El apoyo a Jaque divide a la CGT mendocina

Sólo por la gran cantidad de entidades que lo conforman, el panorama sindical mendocino no es fácil de comprender. Hay quienes dicen que existe más de una Confederación General del Trabajo.
Esa sería la cuestión menor si no fuera porque dentro de la llamada CGT oficial -normalizada en 2006- se erige al menos una línea interna que ya está posicionándose contra la conducción actual para conseguir el mando en las próximas elecciones de marzo. Si la movida resulta, el gobernador Celso Jaque ganará poder dentro de la principal central de trabajadores de la provincia.

Las cabezas de la central obrera no ignoran estas diferencias y saben que no será fácil la convivencia para lo que resta del año. Incluso, mencionan el deseo de la otra parte de hacer un "golpe de Estado" aunque, conceden, no es algo probable debido a que no sería decoroso.

Así como el reciente conflicto de la CGT nacional se debió a las relaciones carnales de Hugo Moyano con los Kirchner, la diferencia principal aquí es el apoyo o no al gobierno de Celso Jaque.

Ante este panorama, el secretario general de la regional Mendoza, Roberto Picco, lanzó la primera piedra y la semana pasada salió a fustigar al Gobernador por todos los medios, pero sus colegas dicen que nunca fueron consultados al respecto.

Esa fue la gota que rebasó el vaso; por lo que sus opositores ya han comenzado a tejer líneas para intentar freezarlo hasta que llegue el momento de reemplazarlo. La pelea no es nueva ni, mucho menos, disimulada por sus protagonistas. Eso sí, la mayoría se ocupa de aclarar que no existe fractura sino diferencias de conceptos o líneas internas dentro de la misma CGT.

Una de las acciones más concretas antes de que Picco saliera a defenestrar a Jaque, partió del otro lado. Es que los gremios que apoyan al Gobernador publicaron una solicitada en vísperas del día del trabajador declamando sus pedidos y logros para los trabajadores ante el Ejecutivo Provincial.

Al día siguiente, varios se dejaron ver en las inmediaciones de la Asamblea Legislativa mientras el mandatario inauguraba el período de sesiones ordinarias. El Centro de Empleados de Comercio, el sindicato de Frutas Frescas y Hortalizas, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), son algunos de los que están alineados bajo la misma sintonía.

Ninguna de las dos partes, no obstante, está en una clara posición triunfante ya que el resultado de las elecciones legislativas adelantó la detonación y aceleró los procesos para rearmar poder.

Mientras la conducción de Picco defiende sólo a la gestión nacional -donde la derrota fue por un margen menor que en la provincial- quienes le hacen frente no creen estar debilitados y admiten que harán una autocrítica hacia adentro pero sin soltarle la mano a quienes gobiernan Mendoza.

De hecho, la relación ya parece haber dado sus frutos. Es que a pesar de los 20 puntos de diferencia, los funcionarios y ministros "amigos" de esos gremios parecen ir ganando terreno dentro del esquema de Gobierno provincial. Lo hacen de la mano del ministro político, Mario Adaro. El director interino de la DGE, Carlos López Puelles, y el flamante ministro de Economía, Raúl Mercau, son otros dos de los que pasaron al primer plano en los últimos días.

Pero también está el secretario de Trabajo, Jorge Gabutti; el director de la Empresa Provincial de Transporte, Héctor Salcedo; el director de la Dinaf, David Funes, y el secretario de Justicia, Sebastián Godoy Lemos. Los gremialistas rebeldes aceptan la relación y dicen que les sirve para obtener beneficios para los trabajadores. Picco no piensa lo mismo y ha calificado a Mendoza como la "provincia de la injusticia social".

Política y sindicatos

La convivencia entre política y sindicalismo no es nueva por lo que los gremios -siempre vinculados al justicialismo desde hace seis décadas- hacen sus jugadas políticas. La cercanía de Moyano con Kirchner ha dado mucho que hablar y hace pender de un hilo la unión de la CGT nacional (ver aparte).

En Mendoza, Picco, referente del Sindicato de Prensa, acusa a sus opositores de "estar financiados por el cuarto piso de la Casa de Gobierno" para sacarlo del medio debido a que es el único que se anima a denunciar los "desmanejos e "injusticias" de esta gestión.

"Hace tiempo que varias organizaciones nos distanciamos de Picco", advirtió Lucio Quilpatay, del sindicato de Frutas Frescas y Hortalizas. En coincidencia con el representante del Centro de Empleados de Comercio (CEC) y diputado nacional, Guillermo Pereyra, le achacan "inacción" y critican que haya hablado mal del Gobernador básicamente por la condición de justicialistas de todos.

En este sentido, Pereyra aclara que su cercanía con funcionarios del Ejecutivo se debe a que pertenece a un sector político (Peronismo por la Equidad) y no por sus lazos sindicales.

En tanto, Luis Márquez, secretario general de la UOM, admite que la relación política les ha servido para ser interlocutores del Gobierno y que allí siempre han sido bien recibidos. Dante González, también legislador nacional y representante de los petroleros privados, es uno de los pocos que, extrañamente, no le da importancia a las diferencias políticas como divisoria de aguas y rescata la unidad lograda hace casi cuatro años.

Comentá la nota