Aprobaron el Presupuesto entre insultos y críticas

Un edil tildó de “atorrante y ladrón” al secretario de Hacienda. A pesar de las objeciones, nueve ediles avalaron el cálculo municipal de gastos para 2009, que supera los $ 92 millones
Los comerciantes de la avenida Leandro Alem, en Tafí Viejo, comenzaban a levantar las persianas de sus negocios. Alrededor de las 8, unos pocos vecinos transitaban la zona, mientras los concejales se ubicaban en sus sillas alrededor de una mesa, en una sala donde habitualmente se realizan las sesiones del Concejo Deliberante.

Adentro del recinto no había vecinos, tan sólo cuatro empleados que se aprestaban a seguir el debate del único tema del día: el proyecto de presupuesto municipal 2009, que administrará el intendente, Javier Pucharras (PJ). La sesión estaba convocada para las 8, pero ya habían pasado unos 15 minutos y todavía faltaban algunos concejales. En ese momento, el edil Manuel Monteros (PJ) reaccionó por la demora. “Qué hacen los otros, que vengan ya, que digan sí y listo, qué se andan ocultando”, comentó molesto delante de sus pares, mientras aguardaba impaciente.

Todavía no había empezado la sesión cuando el concejal Matías Alderete (PJ) cuestionó la celeridad con que se manejó el proyecto de ordenanza. “¿Qué no lo pueden hacer bien? -se preguntó sin esperar respuesta-; ni lo he visto al proyecto. Parece que somos mexicanos a los que les han tirado una lata y todos tienen que meter la mano”, bramó. Para calmar los ánimos, el presidente del cuerpo, Mario Carrizo (PJ), lo interrumpió de inmediato. “Les pido que no dialoguen, porque vamos a empezar la sesión”, dijo.

Un ausente

Luego, al pasar la lista de asistencia, el secretario del cuerpo registró la ausencia del concejal Héctor Arroyo. Al abrirse el debate, el edil Juan José Flores (PJ) pidió que se diera a conocer cuál es el monto del presupuesto 2009 y denunció que el proyecto se manejó en secreto. “No puedo votar algo que no conozco, nunca me llamaron a una reunión de comisión. Se avasalla a los concejales porque piensan diferente”, señaló al anticipar su voto en contra del proyecto.

De inmediato, el edil Fernando Díaz Prats (PJ) retrucó los dichos de Flores. “La comisión de Hacienda tuvo varias reuniones; incluso vinieron funcionarios de la Municipalidad a explicar el detalle de las partidas”, resaltó.

Por su parte, el radical Oscar Olea, primero, leyó el monto total del presupuesto (más de $ 92 millones) y después aludió a Flores, aunque sin nombrarlo. “Antes no se decía esto, no se decía nada; tal vez porque había buena onda”, dijo.

Flores retomó la palabra para cuestionar a un funcionario del gabinete de Pucharras. “No puedo venir a escuchar a alguien que viene a mentir. Nosotros discutimos obras que después no se hacen. Además, hace 20 días se votó una ampliación de $ 20 millones en el actual presupuesto. Aquí el Secretario de Hacienda (dijo en referencia a Pedro Sánchez), aparte de atorrante, es ladrón”, afirmó.

En la sesión, que duró menos de 40 minutos, se aprobó el presupuesto con nueve votos a favor (incluido el concejal Alderete que había renegado por la celeridad con que se había manejado el tema). En tanto que el edil Monteros dejó de lado su malestar por las demoras en el inicio de la reunión y prefirió abstenerse de votar. Al final, los ediles salieron a la vereda; algunos a fumar, otros a conversar, mientras la ciudad despertaba en un nuevo día con sus vecinos ocupados en sus propias obligaciones cotidianas.

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