"Sin apoyo oficial es imposible desarrollar tecnologías".

Así lo manifestó el especialista al expresarse sobre las posibilidades que tiene la provincia para generar energías no convencionales. Remarcó que es esencial el apoyo del Estado.
El doctor Carlos Pasquevich, coordinador del Congreso sobre Hidrógeno y Fuentes de Energía Sustentable que se está realizando en la provincia, dialogó con Diario El Zonda sobre los proyectos que se tienen en materia de energías alternativas.

El especialista tiene una larga trayectoria en investigación y desarrollo en el seno de la Comisión Nacional de Energía Atómica, lo que da un fuerte valor al trabajo que se viene desarrollando.

En San Juan se habla de muchas posibilidades de energías alternativas y desde el Gobierno se promueven. Casos como el parque fotovoltaico, energía eólica, energía geotermal. ¿Este tipo de impulsos se encuentran en otros puntos del país?

No a este nivel. Creo que es imposible desarrollar tecnologías si no hay apoyo oficial. Porque los científicos y los tecnólogos tienen la posibilidad de desarrollar proyectos a puertas adentro pero faltan inversiones. Creo que en esto San Juan está invirtiendo, es lo más destacado. Se está invirtiendo en proyectos que luego serán objeto de estudios para ver la posibilidad de ampliar y hacer crecer este tipo de alternativas.

Este tipo de opciones es onerosa para cualquier empresa. ¿Es posible hacerlo sin el apoyo estatal?

Sacando las grandes multinacionales, las empresas no tienen la posibilidad de invertir, porque en este momento no hay un mercado detrás. Pero la pregunta es: ¿qué hay primero: el huevo o la gallina? Es posible que en el mercado se requiera una tecnología. Por ello es importante la sinergia entre las universidades, el gobierno y las instituciones técnicas.

¿Cómo se entienden los conceptos al hablar de energías alternativas o energías sustentables?

Apuntan a resolver cuáles son los recursos que podemos utilizar para suplir la alta demanda energética. Las sustentables son aquellas que no impactan en el futuro utilizando los recursos del presente.

Usted habla de alta demanda energética, ¿pero cómo avanzó en el país el consumo?

Anduvo más o menos con el incremento del PBI en el momento en que la tasa de crecimiento era del orden del 8 por ciento. Esto habla de una alta demanda.

Los argentinos tenemos la particularidad de que usamos primero el GNC como combustible alternativo pero ya tenemos problemas de provisión.

Ahí está la creatividad de los argentinos de buscar una opción para algo que se tiraba. Hoy sería impensado gasear ese recurso y tirarlo. El uso de los recursos está aferrado a la prospección y a la exploración pero toda fuente de energía tiene algún tipo de limitantes. La energía que se tiene que consumir no puede ser exclusivamente eólica, solar o nuclear, el mundo tiene que constituir esta matriz energética. Lo que nosotros en Argentina tenemos que hacer es meter las energías no renovables en el menú del consumo de energías.

¿El uso de energías no convencionales es muy baja?

Sí, para que tenga una idea de cada 1.000 lamparitas que encendimos menos de una es de energía no renovable. Lo que estamos buscando con la nueva ley que se acaba de reglamentar es que de cada 1.000 lamparitas 8 sean de energía no convencional. Esto es poco pero comparados donde estamos hoy es todo un desafío.

¿Pero eso es un buen nivel si se lo compara con otros países del primer mundo?

Estaría bien, a nivel latinoamericano sería una señal para mostrar cómo se puede incrementar este porcentaje.

Dentro de las energías alternativas, ¿el hidrógeno puede convertirse en una opción para el transporte? ¿No es inseguro?

Nosotros hemos traído a un especialista en seguridad al Congreso que está trabajando a nivel internacional en la reglamentación del uso del hidrógeno como combustible. De acuerdo a los especialistas, como combustible es menos peligroso que el gas natural o las naftas. Esto marca que necesitamos cultura porque según el ideario popular, la creencia es lo contrario.

¿Pero para aplicarlo hace falta una nueva tecnología?

Esto tiene dos partes, por un lado saber manejar el hidrógeno en forma segura en cantidades apropiadas y luego modificar los vehículos para utilizarlo. Nosotros tenemos un proyecto con las universidades de usar el hidrógeno mezclado con el gas natural, pero hay que hacer una modificación en los motores. La BMW tiene un auto que funciona a hidrógeno puro, pero ésa es tecnología nueva. Si usamos el hidrógeno por un lado nos ahorramos de utilizar el GNC que es escaso y generamos emisiones más limpias y además estaríamos trabajando con un motor de combustión interna que no requiere modificación. El mismo motor se utilizaría y no necesitaría modificaciones.

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Respecto a las energías alternativas se tiene que dar un amplio panorama sobre su existencia. Esto permitirá saber cuáles son las posibilidades que se tiene en cada región. Hoy existen opciones que son muy valiosas en lo que a investigación se refiere que seguramente serán la respuesta del futuro.

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