron heridos en el cierre de listas de Union-PRO. Y toman como una bendición del cielo las declaraciones de los últimos días de Macri, De Narváez y Alfredo de Angeli.

"Los vecinos del conurbano que ven las obras de AySa y los viejitos que recibieron las jubilaciones en estos años saben la diferencia entre nosotros y los 90", explica otro funcionario del entorno íntimo kirchnerista.

La batalla de modelos se reforzará en los spots televisivos mientras la juventud sindical de la CGT empapelará las calles con la foto del ex dueño de Casa Tía junto a De Angeli y la leyenda: "Los trabajadores no somos ganado".

El ex presidente arrancará mañana, en el microestadio de Racing, su último tirón de actos y caminatas que lo llevarán por Avellaneda, San Miguel, José C. Paz, San Martín y Malvinas Argentinas, antes del gran final el jueves por la tarde en el Mercado Central de La Matanza, una cábala de los Kirchner. En al menos dos de esos distritos, sólo la presencia de Kirchner garantiza que el intendente haga por un rato campaña por él.

En paralelo, a la Presidenta le organizaron actos para demostrar que la actividad económica no se detiene: ayer fue la entrega de créditos hipotecarios, mañana anunciará la ampliación de una refinería de YPF en La Plata y el martes la de una generadora eléctrica de Petrobras en Cañuelas.

Es un hecho que el ex presidente ni asomará por el acto de cierre de campaña de Carlos Heller, mañana en el Luna Park. "Primero intentaron despegarlo de Kirchner, ahora lo quieren pegar. Pero Néstor no puede aparecer en la última semana junto a un candidato que pelea el tercer puesto", justifican en la Casa Rosada, sin ocultar enojo.

Hay un debate abierto en el entorno de Kirchner sobre la posible visita a Gran Cuñado. El jefe de Gabinete, Sergio Massa y Daniel Scioli, amigos de Marcelo Tinelli, insisten en que no se pueden despreciar los 30 puntos de rating. Pero por ahora prevalece el veto del propio Kirchner y el núcleo duro de la pingüinera, a los que no les causan ninguna gracia las imitaciones. Si es por presencia en la pantalla, prefieren organizar una extensa conferencia de prensa con todos los medios.

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