Aprobaron el nuevo Estatuto de la UNNOBA

La Asamblea Universitaria de la UNNOBA aprobó ayer la reforma del Estatuto universitario, en base a la nueva carta orgánica elaborada y propuesta por el Consejo Superior a través de una comisión específica integrada por distintos representantes de los claustros: alumnos, profesores, auxiliares y no-docente.

“Como en todas las actividades universitarias no hay ningún punto de llegada, se trata de seguir avanzando. En este caso, era necesario corregir un instrumento (el Estatuto) y responder a las expectativas y necesidades actuales de docentes, no docentes y estudiantes”, evaluó el rector Guillermo Tamarit al término de la jornada.

La vicerrectora Danya Tavela se había referido el jueves, en declaraciones a la prensa, al debate realizado en el ámbito del Consejo Superior para reformar el estatuto: “Fue un debate intenso, que duró de casi dos meses. El desafío era que el proyecto pudiera contemplar las inquietudes de todos los actores que hacen a la dinámica de funcionamiento de la UNNOBA”.

En rigor, la Asamblea Universitaria tiene entre sus funciones la elección del rector y la modificación del Estatuto mediante las dos terceras partes de los miembros. En tanto el Consejo Superior tiene, entre otras atribuciones, la de “proponer reformas (al estatuto), las que deben someterse a la consideración de la Asamblea Universitaria”.

Al inicio de la jornada, la profesora Danya Tavela sintetizó los puntos más trascendentes que la comisión Reforma del Estatuto del Consejo proponía modificar. “En el caso de los principios y bases del estatuto, se considera a la educación como un derecho social y humano. Se reconoce a la Universidad como un todo y en vinculación constante con la sociedad de la que forma parte”, explicó.

Un punto central que atañe a la estructura administrativa de la institución está relacionado con las Escuelas y Departamentos. En este caso, la propuesta del Consejo Superior, aprobada por la Asamblea del 20 de marzo, fue la de integrar la estructura departamental dentro de las Escuelas. “Fueron encontradas algunas dificultades en la administración de las Escuelas y Departamentos. A partir del análisis que hicieron los distintos claustros, se llegó a la conclusión de que había que modificar esa estructura. Se mantienen ambas figuras pero se establece una relación diferente”, planteó Tavela.

En el caso del capítulo sobre la enseñanza universitaria, se establece la creación de un Instituto de Posgrado. “De esta manera, lo que se busca es jerarquizar los estudios de posgrado”, fundamentó la vicerrectora.

Otra de las modificaciones propuestas para el Estatuto y aprobadas en Asamblea Universitaria fue la incorporación de distintas organizaciones en el ámbito del Consejo Social, ya que hasta el momento éste estaba integrado por intendentes de la región del Noroeste bonaerense. En adelante, el Consejo Social estará integrado también por instituciones científicas, profesionales, de trabajadores, industriales, agropecuarios y del comercio de toda la región. “De esta manera, se pretende que el Consejo Social sea capaz de reflejar las problemáticas y necesidades de la sociedad, en virtud de su función de asesoramiento”, argumentó Tavela.

Un agregado propuesto por un asambleísta del claustro de profesores (Marcelo Miró) y aprobado en Asamblea incorpora también entre las obligaciones del Consejo Superior la de convocar al Consejo Social, al menos, una vez al año, con el objeto de conocer el curso de su trabajo.

En el ámbito de la Asamblea también se aprobó la incorporación en el Estatuto de la figura del guardasellos, que es un funcionario encargado de resguardar y custodiar el sello oficial. Concretamente, interviene en documentos o diplomas otorgados por la Universidad. Al cierre de la jornada, el asambleísta Claudio Contreras del claustro de profesores le propuso públicamente al rector Tamarit que el guardasellos de la UNNOBA sea Luis Lima, anterior rector organizador. Según se plantea en el nuevo estatuto, es el rector quien propone al funcionario para el cargo, lo cual deberá aprobarse no obstante en sesión del Consejo Superior.

Otra de las modificaciones que sufre el Estatuto está relacionada con la composición del jurado en los concursos docentes que determinan el ingreso de profesores y auxiliares en la Universidad. Concretamente, se incorpora la figura de un alumno en el jurado de concursos docentes, que trabajará junto con el resto de los integrantes del jurado (tres profesores).

También se incorpora un capítulo sobre Bienestar Universitario. “Esto apunta a garantizar políticas universitarias que tiendan a la inclusión y favorezcan la igualdad”, fundamentó Tavela.

Un punto fundamental que atañe a la Reforma del Estatuto y relacionado con el gobierno, está vinculado con la incorporación del voto del no-docente en el Consejo Superior. Además, se modifican los plazos de permanencia tanto en los cargos de consejeros y asambleístas de los claustros de estudiantes y no docentes (de dos años).

También se incorpora la figura del ayudante alumno en el interior del Estatuto, quien tendrá por función colaborar con docentes en el desarrollo de actividades académicas.

El nuevo Estatuto también explicita la gratuidad de los estudios de grado y pregrado. A propuesta del asambleísta Claudio Contreras, también se incorpora un texto que alude a los principios consagrados por la Reforma Universitaria de Córdoba de 1918, los cuales la UNNOBA comparte.

Duras críticas de Tesis XI

“La reforma de los estatutos de la UNNOBA es una muestra más del carácter profundamente antidemocrático del régimen universitario que venimos denunciando desde hace años. A escondida de los miles de estudiantes y a menos de una semana de comenzadas las clases, se realizará una ‘asamblea universitaria’ para que Guillermo Tamarit y Cía reafirmen la subordinación de la universidad a los intereses de los grandes empresarios y se repartan los beneficios de sus negociados”, aseguró Andrea Dona, representante de la Agrupación universitaria Tesis XI.

Según puntualizó, “las autoridades de la UNNOBA y la Franja debaten detrás de qué alianza electoral se van a prender después de haber apoyado al gobierno nacional: si al gorilismo de Cobos-Meoni o Carrió-Miguel o si al PJ “disidente” de Solá-De Narváez”.

La representante de los estudiantes observó que “si durante todos estos años se nos impuso una universidad ‘modelo’ de trabajo precario (pasantías rentadas, persecución a los trabajadores no-docentes y docentes), cambios constantes de los planes de estudio, apertura a las “inversiones” privadas y restricciones para miles de acceder a la educación publica, fue por el rol cómplice de la Franja Morada que se ha asegurado el control, mediante el fraude, de los centros de estudiantes, la Federación trucha y la representación del claustro estudiantil desde donde apoyan fervientemente la gestión de Tamarit y se apresta para avalar este nuevo fraude”.

Dona remarcó que “desde Tesis XI, a la vez que luchamos contra este nuevo fraude anti-democrático, planteamos claramente que ante la profunda crisis económica en curso los estudiantes tenemos que movilizarnos junto a los trabajadores”.

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