El apriete: Kirchner ordenó que la AFIP le dé con un caño a Tinelli

El apriete: Kirchner ordenó que la AFIP le dé con un caño a Tinelli
Ideas del Sur deberá presentar documentación desde 2002. Para Néstor, el conductor “es un ariete” de Clarín. Insólito: preocupación oficial por el estreno de El Gran Cuñado y por las declaraciones de Tinelli contra el delito.
¿Eso te dijeron? –le preguntó Marcelo Tinelli al amigo que le había dicho al contestador: “Atendeme, ¡es importante!”.

–Sí –confirmó, seco, el amigo–. Pero no sólo están buscando historias personales tuyas, cómo estás con Paula y qué sé yo. También te van a apuntar con la AFIP.

Tinelli creyó que su amigo exageraba. ¿Tanto quilombo por hablar de la inseguridad? Hizo algunos llamados y comenzó a preocuparse. –Kirchner dice que sos “el ariete” de Clarín –le dijo un periodista amigo con buena llegada a los K.

Tres o cuatro horas después el rumor se confirmó: la AFIP intimó a Ideas del Sur para revisar los libros desde el año 2002 hasta el actual. Fernando Dubois, el contador de Tinelli, deberá presentarse antes de fin de mes. Según confirmaron fuentes de Ideas del Sur a Crítica de la Argentina, no registran atraso alguno ni incumplimientos en el área impositiva.

–Esto debe venir por lo de Gran cuñado –especulaban en la productora de Colegiales.

Las quince máscaras de Gran cuñado, una parodia de Gran hermano, pero con quince políticos que el público irá eliminando por votación, parecen haberse transformado en un asunto de Estado en los meses de las elecciones. La producción del programa trabaja desde mediados de enero en absoluto silencio y contrarreloj: la fecha de estreno del 14 de abril ha quedado casi descartada, y esta nueva temporada de ShowMatch comenzará el lunes 21 o el 28.

–Tinelli tiró a De la Rúa, ¿por qué no nos va a joder a nosotros? –razonan en el ala más paranoica del gobierno nacional: desde aquella patética visita del ex presidente de la Alianza el humor político había sido desterrado del programa que ahora compartirá su agenda con un Cantando... de chicos y Gran cuñado, según los días de emisión.

Recluido en su departamento de Palermo, y en pleno posoperatorio de una lesión en el hombro, Tinelli se negó a hacer ningún tipo de declaración.

Suficientes problemas –contó en la intimidad– con las declaraciones de la semana anterior, donde dijo, entre otras cosas que erizaron la piel ultraoficialista:

* “El Estado no garantiza la seguridad”.

* “Este drama no empezó con este Gobierno, pero la inacción nos está matando a todos”.

* “Acá son todas palabras y no hay una decisión real por hacer algo. En algún momento hay que hacer las cosas más allá de que a alguno le moleste. Si ponés mano dura, se enojan los que no la quieren; si sos garantista, se enojan los de la mano dura, pero alguna tenés que hacer, macho. Éste no es un problema de este Gobierno, viene desde antes, pero ¿qué se hace por la seguridad? Absolutamente nada”.

* “Ahora dicen que hay que arremangarse [N de la R: palabra elegida por la Presidenta en un discurso previo], pero resulta que todos los días nos estamos ocupando de cuidarnos: ojo, si vas a tal lado, si te siguen, le decís a tu hijo cuidado con tal cosa. Y no es así esto, nosotros no tenemos que ocuparnos de la seguridad, se tienen que ocupar el Gobierno, la oposición, los jueces, los legisladores, todos los que fueron votados para ocuparse de estas cosas”.

* “Por eso están lejos de la gente, todos los políticos en general, oposición, Gobierno, todos. Me parece lamentable… Lo que me pasa a mí le pasa a cualquier hijo de vecino... Y el que no lo diga es un hipócrita”.

* “En este país se discute las opiniones de los famosos, pero no se aborda el problema. Quiero hechos reales, concretos”.

* “A mí me parece bárbaro lo de los derechos humanos [N de la R: otra bandera predilecta del Gobierno que hizo que tomara esa frase como una alusión indirecta], me parece perfecto y yo soy un luchador por los derechos humanos, pero el derecho humano también es la vida de una persona, el derecho a vivir. El derecho a vivir no está respetado porque salís a la calle y te asesinan”.

El apriete a Tinelli tiene, desde la lógica política K, dos motivaciones. Una, la ya apuntada respecto de que el conductor-animador trabaja en Canal 13, que pertenece al Grupo Clarín. En la lógica oficialista, todo bicho que camina por el 13, Radio Mitre, TN y el propio diario es un enemigo declarado, y sus palabras, parte de un operativo desestabilizador. La segunda es que el matrimonio presidencial gozó en las últimas 48 horas con la sensación de haber recuperado el centro de la escena política gracias al proyecto de adelantar las elecciones. Eso pareció desorientar por unas horas a la oposición –de hecho, el sector de Macri, Solá y De Narváez todavía no consigue recuperarse de las diferencias que le introdujo esa medida oficial– y apartar de la agenda política el temario que más molestia causa al kirchnerismo: la inseguridad, la crisis económica, los reclamos del campo. En ese esquema, Tinelli se sumó a una explosión de farándula (con Susana Giménez y Sandro a la cabeza) que exige que el Estado garantice la seguridad.

LA AFIP, UNA HERRAMIENTA K PARA APRETAR

Utilizar a la AFIP para hostigar o aplicar un correctivo a aquellos que no se alinean con la política oficial fue una práctica habitual de los últimos gobiernos. Se consolidó en tiempos del superministro Domingo Cavallo –con el recordado Carlos Tacchi– y Néstor Kirchner no dudó en echar mano al recurso que hace temblar a los más poderosos.

El titular de la AFIP es nombrado habitualmente por el ministro de Economía con el consentimiento del presidente de la Nación, si es que no lo nombra directamente éste. Kirchner tuvo en su gobierno a Alberto Abad, un hombre de bajo perfil y con algunos procedimientos explosivos en su haber, sobre todo a ricos y famosos. Eyectó del cargo producto de una interna entre los “pingüinos” y el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Lo sucedió el también albertista Claudio Moroni y cuando éste renunció por “razones personales” –o sea, medidas exigidas que no estaba dispuesto a tomar– asumió en su lugar Ricardo Echegaray, un kirchnerista paladar negro y fiel ejecutor de los caprichos de Néstor.

Echegaray promovió las embestidas contra el campo y fue el ideólogo del desfinanciamiento de la Federación Agraria volviendo gratuita la Carta de Porte. Desde el órgano de recaudación monitorea toda la información sobre el control comercial y las exportaciones de la agroindustria que manejan dos organismos que lo supieron tener al frente: la Dirección General de Aduanas (DGA) y la ONCCA.

Otro hombre que ha pasado por la AFIP, cuando se llamaba DGI, y dejó sus huellas fue José María Peña. El creador de “Los intocables” se hizo famoso por los procedimientos espectaculares durante el gobierno de Carlos Menem. Previamente, el organismo tomó notoriedad bajo las riendas de Tacchi. Eran tiempos en que dependía de la Secretaría de Ingresos Públicos. El fallecido economista fue denunciado luego por haber pagado sobresueldos e investigado por los contratos por los servicios de informatización de IBM y Banelco.

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