El INV aplicará un sistema de premios y castigos para controlar a las bodegas

El INV aplicará un sistema de premios y castigos para controlar a las bodegas
Se hará desde el 2010 gracias a un crédito del BID. Con los colores de un semáforo calificará el cumplimiento.
Desde la cosecha 2010 las bodegas empezarán a ser calificadas con un puntaje en función de su conducta a la hora de la fiscalización. Al estilo de lo que se pretende hacer con el tránsito, habrá un reconocimiento para las que acumulen puntos y castigos en el caso de las que resten como infractoras.

Con la idea de cumplir el plazo establecido, el INV empezó a ajustar un software específico para administrar la base de datos de firmas inscriptas, que se prevé tener listo a fin de año, a partir de una inversión global que, entre la implementación del sistema e infraestructura, rondará los U$S 9 millones.

Una vez en marcha, la evaluación comprenderá el desempeño de cada uno durante los 6 meses previos, un modo de empezar a elaborar un legajo virtual en el que, sin embargo, la historia previa no se dejará de lado.

Por ahora, los parámetros que contendrán los rangos de puntajes son otros de los aspectos a pulir por parte del INV. Lo cierto es que por su comportamiento cada firma se categorizará utilizando los colores de un semáforo dentro de un canal verde (el equivalente a un "aprobado"), un amarillo (un control más ajustado a causa de infracciones registradas), o rojo (máximo nivel de control por acumulación de faltas, y por ende, el rango de menor puntaje),

"El objetivo es desarrollar la inteligencia necesaria para controlar la genuinidad de los productos y su aptitud para el consumo. Actualmente podría decirse que la mayoría de los casos están en un canal amarillo, pero la meta es que hacia 2020 ya no queden bodegas en un canal rojo", señaló el presidente del INV, Guillermo García.

Qué suma y qué resta

Si bien los valores para clasificar mejor o peor aún no se conocen, algunas de las pautas que se tendrá en cuenta se relacionan con lo que controlan los inspectores en los inventarios a cada establecimiento (libros, prácticas y uso de productos legales en época de elaboración, etc), y con el cumplimiento (o no) de los trámites de rigor que exige el INV (como las declaraciones juradas de existencias, por ejemplo).

Una diferencia es que a partir de enero- febrero de 2010, cuando esté lista la matriz informática con la información de cada bodega, no sólo habrá multas, sino que se merituará la conducta reciente para reforzar los castigos si es necesario.

Por el contrario, quienes demuestren tener todo "en regla" estarán dentro del grupo o canal óptimo, el verde, que les significarán un tipo de control más elemental y menos periódico. Para alcanzar esa calificación, más allá de ajustarse a los requisitos, sumarán puntos adicionales las bodegas que apliquen BPM (Buenas Prácticas de Manufacturas) o un manejo favorable de recursos humanos (mejores condiciones laborales en general).

Asimismo, el futuro sistema, como en el fútbol, contempla una tabla de descensos y ascenso.

"Si a una bodega ubicada en el canal verde se le detectara una infracción importante obviamente no podría seguir en ese rango", advirtió García. Por otra parte, un prontuario con hechos de reincidencia, según la gravedad de cada infracción, también tendrá "un peso importante", según García.

Como paso previo, en noviembre se habilitará el link "Mis existencias" en la web del INV, para que cualquier tercero pueda consultar el volumen de uva ingresada a una bodega y los litros de vino resultantes.

El INV espera la aprobación de un crédito BID por U$S 10 millones, de los cuales U$S 9 irán al llamado "Proyecto de Modernización Técnica- Operativa". Dinero que se invertirán en la construcción de más delegaciones y laboratorios móviles para todo el país.

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