Apoyo oficial al juez acusado de perjudicar a De Narváez

Apoyo oficial al juez acusado de perjudicar a De Narváez
Aníbal Fernández dijo que es "estúpido" pensar que Faggionato presionó a un preso
El Gobierno cerró filas ayer con el juez federal de Zárate Campana, Federico Faggionato Márquez. Tanto el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, como el magistrado restaron credibilidad a la denuncia de un preso por tráfico de efedrina, Mario Segovia, que había asegurado que Faggionato Márquez lo había presionado para involucrar en el narcotráfico al candidato a diputado nacional por Unión Pro Francisco de Narváez.

"Son estupideces que quiere plantar para mejorar la performance, o como diría Discépolo: «En el mismo lodo todos manoseados»", dijo Fernández.

Además, advirtió: "[Las declaraciones de Segovia] hay que ponerlas en el lugar que corresponda y no tratar de emparejar a todo el mundo por los dichos de un narcotraficante".

Segovia, patrocinado por el abogado Mariano Cúneo Libarona, denunció que Faggionato Márquez le había ofrecido mejorar su situación procesal y beneficiar a su padre y a su cuñado, prófugos en la causa, si ligaba a De Narváez con las drogas, tal como informó LA NACION en su edición de ayer.

De Narváez aparece mencionado en la causa del juez Faggionato Márquez porque se detectaron cuatro comunicaciones desde un teléfono a su nombre a uno de Segovia. El candidato dijo que ese aparato estaba en poder de Danilo Coronel, empleado suyo de un establecimiento rural. Ayer, el peón declaró como testigo ante Faggionato Márquez. Dijo no conocer a Segovia ni recordar haber hecho esas llamadas. Fernández insistió en que, a raíz de esas llamadas, De Narváez "va a tener que declarar; no tiene otro remedio".

Lo cierto es que ya lo hizo mediante un escrito presentado hace una semana en el que aportó los datos sobre Coronel. El juez intentó quitar seriedad a las denuncias de Segovia. Dijo que son "un invento payasesco".

Ratificó, en cambio, que "es un hecho" que hubo llamadas de Segovia en 2006 a teléfonos "de la flota" de De Narváez, aunque aclaró que el candidato es sólo "un testigo" y no un imputado en la causa.

En realidad las llamadas son en sentido contrario, desde el celular que usaba Danilo Coronel al de Segovia. Anoche el juez aclaró que se había confundido.

La denuncia de Segovia quedó radicada en la Cámara Federal de San Martín y en el Consejo de la Magistratura, donde está siendo investigada la conducta de Faggionato Márquez.

"No permitiría que alguien involucrara a otra persona forzadamente, habría que medir la credibilidad de estas declaraciones. Es un poquito payasesco", afirmó el juez.

El magistrado admitió que puede "haber gente que quiera aprovecharse" de titulares en los medios vinculando al empresario con la efedrina, pero subrayó que "de una manera u otra, le guste a quien le guste, el diputado De Narváez, por lo que se ve en las proyecciones, va a renovar su banca" en la Cámara baja.

Sus dichos distan mucho de los que hizo la semana pasada, cuando afirmó que la presentación del empresario en su juzgado era "estéril". "No se despega así nomás", había dicho el juez.

Reconoció, no obstante, que el 5 de mayo pasado hubo una audiencia con Segovia en su juzgado, pero comentó que se había tratado de una ampliación de su declaración indagatoria y que no se había hablado allí del candidato a diputado nacional bonaerense.

En todo caso, señaló que las denuncias en su contra son casi gajes de su oficio cuando se investiga a narcotraficantes.

El que defendió a De Narváez fue su socio en la alianza electoral Mauricio Macri, que reclamó jueces independientes. Sostuvo que la gente reclamará en los próximos comicios la "independencia de los jueces", para que no ocurran más denuncias como las de Segovia.

"Frente a casos como ésos, la gente se pregunta: «¿En qué país estoy?» Y se responde: "No quiero este país así, quiero una justicia independiente", dijo Macri.

Y añadió: "La sociedad quiere un país ordenado que no dé lugar a denuncias como se ve en la tapa de LA NACION, donde todos sabemos que Francisco no tiene nada que ver con la efedrina. Y lo que es grave es que Segovia, un acusado, entra en el tema para decir que «el juez me aprieta» para que ponga a De Narváez como imputado".

Lejos de la polémica, Segovia, en prisión, prepara una ampliación de la denuncia contra el juez, por supuestas maniobras irregulares.

Comentá la nota