Apoyo y reclamos en el debut de la Metropolitana

Empezó por Villa Urquiza, uno de los barrios con más pedidos de seguridad.
Casi dos años después de que Mauricio Macri anunciara que crearía la Policía Metropolitana, ayer salieron a las calles los 500 primeros efectivos de la fuerza. "Contra viento y marea, nunca nos apartamos de nuestro compromiso y hoy la Policía Metropolitana está en la calle, lista para colaborar con la Federal en la lucha contra el delito", anunció el jefe de Gobierno porteño en el acto que se hizo en el Centro de Control de Chacarita.

Los vecinos de Villa Urquiza, barrio en el que una de las principales demandas es que haya más seguridad, recibieron a los agentes porteños con sentimientos encontrados: algunos con satisfacción, otros con críticas. La mayoría, con sugerencias y reclamos, que los policías de camisa blanca y pantalón negro respondieron con paciencia y cortesía.

Cerca de las 10, mientras en el Centro de Guzmán y Jorge Newbery Macri proclamaba que "era un día histórico" (Ver "Macri:..."), en Villa Urquiza los vecinos esperaban con expectativa. El puesto de diarios de Triunvirato y Olazábal fue un punto de encuentro ideal para cruzar comentarios. "Estamos esperando la picana", bromeó una señora mayor en alusión a la polémica por el uso de las pistolas electrónicas que sirven para inmovilizar delincuentes. Zulema disparó: "¿Por qué no preguntan sobre los sobreprecios para equipar a esa Policía? Ojalá que por lo menos sirva para algo, porque acá hay zona liberada. En Monroe mataron a un tipo y en el restorán de la esquina siempre hay robos". El kiosquero moderó: "Es verdad, estamos cerca de Provincia, pero este barrio no es peor que otros. Asaltos hay en todos lados".

Claro que no todos los vecinos del histórico territorio ibarrista de Villa Urquiza fueron críticos. La mayoría recibió a la nueva fuerza con optimismo: "Si es para bien, bárbaro que venga esta Policía -afirmó una tal Coca, empleada de una casa de cotillón de la zona-. Porque acá hay muchos arrebatos y hace falta más seguridad".

A esa hora, en Avenida Triunvirato sólo se veía a algunos policías federales, incluyendo a dos bicipolicías que pedaleaban de un lado a otro en la zona comercial. El panorama cambió poco antes de las 11, cuando desde Chacarita salió una caravana de autos y motos cargados de los flamantes policías metropolitanos rumbo a su primer día en las calles porteñas.

Casi una decena de patrulleros Meriva detuvo su marcha en Monroe al 4800, el punto elegido para reorganizarse. Con tanta mala suerte que la vecina de una casa con balcón que daba hacia la avenida, empezó a gritar y hasta les tiró un cartel amarillo que decía: "No al Fino Palacios. Va a estar muerto Buenos Aires". "No estoy de acuerdo con ellos, están de más. ¡Ya tenemos bastante Policía!", bramaba enojada la mujer.

Finalmente, los agentes porteños se encaminaron a distintos puntos del barrio. Mientras los móviles se desplazaban por las calles, por Triunvirato los policías metropolitanos caminaron en parejas. Pulcros y correctos, no le escaparon a los continuos reclamos y consultas de la gente. El vecino Carlos Aquino le preguntó a uno de ellos cuál sería su función. "Vamos a estar en contacto con los vecinos, para ayudarlos en lo que necesiten, por ejemplo si hay problemas con el tránsito", le explicó un Policía. "No le creo nada -dudó Aquino en cuanto se fue el agente-. Con 500 efectivos en dos turnos, van a estar más tiempo en las pizzerías que en la calle", se río.

"¡Ese móvil pasó en rojo! ¡Yo lo vi!", protestó ante un agente porteño otra vecina, en Triunvirato y Blanco Encalada, al ver pasar un patrullero Meriva. "Pobres, como son nuevos van a tener un ojo enorme mirándolos todo el tiempo", se compadeció un Policía de la Federal cuando vio cómo acosaban a sus colegas. El trato entre los efectivos de las dos fuerzas fue cordial. Cada vez que se cruzaban, se saludaban con un apretón de manos. "Somos policías, igual que los de la Federal, pero como recién empezamos, nos van a venir a reclamar todo a nosotros", se resignó un agente de la Metropolitana.

"Me parece muy bien que vengan -comentó Norma, una vecina que desde hace 35 años vive en Villa Urquiza-. La zona no es segura, porque pasan los motoqueros y te arrebatan la cartera. No nos interesa si es Metropolitana o Federal, se necesita más Policía". "Sí, queremos que nos cuiden. Pero que vengan también de noche, porque acá es tierra de nadie", intervino Santiago, desde un local de venta de electrodomésticos.

"Creo que el destino final de la nueva fuerza, por cuestiones políticas y administrativas, será convertirse en una especie de Policía Municipal de Tránsito o zorros grises", desconfió Oscar Manta, un activo vecino del barrio. Alberto Césari, dueño de un local, se aproximó a dos agentes metropolitanos y les pidió que también patrullaran las calles internas. "En Triunvirato no hay tanto problema, porque hay bancos con custodia y nos conocemos todos. El problema es dentro del barrio. Y de noche", contó. Después de escucharlo con atención, los policías prometieron elevar la inquietud y siguieron su camino por la avenida, entre vecinos que, durante todo el día, los escrutaron con curiosidad.

500

Efectivos tiene la flamante Policía Metropolitana

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