El aprendiz de brujo

Por Mariano Grondona

"El aprendiz de brujo" es un poema sinfónico compuesto por el francés Paul Dukas en 1897, basado en una balada de Goethe. Narra la historia de un joven aprendiz de brujo que consiguió que una escoba volara pero se desesperó después cuando no supo cómo hacerla bajar hasta que su maestro, bondadosamente, lo auxilió.

¿Es Néstor Kirchner un nuevo "aprendiz de brujo"? Que el desorden que hoy reina en las calles y hasta en las bocas de distribución de los diarios se debe al menos en parte a los piqueteros y camioneros subordinados a él, no caben dudas. En su editorial de ayer, LA NACION, al referirse a estas turbulencias, habló de "los golpes desde el Estado". Pero al generar o cobijar estos "golpes" desde el centro del poder, ¿no conspIra el Estado contra sí mismo? La Presidenta acaba de decir que "hay un plan de desestabilización". La pregunta siguiente parece absurda pero es al mismo tiempo inevitable: ¿qué parte le toca al propio matrimonio presidencial en esta presunta conjura?

No describiríamos por completo el cuadro anárquico que se ha creado si no advirtiéramos también que, frente a los agitadores sumados al Gobierno, hay otros que se han lanzado a las calles "en contra" de él. La "burocracia sindical" de Moyano ya no puede contener, por ejemplo en el conflicto de los subterráneos, a expresiones sindicales de la CTA o de la "Corriente Clasista y Combativa" que la han desbordado. Al lanzar a sus huestes a la acción directa, ¿no han previsto acaso los Kirchner que su acción estimularía a otras huestes que ya no le responden? Las movilizaciones callejeras parecen reflejar el choque entre olas oficialistas y contraolas protestatarias que luchan por dominar el espacio público ante la inercia policial, con ocasión de la disputa clientelística por los nuevos subsidios sociales que ha anunciado el Gobierno.

Para explicar el clima de perturbación pública que se ha creado, caben dos hipótesis. Una es que el Gobierno, como el aprendiz de brujo de Goethe, se ha visto sorprendido al no poder controlar la escoba que él mismo había lanzado por los aires. ¿Vendrá un maestro bondadoso a rescatarlo? Pero esta primera hipótesis, con ser grave, no es la peor, porque según fuentes opositoras el desorden se atribuye no ya a la imprevisión sino a la "intención" del propio Gobierno como una manera de "castigar" en cierto modo al 75 por ciento de los argentinos que no votó por él. El supuesto aprendiz de brujo, ¿sabía entonces que la escoba no bajaría? ¿No era entonces un ingenuo aprendiz sino un promotor consciente de la conmoción?

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