Aprueban iniciativa para prohibir el uso de Endosulfan

La Cámara baja de Santa Fe aprobó un proyecto de la diputada Mónica Peralta (Gen), para que la Dirección de Sanidad Vegetal de la provincia arbitre los medios ante la Secretaría de Agricultura de la Nación para que se excluya de la nómina de productos fitosanitarios autorizados el insecticida agrícola denominado ENDOSULFÁN.
El endosulfán se utiliza de forma masiva en la soja, y también en algodón, girasol, maíz y tabaco entre otros cultivos. Está identificado como plaguicida extremadamente tóxico con capacidad de producir en la salud daños agudos (a corto plazo) y crónicos (enfermedades que aparecen luego de años del contacto con el plaguicida).

Se lo marca como causante de diarreas, mareos, dolor de cabeza, nauseas, llagas, dolor de garganta y cuadros de asma. El comité de Examen de los Contaminantes Orgánicos Persistentes en su tercera reunión realizada en noviembre del 2007 realizó la Propuesta para la inclusión del endosulfán en el convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos Persistentes. En dicha propuesta y conforme a la información disponible, se llegó a la conclusión que: "El endosulfán es muy persistente en el medio ambiente y se encuentra con frecuencia en compartimientos ambientales. Tiene un gran potencial de bioacumulación. Debido a sus propiedades físicas y químicas y su semivida en la atmósfera, y sobre la base de los datos de modelos y los resultados de muestras ambientales, se ha demostrado que el endosulfán se transporta a larga distancia, lejos de sus fuentes. El endosulfán es un producto químico muy tóxico para prácticamente todo tipo de organismos. Tiene el potencial de provocar alguna perturbación endocrina en las especies terrestres y acuáticas. Provoca neurotoxicidad y efectos hematológicos y nefrotoxicidad. En la Unión Europea se han prohibido la comercialización y la utilización del endosulfán. Sin embargo, se sigue produciendo en algunos países (la producción mundial se calcula en 10.000 toneladas métricas) y se continúa usando en muchos países. Dadas las propiedades inherentes del endosulfán, junto con las concentraciones ambientales demostradas o potenciales que superan las concentraciones permisibles máximas, y dada la ocurrencia generalizada del endosulfán, incluso en zonas remotas, se llega a la conclusión de que el endosulfán, debido a su transporte a larga distancia en el medio ambiente, probablemente provocará efectos adversos tan notables para la salud humana y el medio ambiente que justifican la adopción de medidas a nivel mundial".

Al respecto, la legisladora, aclaró que "la República Argentina a través de la ley nº 26.011 aprobó el convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, que en líneas generales estipula que los contaminantes mencionados tienen propiedades tóxicas, son resistentes a la degradación, se bioacumulan y son transportados por el aire, el agua y las especies migratorias a través de las fronteras internacionales y depositados lejos del lugar de su liberación, acumulándose en ecosistemas terrestres y acuáticos.

El convenio de Estocolmo además, reconoce los problemas de salud, especialmente en los países en desarrollo, resultantes de la exposición local a los contaminantes orgánicos persistentes, en especial los efectos en las mujeres y, a través de ellas, en las futuras generaciones", finalizó Peralta.

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