Con el apoyo de la UCR, Moisés pudo asumir como concejal en San Pedro

Julio Moisés juró como concejal. Al fondo, el radical Cesar Baigorrí que lo apoyó.

Había un dictamen para no permitir su incorporación a raíz que el ex intendente tiene numerosas causas judiciales y procesos del Tribunal de Cuentas por irregularidades que perjudicaron a la comuna en cinco millones de pesos. Pero a la hora de la verdad, su título fue aprobado. Ahora controla al Concejo y el oficialismo teme maniobras destituyentes.

El ex intendente de San Pedro, Julio Moisés, regresó a la función pública y fue incorporado al Concejo Deliberante con el apoyo no solo de concejales justicialistas sino también del Radicalismo, en una sesión enturbiada por defecciones y alianzas entre grupos supuestamente antagónicos. Electo edil en junio pasado en una lista del Frente Primero Jujuy, Moisés no solo logró desactivar las amenazas que se cernían sobre su incorporación sino que además terminó poniendo al cuerpo legislativo bajo su control.

La jugada se coronó con el éxito gracias al respaldo del edil César Córdoba –hombre que se abrió del oficialista Partido Municipal Sampedreño-, de Osvaldo Sánchez, quien llegó a su banca con la bendición del ex intendente pero luego formó un bloque aparte, y del radical Cesar Baigorrí, a pesar que la UCR fue el partido que llevó a los tribunales las denuncias contra Moisés. La "ensalada rusa" –como definió un periodista sampedreño la situación en el Concejo- se completó con Adriana Portal, dirigente "moisesista" desde siempre. El bloque que responde al actual intendente Esteban Fado Zamar quedó en minoría, con tres miembros: Carlos Espeche, Vicente Sangoy y Carlos José Benítez.

Tras incorporar a todos los concejales electos en junio pasado, la mayoría eligió presidente del Concejo a Córdoba y vicepresidente a Sánchez. Además, las presidencias de las comisiones se repartieron entre los aliados y al oficialismo le quedó solo una, la de Salud.

El secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Pedro, Carlos Zamar Herrera, explicó a El Libertario que lo sucedido en el parlamento municipal es una expresión del acuerdo sellado entre Moisés y Gerardo Morales en junio pasado. Entonces, Moisés mandó a cortar la boleta del candidato a diputado nacional del Frente Primero Jujuy, Carlos Daniel Snopek, y a votar al radical Mario Fiad. A cambio de ese favor, se desviaron votos de los correligionarios al ex intendente, explicó.

Por otro lado sostuvo que Julio Moisés tiene más de 190 causas penales, la mayoría de las cuales está por prescribir, sin juez desde hace más de cinco años, tras la recusación de dos magistrados por parte del denunciado.

Recordó que poco antes de asumir como concejal, el ex intendente solicitó un libre deuda a la comuna que se lo extendió pero con la salvedad que por disposición del Tribunal de Cuentas, Moisés debe devolverle a la Municipalidad una suma de aproximadamente 5 millones de pesos.

Zamar Herrera confió, además, que la estructura de poder armada en el cuerpo legislativo –donde el oficialismo fue despojado de la presidencia y vicepresidencia- tiene por objetivo el juicio político al intendente Esteban Fado Zamar para destituirlo del cargo.

El funcionario también apuntó a la diputada Clara de Falcone, que junto al presidente del bloque de legisladores radicales Alberto Bernis, avalaron con su presencia en la sesión la asunción del polémico ex intendente. "Ellos que denunciaron ante la justicia a Moisés, ahora no tuvieron ningún problema en votar a favor de su ingreso al Concejo y aplaudir su asunción", subrayó.

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